El Jesús Que no Podemos Ignorar

Noviembre 15, 2009 |  Tagged |

El Jesús Que no Podemos Ignorar

John MacArthur Jr

Oryx Antelope

Judas 3

“Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.”

John Mac Arthur Jr., hijo y nieto de pastores, teólogo y maestro bíblico famoso en el mundo entero, escritor de mas de cuarenta libros de teología, Fundador y Director de una de la mejores Universidades Bíblicas de Estados Unidos, The Masters College, ha hecho un estudio titulado La Guerra por la Verdad, The Truth War, además de escribir este importante libro titulado ‘El Jesús que no podemos ignorar’.

En preparación para la escritura de este libro, el Dr. MacArthur hizo un estudio sobre las diferentes corrientes intelectuales en esta era llamada Postevangélica. Leyó todo lo pudo encontrar sobre esto. El tema común que se repetía a menudo era que debemos ser menos militantes, menos agresivos, menos sermoneadores, y menos seguros de nuestras propias convicciones.

De acuerdo a estos autores los cristianos debemos enfrentar otras cosmovisiones con dialogo, no con conflicto.

Todos enfatizaban la supuesta importancia de ser siempre tan amables como sea posible.

Estos libros también presentaban un fuerte prejuicio en contra de cualquier clase de seguridad en las creencias doctrinales. Sus autores parecían muy molestos por el hecho que en el presente ámbito  intelectual, los no creyentes consideran que los creyentes aparecen arrogantes y de mentalidad cerrada cuando declaran que la Biblia es la verdad infalible y Jesús es el Señor de todos. Sobre todo les molesta que se diga que las otras religiones son falsas.

En otras palabras, porque vivimos en una cultura altamente sofisticada pero epistemológicamente discapacitada, la seguridad sobre temas espirituales automáticamente es vista como arrogante o ingenua. Por eso, dicen, ahora deberíamos acercarnos a confesiones de fe como mensajeros de paz en ves de predicarles. Olvidémonos, pues, de Judas 3.

Pero MacArthur señala que el Evangelio de Lucas revela prácticamente lo contrario. Los intercambios entre los religiosos de la época de Jesús raramente eran cordiales. Desde la primera vez que Lucas nos presenta a los Fariseos en Lucas 5:17 hasta su mención final con los principales dirigentes en Lucas 24:20, cada vez que la elite religiosa de Israel aparece en grupo en los relatos de Lucas, hay conflicto.

Cuando Jesús habla de ellos- en público o en privado-normalmente es para condenarlos por necios e hipócritas.

(Lucas 11:40, 12:1, 13:15, 18:10-14).

En una ocasión cuando había sido expresamente informado que Su denuncia de los Fariseos era insultante también a los abogados, (eruditos del AT y principales académicos de su era), Jesús inmediatamente se volvió hacia ellos lanzándoles también una serie de ataques.

La teoría de la Evolución es hoy día la enseñanza #1 que intenta desacreditar a la Biblia y con ella también desacredita al Autor de ella y a su Hijo Jesucristo nuestro Salvador, y el Creador del mundo (Hebreos 1:1-4). Ellos dicen que la Biblia es un mito y solo los ignorantes son capaces de creer que sea un libro infalible.

Empiezan a adoctrinar a los niños desde muy pequeños en los colegios y después en las universidades. Por supuesto los padres también son adoctrinados por los medios de comunicación además de todos los mencionados.

Los científicos son admirados por el pueblo que no se preocupa de verificar si esas enseñanzas son verdaderas. La gente hoy día está más preocupada por hacer dinero y divertirse que en cosas de naturaleza espiritual o profundas. Así va el mundo como va, y así va la iglesia como va también.

Los creyentes tenemos la responsabilidad de ser una voz en medio del caos y de contender ardientemente por la fe una vez dada a los santos, (Judas 3).

