Mar
12
EL SABADO DEL NUEVO TESTAMENTO
Por Tony Warren
The Mountain Retreat!
Cuando Cristo murió en la cruz y se levantó como las primicias el día domingo, este evento vino a ser una señal del Sábado del Nuevo Testamento (nuestra resurrección en Cristo). Cuando su “obra” fue completada, El se levanto de entre los muertos en nuestro Nuevo Sábado de descanso el día Domingo. Este día se convirtió en nuestro día de descanso del Nuevo Testamento, de la misma manera en que Dios termina su trabajo y descansó el Sábado en el principio, el día de descanso del Antiguo Testamento. Ya no tenemos que descansar en el Sábado del Antiguo testamento (lo cual nos pone bajo la ley), sino que en el Sábado del Nuevo Testamento, ilustrando nuestro Sábado (descanso) del trabajo es en la resurrección de Cristo, No bajo ley, más bajo la Gracia! Leemos en:
- Mateo 28:1 “En el fin de los Sábados, cuando amanecía el primero de los Sábados, vino Maria Magdalena y la otra Maria a ver el Sepulcro”.
Era el fin de los Sábados del Antiguo Testamento, y el amanecer de los Sábados del Nuevo Testamento. En su Biblia debe leer el “primer día de la semana” (una desafortunada traducción) pero la palabra allí es Sábados [sabbaton] de la raíz de la palabra Hebrea [Sabbath].
En ese verso, las dos palabras, una traducida “semana” y la otra traducida “Sábado” son palabras idénticas, el plural [sabbaton], Sábados! Entendemos porque los traductores cometieron este error, por lo que no “parece ” correcto decir “en el último de los Sábados (Plural), cuando amanecía el primero de los Sábados (plural)”.
Pero cuando entendemos que estaba hablando del final de de la era de Sábados del Antiguo Testamento y el comienzo (amanecer) de la era de los Sábados del Nuevo Testamento, entonces tiene sentido perfecto.
Podemos rápidamente entender (aunque no aceptar) porque ellos decidieron traducir un [sabbaton] como semana y el otro idéntico [sabbaton] como Sábado (singular), pero en el griego estas son ambos idénticas palabras plurales “Sábados”. Esto es confirmado por eruditos del idioma griego, y no hay nada en el Griego lo cual promueva que se traduzcan estas dos palabras idénticas para Sábados, de manera diferente aquí.
Desafortunadamente, como todos sabemos, los traductores también cometen errores a veces. Todos tenemos pies de barro, todos somos humanos. Pero maravillosamente, Dios ha preservado el [texto] Griego del cual las traducciones fueron hechas, para que podamos checar cada traducción y cada nueva versión de la Biblia y “probemos” su veracidad. Podemos verificar cualquier traducción con el Griego y el Hebreo de donde es tomado, para asegurarnos que la traducción hecha es correcta.
Notemos el lenguaje utilizado en Mateo, y cuidadosamente consideremos lo que actualmente dice. Esto aquí no es lenguaje incidental. Como el viejo refrán dice, “Dios sabe lo que hace, aun cuando nosotros no sabemos!” Dice, “al finalizar, o al cerrar de los Sábados, cuando comenzaba a amanecer el PRIMERO de los Sábados”… Piensa acerca de esto. Porque tendría Dios que decir el último de los sábados, cuando comenzaba amanecer el PRIMERO de los Sábados? Ha utilizado Dios este tipo de lenguage alguna vez anterior? La respuesta es No! Ha dicho Dios alguna vez el finalizar de una semanas cuando comenzaba a amanecer el principio de otras semanas> … Otra vez, no, nunca! Porque nuca antes había sido Cristo crucificado, completado su trabajo en la cruz, y resucitado el amanecer de un nuevo DIA, donde tenemos nosotros nuestro descanso de nuestro trabajo! Es el Sábado del Nuevo Testamento que es nuestro descanso.
Por eso es que Dios dice al finalizar de los Sábados, cuando comenzaba a amanecer el Principio de los Sábados. Es porque una era de Sabbaths (Séptimo día) representando el Antiguo Testamento estaba terminando, y otro (Octavo día, domingo) es el “PRIMERO” del amanecer de otra era de Sabbaths representando el Nuevo Testamento.
El final de lo Antiguo, y el principio de lo Nuevo.
Cuando Cristo se levantó el octavo día (Domingo), una nueva era de Sabbaths había comenzado en EL! No un Nuevo Sabbath, sino el cumplimiento del simbolismo de lo viejo! La Palabra de Dios no esta hecha de lenguaje incidental o coincidental, es toda inspirada, es aliento de Dios, y Deliberado!
Podemos ver la misma exacta enseñanza acerca del Sabbatyh en la descripción de Maria Magdalena yendo al sepulcro el Domingo por la mañana.
Marcos
- “Y cuando el Sábado había pasado, Maria Magdalena, y Maria la madre de Jacobo, y Salome, habían traído especias, para ungirle. Y bien temprano en la mañana el Primero de los Sábados ellos vinieron al sepulcro cuando el sol se levantaba”.
Una vez más vemos el lenguaje de un Sabbath siendo pasado (Sábado), y ellas vinieron a la tumba temprano en la mañana en el PRIMERO de los Sabbaths (Domingo). Un lenguaje muy claro de Dios diciéndonos que un Nuevo Día Sábado había comenzado. Otra vez, en su traducción una de las palabras puede leer “semana”, pero ambas palabras son idénticas, Sabbaths [sabbaton]. Dios nos esta alertando que el Sábado del Antiguo Testamento ha pasado, y que con la resurrección de Cristo, es el comienzo del PIRIMERO de los Sabbaths. Lo que algunos Teólogos no entienden, es que Dios sabe lo que El esta haciendo, y ha inspirado que se diga exactamente lo que El queria! El no esta en el negocio de la coincidencia, su palabra es inspirada y cada palabra deliberada, intencional, con propósito, y significado! Cada jota y cada tilde.
