David es perseguido por Saúl

Septiembre 22, 2009 |  Tagged , |

David es perseguido por Saúl

Saúl, Rey de Israel entre el 1020 a.C. al 1000 a.C. (aprox.) fue proclamado primer rey de Israel a fines del siglo XI a.C., aparece relatado en el libro bíblico I Samuel

Ante el deseo del pueblo de Israel al profeta Samuel para que nombrara un rey que los librara de los invasores filisteos, Samuel consulto al Señor y ungió a Saúl, de la tribu de Benjamín. Saúl empezó muy bien, demostrando ser un hombre de gran valor, que derrotó a amonitas, moabitas y filisteos, pero con el paso del tiempo, sin embargo, Saúl se envaneció y pretendió usurpar las funciones del sacerdocio. Su desobediencia al Señor y a las ordenes del profeta Samuel, motivaron la cólera de Dios, que ordenó al profeta Samuel que ungiera secretamente a David.

David era el hijo menor de Isaí. Su ocupación era atender los rebaños de su padre.

David fue ungido con aceite en su cabeza con arreglo a la ley. Tras este suceso, regresó a su vida como pastor de ovejas, pero “el espíritu del Señor llegó a David desde ese día en adelante” y “el espíritu del Señor se alejó de Saúl” (1 Samuel 16:13, 14).

Éste marchó a la corte de Saúl como arpista, a calmar con su arpa al atormentado espíritu de Saúl, quien sufría una extraña depresión y melancolía; que eran los ataques de un espíritu malo.

David logro calmar la aflicción del rey y este comenzó a sentir afecto por el joven pastor de ovejas. David, ahora un joven (1 Samuel 17:42), se enteró que el campeón de los filisteos, Goliat de Gath, vino a desafiar a Israel. David tomó su honda, y con gran puntería arrojó una piedra que golpeó la frente del gigante, de forma que éste cayó al suelo inconsciente. Entonces David corrió a cortar la cabeza de Goliath con su propia espada (1 Samuel 17:51). El resultado fue una gran victoria para los israelitas, quienes persiguieron a los filisteos hasta las puertas de GathEcrón. Esto trajo gran popularidad a David que despertó los celos de Saúl (1 Samuel 18:6-16), la cual se hizo notar en varias formas. Fue creciendo en el rey un odio hacia la persona de David, y urdió varias estrategias para acabar con su vida (1 Samuel 18:29).

No obstante, todos los complots del cada vez más enfurecido rey fueron inútiles. Saúl veía cómo ante cada intento de matar a David, la admiración del pueblo por David crecía, sobre todo la de su hijo Jonathán, el hijo de Saúl, quien tenía una profunda amistad con David. Un día Saúl mandó a todos sus ejércitos mandar a matar a David sea donde sea pero Jonathan escuchó eso y fue donde David a ayudarlo a esconderse, Jonathan lo llevó a David a una cueva y le dijo que no salga hasta que él le de la señal. Una noche, Saúl cansado de buscar a David se durmió… Y en un descuido David tuvo la oportunidad de matar a Saúl pero no lo hizo, porque el rey era el ungido de Jehová.

Mientras duró esta persecución de Saúl, David vivió en el exilio y aceptó como fortaleza la ciudad de Ziklag del rey filisteo Achish de Gath (1 Samuel 27:2-6). Hasta la muerte de Saúl en Gilboa, David trabajó como general mercenario para los filisteos.

Desesperado por sus continuas derrotas en el campo de batalla, Saúl visito una mujer espiritista y llamo al espíritu de Samuel, que le profetizó su muerte y la de su estirpe. Al día siguiente, los filisteos destrozaron el ejército israelita y Saúl, para evitar su captura, se dio muerte junto a sus hijos.

David volvió a Israel bajo órdenes de Dios (2 Samuel 2) después de la muerte de Saúl y Jonathan y el período de luto. Volvió a Hebrón donde la gente de su tribu nativa, la tribu de Judá, lo eligió como su rey. Las tribus del norte, por el contrario, no reconocían a David, y en cambio, seguían al hijo de Saúl, Isboset.

Sobrevino una guerra civil entre Judá (seguidores de David) y las tribus del norte (seguidores de Isboset). Eventualmente, Abner, el comandante y asesor de Saúl, se fue desilusionando de Isboset y cambió de bando al lado de David. La guerra terminó cuando Isboset fue asesinado en el año 991 a.C..

Tras la muerte del heredero de Saúl, los líderes de las tribus israelitas decidieron finalmente proclamar rey de Israel a David. Gobernó su reino unificado durante siete años desde Hebrón, pero ante los recelos de los israelitas por mantener su capital en territorio de Judá, finalmente decidió conquistar la fortaleza jebusea deJerusalén para convertirla en su nueva capital, ya que esta ciudad se hallaba ubicada sobre un promontorio (el monte Moriah) que la hacía prácticamente inexpugnable, unido al importante factor de que no pertenecía a ninguno de los dos reinos, ya que permanecía en manos de una tribu cananea, los jebuseos, que habían logrado mantener el dominio de la ciudad frente a los dos reinos hasta ese momento.

Tras la conquista de la ciudad, David proclamó a Jerusalén como su capital, y llevó el Arca de la Alianza al Monte Moriah, donde tuvo intención de construir un templo, pero Dios, no lo autorizó a hacerlo. Una razón fue que el Templo debía ser un sitio de paz y reverencia, pero como David había peleado tantas batallas, se había convertido, según la Biblia, en un “hombre de sangre”.


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