Por eso Jesucristo también reprendió a la iglesia de Laodicea, ( reflejo de la presente) por ser tibia. Dijo: “Yo conozco tus obras, que ni eres frio ni caliente. ¡Ojalá fueras frio o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frio ni calinete, te vomitaré de mi boca.”

Mateo 10:34

“No penséis que he venido a traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.”

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La teoria de la ev. no esta probada. Cada dia son mas los cientificos que se desecantan de ella.

Pero el problema principal no esta en la teoria, sino en los filosofos que la utilizan para desacreditar las escrituras.

Como oponerse a ella?

Con la palabra de Dios

Con las reflexiones de cientificos acreditados.

Si se puede dialogar bien,pero siempre es preferible de nuestro lado evitar los exabruptos.Que sean los otros los que se enojen,porque les hablamos con autoridad, basados en el testiomonio de nuestro Señor Jesucristo, nuestro testimonio, y la AUTORIDAD de cientificos que conocen del tema profundamente.

Pero hay una diferencia muy grande,casi abismal entre Jesus y nosotros,pero la mas importante es que Jesucristo vivía en el tiempo de Dios (kayros) para la humanidad. Y lo que el decia era el tiempo de Dios para esas personas.

“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su hijo nacido de mujer y nacido bajo la ley”
Gál. 4:1-5

El conocia perfectamente bien el interior del hombre,
Evangelio de Juan 2:24-25
2:24 Pero Jesús no se confiaba a ellos porque los conocía a todos.
2:25 y no tenía necesidad de que se le diera testimonio acerca de los hombres, pues él conocía lo que hay en el hombre. (Traducción de la “Biblia de Jerusalén”)

24. Jesús conoce a la persona que tenía al lado, como irá notando esto es evidencia muchas veces de sus respuestas ¿Porque Jesús respondía de tal o cual forma? Porque conocía siendo Dios a la persona que estaba frente de Él. Recuerde esto.

25. Una ampliación y afirmación o énfasis sobre lo mismo: Jesús conoce a los hombres, a Él no se lo puede engañar, sabe lo que se piensa o siente en lo mas profundo de los sentimientos, mas aun te conoce. ¿Es esto también una ampliación de porque su enojo en el templo con los comerciantes? es decir, mas no solo sabia lo visible sino todo lo que estaban haciendo en el templo y el tipo de personas que eran. Mi mi única alusión para que nadie se ofenda es a los comerciantes que hecho Jesús del templo hace mas de 2000 años.

Muchas veces nosotros, las personas estamos acostumbrados incluso a engañarnos a nosotros mismos. Esto no es aplicable a Dios, que conoce todo. No hay excusas, Él echa afuera a los que no son rectos ante Dios, auque estén autorizados por líderes religiosos ¿Porque? Porque Dios conoce a las personas, no solo las apariencias “no tenía necesidad de que se le diera testimonio acerca de los hombres” No hay “manipulación” con Dios o se cumple con sus mandamientos o no, o lo amas o no lo amas ¡y Dios conoce la verdad! Aunque Dios va a tu encuentro si deseas aceptarlo. ¿No es algo sublime, admirable?

Dios conoce a los hombres, no acepta excusas pero aun conociéndolos se acerca a ellos para que abandonando el pecado puedan volverse hijos de Dios. Ahora la siguiente pregunta estaría rozando nuevamente la forma de pensamiento de la predestinación de la salvación (una “teoría teológica” por llamarlo de alguna manera). Si Dios conoce a las personas ¿ya sabe quienes serán salvos y quienes no? es muy probable, aunque aun no ha llegado el día y la hora del juicio por ello para Dios todos pueden ser salvos y es tan importante el pecador como el santo. Dios ama a todos por igual.

Pero probablemente me estoy alejándome un poco de lo conciso que dice estos versículos: Jesús conoce a los hombres y no aprueba lo malo.