Marcos 16:9
“Pero cuando Jesús se levanto temprano en el Primero de los Sabbaths, apareció a Maria Magdalena, de quién había sacado siete demonios.”
Con la resurrección de Cristo tuvo final el trabajo y comenzó el PRIMERO de los sábados del Nuevo Testamento (día de reposo). Y como todas las leyes ceremoniales, con su cumplimiento en Cristo, pasaron. La Pascua terminó, y la Cena del Señor fue el comienzo de lo Nuevo. Tal como la señal de la circuncisión terminaba, y el bautismo era el principio de una nueva señal de Salvación. El tiempo del Sumo Sacerdote terminó, y ahora Cristo, es nuestro mas Perfecto Sumo Sacerdote quién hace intercesión. Dios nos da estos cuadros espirituales para mostrarnos que estas ceremonias y tipos del Antiguo Testamento eran [skia] o sombras de lo que había de venir. I.e., ellos eran tipos que apuntaban hacia Cristo!
De hecho, podemos ver esto claramente cuando Dios deliberadamente Enlaza el Sabbath del séptimo día junto con las leyes ceremoniales que terminaron con la venida de Cristo.
· …El que tiene oídos para oír, oiga!
http://www.vidaeterna.org/esp/ensayos/NTSabbath.htm
Mar
11
Finney, un enemigo o amigo del evangelio?
Posted: 10 Mar 2010 04:13 AM PST

En mi post de la semana pasada, termine con la promesa de hablar sobre Carlos Finney. La razón por querer hablar de el viene a raíz de que es parte del pietismo, y también es criticado en The White Horse Inn y en Issues Etc de una manera desmesurada y verisímil. Pero me impacto que en la revista Apuntes Pastorales, Vol. XXIV-3, pgs. 52-53, se publico su reseña biográfica. Si una revista como esa publica la biografía de un personaje como el, debe de ser de importancia.
Primero, veamos quien es Carlos Finney. Nacido en 1792 y murió en 1875, Finney se le considera el “padre del avivamiento moderno”. Comenzó predicando dentro de círculos Presbiterianos, donde fue donde se formo como cristiano originalmente. Es de notar que su carrera como misionero comenzó en las fronteras del estado de New York, lugar que se consideraría un campo blanco, tanto para el evangelio como también para habitantes. Desde el principio de su ministerio, tanto su estilo de predicación, como también su teología lo diferenciaba de los demás predicadores. Toda la área donde Finney se encontraba predicando se llego a llamar “el área abrasada”, dado a la experiencia espiritual experimentada por los residentes, pero también por el numero de nuevas sectas que pasaban por el alrededor de la ciudad. La zona estaba muy sensible entonces, a oír a cualquiera que trajera un mensaje diferente. Pero fue en este periodo, donde comenzó a atraer la atención de aquellos que fueron sus seguidores, como también la de sus detractores.
En mi estudio del tema, me doy cuenta que no solo los Presbiterianos, antiguos y modernos, se oponen a Finney, sino que también los Unitarios y Universalitas se oponían al mensaje de Finney. Los dos tenían diferentes razones de su oposición. Los Presbiterianos se oponen a Finney porque estos ven que el ha modificado mucho la fe Calvinista. Los Calvinistas Tradicionales creían que solo Dios podía llamar a salvación al hombre. El feligrés oía la predicación, luego se iba a su casa a meditar y esperar que Dios le diera la seguridad de su salvación. Ósea, el creyente no tenia que decidir ni optar ser cristiano. También se oponían que Finney diera mas cabida a expresar sentimientos humanos durante los servicios. Me pregunto, estos creyentes ¿como habrán visto al Salmista con sus expresiones de sentimientos? Entre las otras cosas que ofendían a estos píos calvinistas era que Finney dejaba a las mujeres orar durante el servicio, la adopción de cultos durante la semana, en ves de tener solo los cultos del domingo, su uso de lenguaje normal en ves del lenguaje reverencial, y la admisión de los nuevos creyentes a la membresía de la iglesia. En la ciudad de New Lebanon, New York, hubo una reunión para juzgar si estos nuevos métodos eran aceptables. Aunque hubo mucha oposición a Finney, no obstante, salio absuelto de todo cargo del que se le culpaba.
Los Unitarios y Universalistas, tomaban ofensa de que Finney mencionaba que los que no aceptaran a Cristo, irían al infierno.
Fue en los años 1830-31, en la ciudad de Rochester, New York, en los cuales Finney llego al apogeo de su ministerio. Su estilo de predicación, que fue influido por sus antecedentes como abogado, atraían a mucha gente. El presentaba el caso del cristianismo a los oyentes, y estos tenían que tomar una decisión al respecto. Esto era, y sigue siendo, criticado no solo por los del White Horse Inn y Issues Etc. pero por muchos otros que en su afán de hacer la salvación un acto total de Dios, pareciera que el versículo “el gozo de mi salvación” no existe para ellos. Fue un libro que escribió Finney, Lectures on Revivals of Religion, que lo termino por separar de su denominación, y Charles Hodge llego a condenar la posición de Finney en el libro.
Al terminar su carrera evangelistica, Finney tomo causas sociales, como la abolición de la esclavitud. Su legacia incluye a los evangelistas como Billy Graham, Dwight Moody, y otros. Entre otra cosas que Finney nos dejo, fue el llamado al altar, la testificación personal, y las reuniones de entre semana.
