MAYO 21, 2009

by Eduardo

A través de estas dos semanas he visto como algunos cristianos y comentaristas de este blog han desechado la idea de que el creyente tanga que observar la ley moral de Dios. Para ellos los creyentes del Nuevo Testamento deben observar la ley de Cristo, pues la ley de Dios ha sido abrogada.

Por supuesto que es un error pensar como ellos. La ley moral de Dios es eterna en el sentido de que manifiesta el perfecto caracter de Dios, y revela la voluntad de Dios para todos los creyentes. La ley de Dios no es diferente a la ley de Cristo. Son la misma ley! Porqué lo digo? Porque está basada en el hecho de que el Padre y el Hijo “uno son” (Juan 10: 31). Está íntimamente relacionado con la doctrina de la Trinidad. Si tenemos una adecuada visión de la Trinidad no podríamos decir que lo que el Padre decreta viene a ser desechado por el Hijo, como si lo que Cristo haga fuera mejor que lo que haría o hizo el Padre. Pensar de esta manera conlleva a concepciones erróneas de Dios.

Estos comentaristas han dicho que la ley de Cristo es superior a la del Padre. Argumentan que la ley de Cristo es la ley del amor. Por supuesto, que estoy de acuerdo con esta proposición. Es bíblica. Pero el error que cometen es creer que la ley moral de Dios no es amor. Su interpretación de la ley del Antiguo Testamento es idéntica a la de los fariseos. Estos pensaban que la ley de Dios era una lista de reglas que debían ser mantenidas por los hombres en su estado carnal para ganar algún favor con Dios. “Entre mejos observe la ley, más posibilidad de salvación tendré.” Este era el argumento farisaico.  Y por supuesto que fue el concepto que Cristo vino a corregir.

La ley de Dios es una ley espiritual (Romanos 7: 14), y por lo tanto estaba hecha para que fuera mantenida por hombres regenerados. La ley mosaica (moral) estaba hecha para que fuera observada única y exclusivamente por hombres redimidos, personas que tenían vida espiritual. Qué debían hacer estos hombres? Amar a Dios sobre todas las cosas y amar al prójimo como a sí mismo. Este es la sustancia de la ley mosaica según Cristo (Marcos 12: 28-34). La ley mosaica se basa en el amor, según la enseñanza de Cristo. Pero, Pablo concuerda con ello. En su epístola a los Romanos escribe,

8 No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.9 Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo10 El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.” Romanos 13: 8-10

A cuál ley se está refiriendo Pablo? Es obvio que a la ley mosaica, es decir a la ley moral entregada a Moisés. Esto queda claro en su mención del decálogo. Esa es la ley de la que dice Pablo se resume en amor. El que ama, entonces cumple la ley.Pero es obvio que algunos comentaristas de este blog ignoran estas palabras de Pablo.

Pero, lo más importante que deben explicar los que se oponen a esta enseñanza es la diferencia entre los creyentes del Antiguo Testamento y los del Nuevo Testamento. Debían los creyentes como Moisés, David, Salomón, Isaías, Jeremías, etc, observar la ley de Dios? Si responden que no, entonces deben refutar y rechazar las palabras de David cuando escribe,

1 Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de Jehová. 2 Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan 3 Pues no hacen iniquidad Los que andan en sus caminos.” Salmo 119: 1-3

David en su salmo 119 declara abiertamente la necesidad de observar la ley de Dios, esa ley dada a Moisés. Ahora, si dicen que los creyentes del Antiguo Testamento debían observar la ley moral de Dios, pero que los creyentes del Nuevo Pacto no lo deben hacer, entonces deben explicar la diferencia entre ambos tipos de creyentes. Porqué los creyentes del Antiguo Pacto debían observar la ley de Dios pero los creyentes del Nuevo no? No hemos llegado a creer de la misma manera?

La respuesta a esta pregunta es afirmativa. La gracia de Dios siempre ha estado presente, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo. Sólo por gracia es que los hombres del Antiguo Testamento fueron salvos, de la misma manera en la que lo son los del Nuevo Testamento. Porqué? Porque la Biblia dice que la salvación es por fé, y esto es la gracia de Dios otorgada a un hombre (Efesios 2: 8). Abraham fue salvo de la misma manera de la que lo fuimos nosotros en el período novo testamentario. Esto es lo que Pablo escribe en los primeros capítulos de su epístola a los Romanos.

El error de estos oponentes es creer que el Pacto de Gracia no existió en el Antiguo Testamento. Esto lo hacen porque ignoran los medios de gracia que utilizó Dios en el Antiguo Testamento para llevar a los hombres a Cristo. Y sí, estoy afirmando que Abraham, Moisés, jacob, David, etc, tuvieron fe en Cristo! La ley fue uno de esos medios. Esa ley espiritual que Dios le dio a Israel, era un medio de gracia por el cual mostraba el pecado de cada hombre, le condenaba, y le llevaba a los pies de Cristo para implorar salvación.