Nosotros no sabemos con exactitud como es realmente cada persona con la que conversamos.
“No juzguéis, para que no seáis juzgado” (Mateo 7:1).

Existe un tiempo y una manera correcta para juzgar. De echo, si usted lee Mateo 7:1-5 cuidadosamente, usted verá que Jesús también dio instrucciones para hacer justo juicio. Él dijo, “Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano” (Mateo 7:5). Uno tiene que sacar primero la viga de su ojo, entonces puede tomar un juicio justo y ayudar a otro con su problema, sin ser culpable de hipocresía o ser sensato. Jesús quiere que nosotros hagamos juicios justos. Pero podemos hacer esto solamente si nos juzgamos a nosotros mismos primero, y deshacernos de cualquier actitud sensata y de propia justicia.

El apóstol Pablo entendió esto muy claramente. Él demuestra como las instrucciones de Jesús han de ser cumplidas cuando juzgando a otros para ayudarlos. “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado” (Gálatas 6:1).

Jesucristo dijo, “No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio” (Juan 7:24). El error más grande que las personas cometen es que ellos se dejan llevar por las apariencias, cual es superficial. Esto es porque las Escrituras nos dan las instrucciones específicas de cómo resolver problemas–en otras palabras– juzgad con justo juicio.

Primero, ore sobre el problema: Si existe algún problema entre usted y otro hermano o hermana en Cristo, primero usted debe de orar sobre esto. Quizás es un pecado que usted perciba que la otra persona está cometiendo. El apóstol Juan escribió, “Y ésta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida” (I Juan 5:14-16).

Cuando oremos por la otra persona, necesitamos pedirle a Dios que le abra el entendimiento para que vea el problema, o el pecado, y que la persona se arrepienta personalmente y haga la corrección. En esta manera Dios y la persona toman el juicio y el problema es resuelto sin usted, o cualquiera otra persona involucrándose. Este proceso quizás cojera tiempo, porque Dios trabajará con la persona para dirigirlo hacía el arrepentimiento. Esto siempre debe de ser hecho primero. Pero si se hace evidente que el problema no ha sido resuelto, y quizás se empeore, entonces Cristo nos instruye que debemos de ir hacia el individuo privadamente.

Segundo, vaya hacia la persona privadamente: Si después de un periodo de tiempo, la situación persiste, entonces usted tiene la responsabilidad de ir hacia la persona para hablar el asunto con él o ella privadamente. Pero primero, saque la viga de su propio ojo y considere sus propias faltas y debilidades para que el problema pueda ser resuelto en el espíritu de amor y en vínculo de paz. “Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano” (Mateo 18:15). Dios espera que resolvemos los problemas en este nivel, de persona a persona. Si esta situación ocurre, Dios espera que nosotros tomemos toda la medida para resolver la dificultad en un actitud de amor y verdad. Si el problema es resuelto en este nivel, hasta ahí llega el problema. Esto es como el amor cubre multitudes de pecados y no sigue siendo un problema. Pero si el problema no puede ser resuelto en este nivel de persona a persona, entonces Cristo nos da aún más instrucciones de cómo resolver el problema.

Tercero, toma uno o dos para poder resolver el problema: “Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra” (Mateo 18:16). Si llega a este nivel entonces es algo más serio. Pero con el actitud correcto de amor y humildad, noventa y nueve por ciento de los problemas deben de ser resueltos con justo juicio. Esta es la responsabilidad entre los hermanos. No es la responsabilidad del ministerio para ordenar y controlar para arbitrar tales disputas. Dios espera que cada uno personalmente ejercite justo juicio y resuelva sus propios problemas personales. Pero a veces, los problemas son tan grandes que los primeros tres pasos no trabajan. Si eso es el caso entonces Cristo nos da el último paso.