He tratado de apuntar los problemas que en su tiempo, fueron hallados en Finney tanto por Presbiterianos y otros, y que aun los reformados le siguen atribuyendo. Michael Horton ha escrito un articulo al respecto, mientras que otros han respondido a Horton, culpándolo de crear un espanta pájaros para así derribarlo fácilmente. Horton, como muchos otros neo-reformados/calvinistas, confunden la santificación con la justificación, y por lo tanto, ven en Finney, y en todo aquel que cree que debe uno de buscar la santidad, como en un semi, o total pelagista. Esto es un síntoma de los neo-reformados/calvin, que ven que todo aquel que no se apega a su interpretación del calvinismo, no tiene el cristianismo completo, o no es cristiano. Esto no lo solo lo digo yo, sino que Albert Mohler, presidente del Seminario Bautista del Sur, dijo en Time Magazine que “el momento que una persona define a Dios bíblicamente, esa persona esta llegando a la conclusión que tradicionalmente se le conoce como calvinista”. De ser así, todos los que vivieron antes de Calvino, no entendían a Dios!!!
Fue en contra de estas actitud, a la cual Finney, correctamente se opuso. No quisiera dejar la impresión que Finney fue perfecto. Lejos de ellos, creo controversia con su extremada posición sobre la santificación, pero no obstante, por medio de su ministerio se salvaron al menos medio millón de personas. Cuando uno de estos hermanos que tanto lo critican hoy, se entreguen a la obra y salven un numero similar de personas, tendrán algo mas de credibilidad, pero solo criticar por no compartir una línea teológica, sin tener pruebas de amar a las almas que se pierden, me recuerda mucho a lo dicho por Santiago, y con ello, termino estos dos aportes sobre el pietismo.
- Santiago 2:18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.19 Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.20 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?
Dios les bendiga.
Luis Alberto Jovel
fuente bibl:http://www.luisjovel.net/Luis_A._Jovel/Blog/Entries/2010/3/10_Finney,_un_enemigo_o_amigo_del_evangelio.html
Mar
11
Marzo 11, 2010 | Tagged ANTIOQUÍA | Leave a Comment
ANTIOQUÍA
Nombre de ciudades de Siria y Pisidia.
1. Ciudad cosmopolita de Siria, situada sobre el río Orontes a 26 km del Mediterráneo y unos 480 km al norte de Jerusalén. La fundó Seleuco Nicator en 301 a.C. (en honor a su padre Antíoco) en una situación geográfica ideal. Por hallarse entre montañas y casi rodeada de agua, gozaba de un clima muy favorable en contraste con la mayor parte de Siria. Llegó a ser una ciudad próspera y populosa (500.000 habitantes). Su vitalidad comercial se debía en parte al río y en parte a su posición en la encrucijada de importantes rutas de caravanas. Fue sometida a Roma en 64 a.C. y llegó a ser la tercera ciudad de todo el imperio; Roma era la primera y Alejandría la segunda. Casas lujosas adornaban su calle principal (6 km) y los emperadores acostumbraban contribuir a su belleza general. Antioquía se conocía, además, por su devoción sensual a Dafne y su culto orgiástico. (A veces, para distinguir entre Antioquía y las muchas otras ciudades del mismo nombre, se especificaba «Antioquía cerca de Dafne».)
Pero si Antioquía tuvo fama de ciudad pagana, ocupa también un lugar prominente en la historia del cristianismo. Habitada por numerosos judíos inmigrados (a menudo ricos y celosos en su proselitismo, cf. Hch 6.5), Antioquía recibió el impacto del mensaje evangélico poco después de la persecución de Esteban (Hch 11.19s) y fue allí donde por primera vez se predicó el evangelio a los gentiles y a los creyentes se les llamó ® Cristianos (Hch 11.20–26). Aunque algunos opinan que «cristianos» era un apodo que los satíricos antioqueños inventaron, es más aceptable la teoría de que los propios miembros de la joven y entusiasta iglesia, en su afán de identificarse con Cristo, se hayan autodenominado así.
Antioquía también fue la base de las operaciones misioneras de Pablo (Hch 13.1–3; 14.26ss; 15.35s; 18.22s). La iglesia de Antioquía, formada de judíos y gentiles, fue generosa con los hermanos en Judea (Hch 11.27ss; ® Agabo) pero a la vez fue objeto de controversia a los ojos de estos (cf. Gl 2.11ss; ® Concilio de Jerusalén). En tiempos postapostólicos, Crisóstomo y una escuela de interpretación bíblica dieron más fama a la ciudad, la cual se denominó «la reina del Oriente». Excavaciones arqueológicas dan testimonio de la existencia en ella de más de veinte iglesias en distintas épocas.
2. Ciudad de Pisidia (en el corazón de Asia Menor, a unos 240 km al este de Filadelfia), también fundada por Seleuco Nicator. Dominaba las rutas comerciales entre Éfeso y el Oriente. Como sede del procónsul romano, gozaba de muchos privilegios y era una ciudad de mucha importancia en la época de las visitas de Pablo y Bernabé (Hch 13.14; 14.19, 21). El éxito inicial de la predicación de Pablo en la sinagoga (Hch 13.15–41) suscitó mucha oposición (13.50s), de manera que la iglesia se componía sobre todo de gentiles (14.21).
Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.