La ley de Dios no es nada menos que la voluntad de Dios para todos los hombres, y especialmente para Su pueblo. Pensemos un momento en este ejemplo: Qué es lo que hace un rey cuando impone una ley a un pueblo que ha tomado como vasallo? No le está dejando claro que es lo que él exige  que ese pueblo haga? No está diciendo que esa ley es su voluntad? Por supuesto que sí. De la misma manera Dios entregó Su ley a Israel en manos de Moisés como un claro mandato de que esa era Su voluntad para con ellos. Israel debía observar esa ley porque era lo que Dios quería que ellos hicieran. Porqué? Por un capricho? Jamás! Sencillamente porque esa ley mostraba el caracter perfecto de Dios. Y es por eso que Dios quiere que seamos perfectos como Él es perfecto. Cómo? Haciéndo lo que Su ley exige.

Ahora, aquí muchos alzarán la voz y me tildarán de legalista. Dejo claro que estoy hablando que la ley debía ser observada por hombres ya  redimidos. Dios no le dio Su ley a Israel para que fuera obsevada por hombres en su carne. Por el contrario se la dio para que pudiera ser disfrutada por hombres regenerados por el Espíritu Santo.

Entonces si los creyentes del Antiguo Testamento eran diferentes a los del Nuevo, estos opositores tienen peores dilemas, pues deben refutar y rechazar las enseñanzas paulinas con respecto a la igualdad de condiciones de los creyentes del pacto Antiguo y del Nuevo.

Jeremías habla claramente de lo que es el Nuevo Pacto. Jeremías dice que el nuevo pacto se trata de la regeneración de los hombres por gracia. Es decir, el profeta enseña que el nuevo nacimiento es el nuevo pacto de gracia. Y qué es lo que ocurre en ese nuevo nacimiento? Jeremías dice,

Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.” Jeremías 31: 33

Pero no sólo Jeremías habla de este nuevo pacto, sino que Ezequiel lo hace también. Este último escribe,

22 Por tanto, di a la casa de Israel: Así ha dicho Jehová el Señor: No lo hago por vosotros, oh casa de Israel, sino por causa de mi santo nombre, el cual profanasteis vosotros entre las naciones adonde habéis llegado.23Y santificaré mi grande nombre, profanado entre las naciones, el cual profanasteis vosotros en medio de ellas; y sabrán las naciones que yo soy Jehová, dice Jehová el Señor, cuando sea santificado en vosotros delante de sus ojos.24 Y yo os tomaré de las naciones, y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país.25 Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.27 Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.28 Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios.29 Y os guardaré de todas vuestras inmundicias; y llamaré al trigo, y lo multiplicaré, y no os daré hambre.30 Multiplicaré asimismo el fruto de los árboles, y el fruto de los campos, para que nunca más recibáis oprobio de hambre entre las naciones.31 Y os acordaréis de vuestros malos caminos, y de vuestras obras que no fueron buenas; y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones.32 No lo hago por vosotros, dice Jehová el Señor, sabedlo bien; avergonzaos y cubríos de confusión por vuestras iniquidades, casa de Israel.” Ezequiel 36: 22-32

Leamos que Ezequiel dice que el nuevo pacto se trata de que Dios cambia el corazón de piedra de un hombre natural por un corazón de carne. En ese corazón Dios pone a Su Espíritu Santo quien hace que ese hombre regen erado ande en los estatutos de Dios. Cuáles? Los estatutos que hay en Su ley. La ley de Cristo? No! La ley de Dios dada a Moisés.

Entonces, si esto le ocurrió solamente a los creyentes del Nuevo Testamento, como fueron salvos los creyentes como David y Salomón? No fueron ellos regenerados por el Espíritu Santo? No les fue entregados a ellos la fe en Cristo para salvación? Lo que enseña la Biblia es que todos llegamos a la fe de la misma manera. De la misma manera en la qu yo fui regenerado, David lo fue. Lo mismo que experimenté yo en mi regeneración lo experimentó David. Esto deja claro que la ley que fue escrita en el corazón de David fue la misma ley que fue escrita en mi corazón. El mismo propósito que tuvo Dios al poner Su Espíritu en mí lo tuvo con David, es decir que andemos en sus estatutos. Esto sólo lo puede hacer un creyente debido a que la ley es espiritual y puede ser observada únicamente por hombres espirituales.

Entonces, aquellos que se oponen a la doctrina de la relación del creyente con la ley moral de Dios, están en grandes aprietos para explicar las enseñanzas de la Biblia con respecto a la regeneración. La verdad bíblica es que el creyente debe observar la ley de Dios porque es la voluntad de Dios y por lo cual Él ha escrito Su ley en los corazones de los regenerados.

sujetosalaroca.org


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