Cuarto, dilo a la iglesia: “Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia” (Mateo 18:17). Esto no significa que el problema debe de ser llevado al ministerio. Esto significa que el problema es llevado hacia la congregación local, en una reunión especial, y la congregación entera tiene que tomar la decisión. El ministro esta involucrado en este esfuerzo y él sin duda funcionará como un árbitro en tal reunión. Pero el juicio no es del ministro sino de la congregación. Ellos han de juzgar con justo juicio. Si el problema no es resuelto entonces la congregación tiene la responsabilidad de sacarlo de la congregación. “ y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano” (Mateo 18:17).

La decisión es atada en el cielo: El procedimiento entero que Jesucristo dio en Mateo 18:15-17, es tan importante que Él dijo que todo de lo que estaría de acuerdo, sería atado en el cielo o desatado, dependiendo en la decisión. Esto incluye la reunión de dos individuos cara a cara, o dos o tres personas, o la decisión de la congregación. Nota: “De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos” (Mateo 18:18-19).

Esto es exactamente lo que el apóstol Pablo instruyó a la congregación de Corintios que hicieran con el hombre que estaba cometiendo incesto con su madrastra. Él fue bien enfático en su instrucciones: “De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aunque se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción? Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, REUNIDOS VOSOTROS y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús” (I Corintios 5:1-5).

Y el se enfrento a los lideres del judaismo.
Jesús se enfrenta a los fariseos y legalistas, que presumen de su pertenencia al pueblo elegido, que se consideran buenos, distintos de los demás y satisfechos de sus obras: «¡Ay de vosotros, los fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de toda legumbre y dejáis a un lado la justicia y el amor de Dios! ¡Ay de vosotros, que amáis los primeros asientos de las sinagogas y que se os salude en las plazas! ¡Ay de vosotros, los fariseos, que sois como sepulcros que no se ven, sobre los que andan los hombres sin saberlo!».

Pero el era rabbi, un maestro de la Ley,
La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Mientras tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Mientras tanto, los discípulos Le rogaban: “Rabí (Maestro), come.”

Reina Valera (1909)
Entre tanto los discípulos le rogaban, diciendo: Rabbí, come.

Sagradas Escrituras (1569)
Entre tanto los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come.

John 4:31 New American Standard Bible (© 1995)
Meanwhile the disciples were urging Him, saying, “Rabbi, eat.”

Biblia Paralela • Parallel Bible • Biblos.com
Mateo 23:7 y los saludos respetuosos en las plazas y ser llamados por los hombres Rabí.
Mateo 23:8 Pero vosotros no dejéis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro y todos vosotros sois hermanos.
Mateo 26:25 Y respondiendo Judas, el que le iba a entregar, dijo: ¿Acaso soy yo, Rabí? Y El le dijo: Tú lo has dicho.
Mateo 26:49 Y enseguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Rabí! Y le besó.
Marcos 9:5 Entonces Pedro, interviniendo, dijo a Jesús: Rabí, bueno es estarnos aquí; hagamos tres enramadas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
Marcos 11:21 Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Rabí, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.
Marcos 14:45 Y habiendo llegado, inmediatamente se acercó a El diciendo: ¡Rabí! Y le besó.
Juan 1:38 Jesús se volvió, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Y ellos le dijeron: Rabí (que traducido quiere decir, Maestro), ¿dónde te hospedas?
Juan 1:49 Natanael le respondió: Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.
Juan 3:2 Este vino a Jesús de noche y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer las señales que tú haces si Dios no está con él.
Juan 3:26 Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien diste testimonio, está bautizando y todos van a El.
Juan 4:30 Y salieron de la ciudad e iban a El.
Juan 4:32 Pero El les dijo: Yo tengo para comer una comida que vosotros no sabéis.
Juan 6:25 Cuando le hallaron al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá?
Juan 9:2 Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que naciera ciego?
Juan 11:8 Los discípulos le dijeron: Rabí, hace poco que los judíos procuraban apedrearte, ¿y vas otra vez allá?

era reconocido por su conocimiento y por su autoridad
JESÚS HABLABA CON AUTORIDAD