Mar
11
Marzo 11, 2010 | Tagged IGLESIA | Leave a Comment
IGLESIA
Etimología
Jesús se refirió solo en dos ocasiones a la iglesia (Mt 16.18; 18.17). En contraste, la expresión ® Reino de Dios aparece un centenar de veces en los Sinópticos. La palabra iglesia se deriva del sustantivo griego ekkleséa (de ek-kaleo que significa llamar fuera), una asamblea pública, generalmente de orden político (de polis que significa ciudad), convocada por un heraldo oficial. Así se traduce en la LXX la palabra hebrea qajal que designa la congregación de Israel, una nueva comunidad teocrática convocada desde el cautiverio para adorar y servir a Jehová y demostrar su señorío en medio de los pueblos (Nm 10.7; Dt 31.30; 1 R 8.14; 1 Cr 13.2, 4; Sal 22.22; cf. Hch 7.38).
Esencia Y Forma
La identidad de la iglesia en el Nuevo Testamento es paradójica. La iglesia es al mismo tiempo un movimiento histórico (realidad particular) y un testimonio a la humanidad (realidad universal). A la vez santa y pecadora, se mantiene en tensión dinámica entre su realidad histórica y la anticipación escatológica, entre experiencia y fe, esperanza y experiencia, forma y esencia, presencia y señal del Reino. Sin embargo, estas tensiones no se pueden divorciar del ámbito más amplio de la misión de Dios en el mundo, ni de los diversos contextos históricos culturales en que la iglesia se desenvuelve en el Nuevo Testamento y a lo largo de su historia. En el Nuevo Testamento, en singular, iglesia se refiere a alguna congregación local y específica (Hch 11.22; 13.1), pero a veces también a varias congregaciones (Gl 1.13; Hch 9.31), aunque hay poca distinción entre el singular y el plural (cf. 1 Co 10.32; 11.16; Gl 1.13, 22), como tampoco se debe separar las varias dimensiones de la iglesia. En situaciones de hostilidad, las iglesias van perdiendo su identidad como asambleas del pueblo en su sentido más amplio. El término iglesia puede referirse a la comunidad o comunidades que se reúnen en un hogar (Ro 16.5; Flm 2), una ciudad (Hch 8.1; 1 Co 1.2) o en una provincia (1 Co 16.19; 1 Ts 2.14). A menudo en las Epístolas de Pablo iglesia designa el cuerpo de Cristo, la totalidad del discipulado, la comunidad universal de los creyentes, a lo largo de la historia. Este es el tema de Efesios, donde Pablo señala el eterno propósito redentor de Dios realizado en la iglesia en la que participan tanto gentiles como judíos. En muchos pasajes hay una nota de finalidad; la iglesia comprende el pueblo escatológico de Dios convocado para participar en la nueva edad que en Cristo inauguró.
Como instrumento de la gloria divina, la iglesia hereda todas las promesas, participa en la guerra contra Satanás y es arras de la vida eterna (Col 1.21–27; Heb 12.22–24; Ap 1.20). A la naturaleza de esta comunidad la condicionan los atributos de Jesucristo que la convoca.
Foto: Servicio fotográfico Levant
En la historia primitiva de la iglesia, los creyentes usaban estas catacumbas subterráneas como lugares de reunión así como de sepulcros.
Vocación
Diversidad en unidad (Ef 4.1–6)
Esta se deriva de su vida común en Cristo, donde media el mismo Espíritu Santo. Se expresa en la coordinación de los diversos ® Dones y servicios de la iglesia cuyo fin es «perfeccionar a los santos para la obra del ministerio» y la edificación del ® Cuerpo de Cristo (Ef 4.12). Porque está basada en Cristo mismo y en la voluntad soberana de Dios, esta relación es un hecho que ningún miembro del cuerpo por sí solo puede establecer o bien disolver (cf. 1 Co 12.15, 16, 21).
Santidad (Ef 4.17ss; 5.25–27)
Pablo con frecuencia llama ® Santos a los cristianos (Ef 1.1; Flp 1.1, etc.), porque han sido redimidos por Cristo y caminan hacia la plenitud e imagen de Cristo (Ef 4.13).
Autoridad (Mt 16.18, 19)
Al estar sujeta a Cristo y al Espíritu Santo, la iglesia recibe la autoridad para proclamar el evangelio (Mt 28.18–20; Hch 2.14), celebrar los sacramentos u ordenanzas (Hch 2.41s; 1 Co 11.17–34), exponer la verdad (Hch 15.28), denunciar el pecado (Hch 5.1–11), confrontar los poderes malignos, ® Dolencias, ® Demonios, ® Principados, ® Potestades, opresión (Hch 3.1–11; 16.16–18; Gl 4.8–11; Col 2.15–23), levantar a los caídos (Col 3.12; 1 P 3.8) y disciplinar a los errados (Mt 18.15–18; 1 Co 6.16).
Fe
En respuesta a la confesión de fe del apóstol Pedro, Cristo prometió establecer su Iglesia (Mt 16.18), la cual es, ante todo, la congregación de los creyentes o fieles. «Los que creyeron» o «los creyentes» son expresiones sinónimas que se refieren a la comunidad (Hch 2.44; 4.32; 5.14; 1 Ti 4.12). Esta fe se expresa en el bautismo (Hch 2.41; 8.12, 36; Ro 6.4; 1 Co 12.13).
Compañerismo
Si cada creyente está unido vitalmente con Cristo, se sigue que los creyentes se relacionan en forma vital unos con otros (Ro 12.5; 1 Co 12.12). La koinonéa y comunidad de bienes de Hechos (2.44; 4.32) se fue reduciendo al compañerismo del ministerio (2 Co 8.4). La máxima expresión de la koinonéa (compañerismo) era la ® Cena del Señor.
