Posted: 21 Apr 2010 01:56 PM PDT

Amigos, leí con algún interés las preguntas que el reportero de la BBC, Hernando Álvarez, hiciese en su blog patrocinado por dicha cadena noticiosa. En su entrada titulada Preguntas para la Iglesia Católica, el Sr. Álvarez hace una lista de preguntas que le gustaría proponer a los jerarcas de la Iglesia. Yo no soy jerarca de la Iglesia pero como miembro educado de la Iglesia, me gustaría contestarlas. Pero empecemos con su preámbulo. El Sr. Álvarez comienza diciéndonos:

Uno de los mayores desafíos editoriales a la hora de hacer la cobertura sobre los escándalos de pederastia en la Iglesia Católica es el poco acceso que hay a las autoridades eclesiásticas.

Por lo general los grandes jerarcas no suelen conceder entrevistas y es prácticamente imposible que el Papa acepte ser cuestionado por un periodista.

Yo creo saber el por qué de esta reticencia. Recuerdo claramente cuando el Papa Benedicto XVI fue electo que el reportero radial de la BBC en inglés dijo y repitió muchas veces que él pensaba que la elección de Joseph Ratzinger representaba una “elección transicional” dada “la avanzada edad del papa electo”. Lo repitió con tanto celo que me dio la impresión que le deseaba una muerte próxima.

Luego, en octubre del 2006, la BBC actuó como pionera en esto de intentar enlodar el nombre del Papacuando en el programa televisivo Panorama cuando le concedió espacio a Colm O’Gorman y al P. Thomas Doyle, precedido con toda una panoplia de vídeos deleznables que apuntaban al tratamiento sensacional y tabloide del reportaje. A la Iglesia no se le concedió espacio para responder. Ese mismo mes salió a relucir un memorando en donde altos ejecutivos de la BBC admitían un prejuicio anticristiano, antijudío y pro-izquierdista. Al mismo tiempo los ejecutivos de la BBC admitieron que en su programación no insultarían sensibilidades islámicas pero que insultar a las demás no le importaban.

Cabe preguntar entonces que, dado su historial de prejuicio contra los cristianos en general y contra la Iglesia Católica y su nuevo líder en particular, si algún jerarca se sentiría cómodo siendo entrevistado por la BBC cuando los editores de esta cadena corren el riesgo de desestimar o hasta distorsionar lo que los prelados dijesen dado el prejuicio admitido de esta cadena. Si yo fuese un prelado, la BBC sería el último medio en mi lista al cual yo concedería una entrevista y nunca si yo fuese Papa.

Así que como laico me siento responsable de responder a estas preguntas porque francamente, nadie va a querer hablar con la BBC.

  • ¿Qué es más grave: el pecado o el delito?

    Pues el pecado, por supuesto. El delito le costará al criminal un tiempo finito en una cárcel, pero el pecado bien le puede costar un tiempo infinito en el infierno.

  • ¿Basta con arrepentirse del pecado ante Dios o es necesario enfrentar los tribunales civiles?

    No. Las dos cosas.

  • ¿Qué tipo de castigo cree que debe recibir un sacerdote que haya abusado de un menor?

    El que dicte tanto la ley civil como la eclesiástica.
  • ¿Se debe castigar de la misma manera a un sacerdote y a un civil que han abusado de un menor?

    Sí.

  • ¿Hay perdón posible para quien haya abusado de un menor?

    ¡Pues por supuesto! El perdón de Dios se extiende hasta a Osama Bin Laden si este pidiese perdón. Nadie exento de la misericordia de Dios.

  • ¿Quién en la Iglesia se está encargando de ayudar y representar a las víctimas?

    Aquí en los EE.UU. las víctimas reciben un representante que ni es necesariamente clérigo o varón para velar por los intereses de las víctimas ante los procesos y para canalizar las ayudas necesarias hacia estas. Todo esto funciona mejor a nivel local.

  • ¿Cree que la Iglesia debe arrepentirse de la forma como ha manejado los casos de abusos sexuales contra menores?

    La pregunta asume que la Iglesia solamente se compone de su oficialidad. Yo soy miembro de la Iglesia también y yo ni he abusado ni he escondido a nadie que lo haya hecho. Quienes se deben disculpar son los abusadores y los encubridores, no la Iglesia.

  • Si se pudiera volver al pasado, ¿cómo manejaría el tema desde que se inició el escándalo?

    Una pregunta bien hipotética. Yo hubiera sido escéptico de las terapias habladas, de matices freudianos que supuestamente “curaban” el mal del efebo- y la pedofilia. Gran chasco que nos hemos llevado al creerles a los terapeutas del momento en los años 50, 60 y 70. También hubiese sido escéptico a la actitud de silencio que predominaba en todos los ámbitos e instituciones sociales ante este mal durante esta época y hubiese sacado a la Iglesia de esa marcha ciega. Finalmente, hubiese coartado la invasión de las psicobaboserías que invadieron los seminarios durante esos años y que facilitaron la subcultura del abuso y del encubrimiento. Pero eso es mirar hacia atrás con visión perfecta.

  • La Iglesia hace intensas campañas contra el aborto entre sus fieles de todo el mundo, ¿ha hecho campaña entre sus fieles contra el abuso sexual de menores?

    Aquí en los EE.UU., desde el 2002, sí. Lo que a mí me sorprende de todo esto es cómo aquí los obispos americanos le metieron mano al asunto inmediatamente mientras el resto de los obispos del mundo, particularmente los de la Iglesia continental europea, no pensaron que las mismas medidas tenían que ser tomadas en sus jurisdicciones. Es como si ellos no se dieron por aludidos, pensando que el escándalo era un fenómeno netamente estadounidense. De haber tomado las mismas medidas en el 2002 no estaríamos viendo estas erupciones en este año, al menos no con la misma furia.

  • ¿Las últimas denuncias que han salido a la opinión pública ameritan un cambio radical en la estructura de la Iglesia? ¿Se debería incluso pensar en una posible dimisión del Papa?

    El Papado no es una corporación pública que tiene que ceder a presiones mediáticas para lograr esto o aquello. ¡Ya quisieran ustedes! En la Iglesia Católica el mejor “castigo” que se le puede dar a un obispo es decirle: “no vas a ningún sitio, arregla este lío.” Conociendo a Benedicto a través de sus escritos y alocuciones, entiendo que a él le sorprenderá la muerte trabajando en este asunto y es así como debe de ser. Los Papas no dimiten, menos bajo presión, mucho menos porque la BBC lo pida.
  • ¿Alguna otra pregunta que yo pueda contestar, Sr. Álvarez? Quedo a sus órdenes.
    http://vivificar.blogspot.com/2010/04/respuestas-para-el-sr-hernando-alvarez.html?

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