¿Por qué Jesús habla con autoridad? Jesús ve al Padre y está íntimamente unido a El. El Padre habla por El. El es la Palabra encarnada. Sin esa Palabra no hubiéramos conocido al Padre, porque nadie sabe nada del Padre, sino el Hijo, y mientras el Hijo no comience a revelarnos su Palabra, no podemos conocer al Padre. También San Pablo, al invocar una vez la autoridad de su palabra, la identifica con la fuerza exuberante del Espíritu Santo, con la que actuaba entre los Tesalonicenses: “Cuando se proclamó el evangelio entre vosotros, no hubo sólo palabras, sino además, fuerza del Espíritu Santo y convicción profunda” (1 Tes 1,4). Jesús enseña, expulsa a los demonios, sana a los enfermos y reza.
El día de sábado, entrando en la sinagoga, enseñaba: Fue al lugar público de la reunión y de la plegaria el día en que todos estaban allí, e hizo la homilía. Se inserta en la vida religiosa clásica de su tiempo, pero sin encerrarse en ella, pues predicará preferentemente en la vida profana. Se maravillaban de su doctrina, porque hablaba como hombre que tiene autoridad y no como los escribas, que se limitaban a repetir las lecciones y textos memorizados. De la abundancia del corazón, habla la boca. Jesús se distingue por su autoridad soberana, que viene del interior de sí mismo, de su misteriosa persona que un día se descubrirá como divina. De momento se quedan asombrados. “Hoy el mundo no necesita maestros, sino testigos”. El cristiano ha de ser un testigo que ha sabido interiorizar personalmente el evangelio y que se compromete con lo que dice.

Jesus puso en muchas ocaciones su vida peligro,pero el sabia manejar el tiempo de Dios.
«Era la víspera de la fiesta de Pascua. Jesús sabía que le había llegado la hora de dejar este mundo para ir al Padre. Y Él, que había amado a los suyos, que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo» (Jn 13,1).

Nosotros no,y somos muchas veces desubicados.

Pablo se enfrento a los filosofos en el Areopago,pero se amargo bastante con lo sucedido, ya que se burlaron de el. Y cuando va luego desde Atenas a Corintos a predicar, se dedico exclusivamente a exaltar a Cristo, y Dios respaldó su ministerio apostólico con milagros extraordinarios,permitiendole fundar varias iglesias.

Nosotros no somos apostoles, no estamos fundando iglesias. Y estamos en otra cultura y otras circunstancias.

Si en una universidad uno se dirige en forma desubicada a un profesor, el unico que se perjudica es el alumno, que perderá seguramente su carrera.

Yo en mi iglesia,aunque discrepo de algunas enseñanzas, me cuido mucho de expresarme hostilmente, ya que no puedo ni debo desubicarme. Estoy ahi para aprender mejor de las doctrinas del Señor.
Cada uno debe conocer la voluntad de Dios para su vida.Si Dios te llama a predicar,pues hazlo conforme a la Palabra de Dios.

Si Dios te llama a servir, hazlo conforme a las fuerzas y el espíritu de amor que el Señor te da.
Pero si estamos en lugares públicos,y no hay razon alguna para ofender,porque lo haríamos?
Las personas en la epoca de Jesus eran asperas tambien.Nosotros no somos semidioses, Jesus es 100% humano y 100% Dios.

Santiago dice: “Y el que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado” (Santiago 4:17).

Si sabemos ser educados,porque no serlo? Se puede decir lo mismo sin ofender. Que la verdad duela, es otra cosa,pero hay que tener sabiduria para decir las cosas. Se puede usar la sutileza, algo que es comun en nosotros para decir las cosas. Fijemosnos en el caso del rey David y el profeta Natan.

Creo que McArthur es sincero,pero que venga el a vivir cada situacion en particular.Hay que ser sabio.No todo momento es igual.


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