Por lo visto no le plugo ni a Cristo, su fundador, ni al Espíritu Santo, su paracleto, proporcionar a la iglesia alguna forma explícita o rígida de gobierno u organización universal que fuera aplicable a todo caso. En Hechos se distingue entre el ministerio de la palabra y el ministerio de las mesas (2.44; 4.32). Pablo reconoció y explicó esta distinción como la posesión de diversos ® Dones y la ejecución de varios ministerios (profecía, evangelización, enseñanza, servicio, administración, etc.) que aparecen en respuesta a desafíos históricos particulares (Hch 6.2, 4; Ro 12.6–8; 1 Co 12.28; Ef 4.11–13). Sin embargo, ni Pablo ni los demás apóstoles dejaron una pauta clara o rígida para la estructura gubernamental de la iglesia. Se prefirió más bien destacar su carácter dinámico y sobrenatural.
A lo largo de la historia la iglesia ha asumido una gran variedad de formas y prácticas en respuesta a los desafíos de la ® Misión dentro de diversas culturas y contextos sociales. Cuando la iglesia se acomoda a su forma de ser y se cierra dentro de un determinado patrón social o molde cultural, surgen movimientos de renovación eclesial que cuestionan el statu quo y convocan al pueblo de Dios a sumarse otra vez a la misión del Reino.
Misión
La iglesia está en el mundo, por decirlo así, para hacer las veces de Cristo, extendiendo su ® Encarnación y su ministerio en este mundo hasta que Él venga a arrebatarla en su Segunda Venida. La simple presencia de la iglesia, en la cual mora el Espíritu Santo (2 Co 6.16), refrena el mal en el mundo, a la vez que da testimonio de la justicia y el amor de Dios. Su misión es predicar el evangelio de Cristo en toda su plenitud y con todas sus implicaciones personales y sociales (Mt 28.18–20; Hch 1.8), reflejando así la vida de Cristo y el Reino de Dios.
Realidad histórica
Más que una doctrina precisa, el concepto de iglesia es una galería de casi cien figuras retóricas, cada cual con su aporte a la totalidad (por ejemplo, ® Pueblo de Dios, Reino de Dios, cuerpo de Cristo, nueva humanidad, siervos, sacerdotes, familia, hijos de Dios, hermanos, esposa, casa, templo, Jerusalén, éxodo, viña, primicias, rebaño, Adán, etc.). En diferentes contextos históricos, la iglesia ha enfatizado una o más de estas figuras respondiendo creativamente a los desafíos y a las amenazas del peligro de reducir su esencia a formas muy limitadas.
Bibliografía:
Hans Küng, La iglesia. Jürgen Moltmann, La iglesia en el poder del Espíritu. Juan Luis Segundo, La comunidad llamada iglesia.
Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.
Mar
11
Cristianismo/cristiano
1. Cristianismo
El cristianismo es una religión monoteísta de orígenes semíticos que se basa en el reconocimiento de Jesús de Nazaret como su fundador y figura central. Sus seguidores creen que Jesús es el hijo de Dios, así como el Mesías (o Cristo) profetizado en el Antiguo Testamento, muriendo en redención de los pecados del género humano, y resucitando después de su muerte.
Dentro de sus textos y escritos sagrados, comparte con el judaísmo el Tanaj, el cual constituye, junto con la Biblia Septuaginta (más antigua que el Tanaj), la base y la fuente para el Antiguo Testamento de las diferentes Biblias cristianas. Por este motivo es considerada una religión abrahámica junto al Judaísmo y al Islam.
Sus inicios datan de la primera mitad del Siglo I de la Era Cristiana. (Ya desde el Siglo XX, los estudiosos no toman más en serio la datación que indica el año 33 d.C. El hecho es que se sabe de un desfase de 4 á 8 años entre el inicio del cómputo de la Era Cristiana y la fecha precisa del nacimiento de Jesús de Nazaret, llamado Cristo.[1] Y en adición a esto, no hay clara certeza ni consenso entre los estudiosos de que éste haya muerto a la edad de 33 años, tal como algunos textos bíblicos parecen sugerir. Confróntese al respecto Juan 2:20, y 8:57.)[2] En sus primeras décadas, era considerado como una doctrina sectaria más entre las tradiciones judías e israelitas, al igual que otros cuerpos de ideas y creencias de esa parte del mundo en esa época.[3] Desde que el cristianismo se convirtió en la religión del Imperio romano en el siglo IV, ha influido de manera significativa en la cultura occidental y en muchas otras culturas a través del mundo. En la actualidad posee más de 2.100 millones de fieles,[4] o cerca de un tercio de la población mundial, siendo la religión con más seguidores del mundo.
La palabra “cristianismo” proviene del griego χριστιανός, christianós, cristiano, la cual a su vez proviene del nombre propio Χριστός, Christós, Cristo, traducción del hebreo “Mesías” que significa “Ungido”. El origen del término se indica en el libro de Hechos de los Apóstoles:
«Después de esto, Bernabé fue a Tarso a buscar a Saulo, y cuando lo encontró, lo llevó a Antioquía. Allí estuvieron con la iglesia un año entero, enseñando a mucha gente. Fue en Antioquía donde por primera vez se les dio a los discípulos el nombre de cristianos» Hechos 11:25-26.[5]
2. Cristiano
Término híbrido que combina el título griego jristos con la terminación latina ianus, y significa «partidario» o «seguidor de Cristo» (cf. «herodiano», partidario de Herodes).
Aparece tres veces en el Nuevo Testamento (Hch 11.26; 26.28; 1 P 4.16). Fue un distintivo inventado por personas extrañas al evangelio, y no por los discípulos mismos. Los adherentes a la fe de Cristo preferían llamarse «hermanos», «discípulos», «santos», «creyentes» o «elegidos», mientras que, para los judíos, eran «galileos» o ® «Nazarenos». Los judíos no admitirían que los nazarenos fuesen cristianos, o sea, «las personas de ® Cristo (Mesías)», ya que para ellos Jesús no era el Mesías.
Una fidedigna tradición que afirma que Lucas era natural de Antioquía, apoya la idea de que allí fue donde se inventó el apodo de «cristiano» (Hch 11.26). Además, el contexto revela que el empleo del nuevo nombre corresponde a la fecha de la formación de la primera iglesia local, predominantemente gentil. Ya no se trataba de una secta más o menos adherida a una sinagoga, sino de una compañía de ciudadanos locales que hablaban insistentemente de Cristo. Lo más probable es que los antioqueños, célebres por sus bromas e ironías, inventasen el apodo para señalar despectivamente a los miembros de la iglesia: «¡secuaces del partido de Cristo!» Más tarde cuando Pedro anima a los creyentes frente a la inminente persecución neroniana, parece que los cristianos ya eran una secta proscrita: «Si alguno padece como cristiano, no se avergüence» (1 P 4.16). Tácito, historiador romano, confirma que Nerón inventó cargos contra la secta «que la gente común llamaba cristiana»
Notas
[1] ASIMOV, Isaac; Asimov’s Guide to the Bible; Páginas 922-934; Random House Value Publishing, Inc.; EUA, 1981; ISBN 0-517-34582-X.
[2] ASIMOV, Isaac; Asimov’s Guide to the Bible; Páginas 982-984; Random House Value Publishing, Inc.; EUA, 1981; ISBN 0-517-34582-X.
[3] Thomas F. Madden. From Jesus To Christianity: A history of the Early Church. The Modern Scholar. 2005. Universidad de Saint Louis. Pág 9. ISBN 1-4193-4772-1
[4] Adherents.com, Religiones por adherentes
[5] Biblia Dios Habla Hoy. 1996. Tercera Edición. Sociedades Bíblicas Unidas
Fuentes bibliograficas
Mar
10
DÍA DEL SEÑOR

Frase que en su forma griega (KyriakeŒ gemera) aparece únicamente en Ap 1.10, donde no se refiere a un período apocalíptico, sino a un día de veinticuatro horas. «Día del Señor» con sentido escatológico es traducción en el Nuevo Testamento de la frase gemera kyréou (1 Ts 5.2; 2 Ts 2.2; 2 P 3.10). La expresión inicial, en que la primera palabra no es sustantivo sino adjetivo, se podría traducir literalmente «día señorial» o «día dominical» (entendiendo que «dominical» viene del latín dominus que significa «Señor»).
La Vulgata traduce la frase correctamente dominica die. La VM la traduce «día de domingo», que conserva el sentido ya que «domingo» se deriva de dominus. La traducción de RV no es incorrecta, pero no distingue entre el día de Ap 1.10 y el día escatológico.
Para aclarar a qué día se refiere Juan es necesario ver los escritos de los padres apostólicos.
En Hch 20.7, donde leemos que los discípulos se reunieron «el primer día de la semana … para partir el pan».
Así, pues, antes del fin de la época apostólica, se daba importancia al primer día de la semana (cf. también 1 Co 16.2), día cuando, según el testimonio unánime de los cuatro Evangelios, resucitó nuestro Señor e hizo sus primeras apariciones a los creyentes.
Referencias patristicas:
- La DidajeŒ (ca. 100 d.C.) 14.1 exhorta: «Reunidos todo día del Señor [kyriakeŒn] romped pan».
- En la Epístola de Ignacio a los magnesios 9.1 (ca. 110 d.C.), se dice: «no guardando ya el sábado sino viviendo según el domingo [kyriakeŒn], día en que amaneció nuestra vida» (Ruiz Bueno, Padres apostólicos, pp. 91,464).
- Los escritos de los líderes de la iglesia durante los primeros siglos de su existencia apoyan que ella observaba el primer día de la semana: Bernabé (100),
- Justino Mártir (145-150)
- Ireneo (155-202).
- El edicto de Laodicea (Siglo 4) no cambió el día dedicado a la adoración del séptimo al primero, como a veces se alega. Ese edicto aprobó oficialmente lo que ya era la práctica establecida de la iglesia primitiva.
Extr. de:
Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.
imagen
http://www.aldia.cr/ad_ee/2008/marzo/30/_Img/1947664_0.jpg
Mar
10
Marzo 10, 2010 | | Leave a Comment
SÁBADO
Fiesta religiosa israelita del séptimo día al parecer íntimamente relacionada con el origen de la semana como período concreto de tiempo. En Gn 8.22; Job 5.12, etc., el verbo cognado, shabat, tiene el sentido de «cesar» o «parar» cualquier actividad, sin ninguna conexión religiosa, en tanto que en Éx 16.23ss; 23.12; y 31.17 significa descansar del trabajo en consagración a Jehová. Parece posible afirmar que la celebración del sábado se remonta entre los israelitas a los tiempos premosaicos; el mandamiento del decálogo de santificar el sábado (Éx 20.8–11) presupone que los israelitas del tiempo de Moisés ya lo conocían.
El Sábado En El Antiguo Testamento
Todos los documentos legales incorporados a la ley prescriben la observancia del sábado, por medio del cese de trabajo realizado en los seis días de la semana. Así lo dicen el libro del pacto (Éx 23.12), el decálogo (Éx 20.8–11), donde se halla el concepto de que el sábado es en memoria de la creación; cf. Dt. 5.12–16), las prescripciones en cuanto al culto (Éx 34.12ss), la ley de santidad (Lv 23.3; 26.2) y el código sacerdotal (Éx 31.12–17; 35.1ss; Nm 28.9s).
La más antigua de estas leyes, Éx 31.12ss, basa la prohibición de trabajar en razones humanitarias: el reposo de todo trabajo cada siete días es bueno tanto para el hombre como para el animal. Encontramos lo mismo en Dt 5.12–14. Y el versículo 15 agrega que los esclavos de los israelitas debían descansar el sábado porque, como los israelitas mismos habían sido esclavos en Egipto y Dios los había liberado, en gratitud debían ser considerados con los esclavos.
En cuanto a la clase de trabajo que no era permitido hacer en sábado, la ley era bastante general (Éx 20.8–10; Dt 5.14; etc.). Era más explícita al referirse a las grandes fiestas como la Pascua (Lv 23.7s; Nm 28.18), el ® Pentecostés (Lv 23.21; Nm 28.26), el año nuevo (Lv 23.25; Nm 29.1), el Día de Expiación (Nm 29.7) y las fiestas de convocación (Lv 23.35; Nm 29.12).
Durante el cautiverio, cuando a los judíos no les era permitida la práctica pública de su fe, la observancia del sábado y la ® Circuncisión fueron la «señal» que los distinguió de los gentiles (Éx 31.13–17; Ez 20.12, 20). Sea cual fuera la razón, el carácter del sábado se transforma, según se ve en los escritos del cautiverio y del poscautiverio. La obligación del descanso se convierte, de un acompañamiento necesario para los actos del culto, en un fin en sí mismo. Se convierte en una forma de autonegación agradable a la Deidad, como acto de obediencia implícita a su mandato positivo. Toda legislación posterior nace de esta idea. En Ezequiel y la ley de santidad, el sábado es señal arbitraria del pacto entre Dios e Israel, y de la fidelidad individual a dicho pacto. El código sacerdotal exalta el sábado, y basa su sanción en el ejemplo del Creador (Gn 2.2ss; Éx 31.17); trata de forzar su observancia con la imposición de la pena de muerte (Éx 31.14; Nm 15.32–36).
Otra modificación después del cautiverio en la observancia del sábado se advierte en la pérdida del carácter alegre y festivo del sábado que existía anterior al cautiverio (Is 1.13; Os 2.11). En aquel entonces no se compraba ni vendía (Am 8.5), el trabajo del campo se suspendía incluso en tiempo de cosecha (Éx 34.21), se visitaba el santuario (cf. Is 1.12s) y se consultaba a los videntes (1 S 9.9), mientras que en las profecías después del cautiverio se alude a la observancia del sábado como supremo deber religioso y como condición para la realización de las esperanzas mesiánicas (Is 56.2ss; 58.13s; 66.23; Jer 17.19ss).
Como un correctivo al excesivo legalismo que está implícito en las prácticas sabáticas, Isaías condena el ayuno ritual y lo reubica en el contexto de la justicia hacia los oprimidos, de compartir lo que se come con los hambrientos (Is 58.3-13s).
El Sábado En El Judaísmo Rabínico
La experiencia de la diáspora incidió profundamente en el pensamiento judío sobre el sábado. Los escritos rabínicos fomentaron una interpretación sumamente estricta del descanso del sábado, y esto condujo a una complicada casuística que convirtió en carga insoportable el «deleite» de la observancia del sábado.
Encontramos abundantes evidencias de este hecho en los Evangelios y en los profetas después del cautiverio (cf. Is 58.13). Los rabinos reconocían que el sábado debía servir de ayuda al hombre en la consecución de la finaliad de la vida. Jesús enunció este principio claramente: el sábado se había establecido para el hombre y no viceversa (Mc 2.27). Pero Jesús fue más lejos al insistir en que el sábado nunca puede ser un fin en sí mismo, otorgando así a los hombres mayor libertad para hacer el bien a los demás y para ocuparse de sus necesidades personales (Mc 2.23ss; 3.4; Lc 13.15; etc.). Jesús declara que como la ley del reposo es para el bien del hombre, como Hijo del Hombre tiene autoridad para cambiar la Ley o abrogarla (Mc 2.28). La iglesia primitiva se sirvió de esta afirmación de Jesús cuando decidió abandonar la observancia del sábado para adorar al Señor resucitado en domingo.
Aunque ningún pasaje del Nuevo Testamento lo diga, se puede deducir de Mt 24.20 que la primera comunidad cristiana de Jerusalén siguió observando el sábado al igual que las demás costumbres religiosas judías (Hch 2.1, 46; 3.1; 10.9). Pero no parece que Pablo obligara a las comunidades cristianas fuera de Palestina a observar el sábado. En Hch 15.29 se ve que en el decreto del concilio de Jerusalén no se impuso el sábado a las iglesias gentiles. Pablo escribe a los colosenses que nadie debía juzgarlos «en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo» (Col 2.16).
La iglesia cristiana primitiva, sin dejar de observar el sistema tradicional de la semana de siete días, hizo del domingo el primer día de la misma, día especial en que los cristianos celebran sus servicios religiosos. Se basaban en la resurrección. El Señor resucitó de entre los muertos el primer día de la semana, y los cristianos comenzaron a reunirse ese día para rendir culto al Cristo resucitado. Para ellos el domingo llegó a llamarse el Día del Señor.
Encontramos algunos versículos con la expresión: “primer día de la semana”, todos diríamos y aseguraríamos que se refiere al domingo, sin embargo cuando vamos al original griego encontramos algo muy diferente, veamos:
- “El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.” Hechos 20:7
La expresión “primer día de la semana” aparece en el griego de la siguiente forma:
MIA TON SABBATON
Vamos por partes . . .
MIA no significa “primer”, significa “uno”. Primer o primero en griego es PROTOS.
La palabra SABBATON, como todos podemos imaginar, es la palabra para Shabat (palabra hebrea) y todos sabemos que Shabat nos habla del Día de Reposo, es decir, del Sábado. Esta palabra aparece en el Brit Jadashah (N.T.) 68 veces: 59 veces se ha traducido correctamente, es decir, por Shabat o Día de Reposo y solamente 9 veces se ha traducido por “semana”.
Teniendo en cuenta lo que acabamos de ver el versículo que citamos anteriormente nos quedaría así:
- “Uno de los sábados, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.” Hch.20:7
Veamos algunas traducciones que han traducido este versículo correctamente:
- “Y en el uno de los sábados, congregados nosotros a partir pan . . .”
Septuaginta
- “Y el sábado por la tarde, nos congregamos para partir el pan . . .”
La Biblia de la Buenas Noticias
Veamos otro versículo donde aparece la expresión “primer día de la semana”:
- “Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.” I Cor. 16:2
En griego dicha expresión la tenemos de la siguiente forma:
KATA MIAN SABBATON
Una vez más vemos que la traducción no es la más correcta, pero algunas versiones si lo han traducido de forma correcta la palabra “sabbaton”:
- “Cada primer sábado, cada uno de vosotros aparte en su casa, guardando lo que por la bondad de Dios pudiere; para que cuando yo llegare, no se hagan entonces colectas.”Spanish Sagradas Escrituras
Entonces, ¿cómo se dice “primer día” en griego? . . . Veamos:
PROTE(S) HEMERA(S) = PRIMER DIA
Bibliografía:
IB II, 511–514. EBDM VI, col. 288–295. DBH, col. 1735–1740.
Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.
Mar
8
La teología latinoamericana frente a lo posmoderno
Wednesday, 24 de February de 2010
Nicolás Panotto, Argentina
El próximo mes de mayo se desarrollará en Buenos Aires una consulta sobre “Eclesiologías y espiritualidades en tiempos posmodernos”, organizada desde los núcleos del Cono Sur de la Fraternidad Teológica Latinoamericana. Esta responde al desafío cada vez más real (que ya es parte de nuestra vivencia hace mucho tiempo pero que en la iglesia se ha comenzado a tratar no hace mucho) de la llamadaposmodernidad. Ésta sigue siendo una mala palabra en algunos espacios. La acusan de todo tipo de delitos: de fomentar el neoliberalismo, de enfatizar sobre la superficialidad de lo cultural sin asumir la profundidad de la materialidad (económica) de lo social, de diluir todo fundamento normativo, de dar importancia a elementos superfluos de la existencia por sobre otros “esenciales” del análisis social, etc.
Hay quienes dicen que lo posmoderno no se aplica a América Latina, al menos como marco predominante. Esto se debe, como se suele decir, a que en este continente convergen lo premoderno, lo moderno y (mínimamente) lo posmoderno. Esto último se lo toma más bien como una moda del Norte y como fenómeno que promueve una ideología legitimante y funcional a la situación de desigualdad imperante. También, que beneficia a los intereses de países centrales y su lógica burguesa promotora de una ética particularista y fragmentada, limitante de todo abordaje comunitario de lo social y sus problemáticas.
A la hora de analizar el fenómeno posmoderno desde lo eclesial, saltan temas como teología de la prosperidad, mega iglesias, crecimiento de estructuras jerárquicas, promoción de una espiritualidad intimista, etc. Últimamente se escucha hablar del “movimiento emergente”, pero no fuertemente aún. Como se puede ver, no existe una mirada positiva en torno a este fenómeno. Lo posmoderno se relaciona con la destrucción de lo comunitario, el crecimiento del poder y la formación de un espacio óptimo para el capitalismo salvaje desde un marco religioso.
Aunque algunas de estas observaciones podría poseer cierto justificativo, ello no implica que lo llamado posmoderno sea negativo per se. Más aún, estos elementos enunciados no tienen estricta relación con ello sino, precisamente, con la profundización de proyectos modernos que mutan para sobrevivir en un espacio complejo y heterogéneo que pretenden pasar por encima sin asimilar. ¿Qué sucedió con las grandes utopías, los grandes proyectos, las grandes intensiones del “hombre moderno” que avanza junto al progreso inevitable de la historia (ya sea dentro de la evolución propuesta por el darwinismo social de Hebert Spencer o la inevitable revolución del proletariado como consecuencia del avance del capitalismo, como sugería Karl Marx)?
La posmodernidad no es la resaca de la modernidad (aunque dicha relación es inevitable en ciertos aspectos) sino un marco de experiencias, teorías, discursos y énfasis que pretende poner sobre la mesa una serie de elementos intrínsecos de la existencia humana y social, dejados de lado por perspectivas pasadas, como la Ilustración, que abogaban por un esencialismo de la historia y de los fenómenos socio-culturales (el hegelianismo en cualquiera de sus vertientes, sea liberal o marxista), y que pasaba por encima la novedad, la inquietud y la sorpresa de la acción de los sujetos y las construcciones cotidianas en el ámbito de lo social.
La posmodernidad, más allá de ser un fenómeno contemporáneo y parte de los transitares históricos vigentes, no solo desenmascara elementos “inéditos” o en respuesta negativa al pasado moderno. La intervención de las subjetividades, las construcciones locales del sentido, las complejidades que frenan la hegemonía de una ideología o proyecto político, como ella lo promueve, siempre existieron en nuestra historia humana. La diferencia reside en que se los tomaba como elementos fortuitos e irrelevantes, mientras ahora se los considera, desde una perspectiva hermenéutica y epistemológica, como espacios y marcos a partir de donde analizar los fenómenos sociales. Discursos, sujetos, símbolos, relatos, gestos, cuerpos, ideas, marcos de sentido, etc., no son solo consecuencia de (sistemas, ideologías, Estados, maquinarias burocráticas, sociedades establecidas, lógicas de clase, etc.) sino puntos de partida, espacialidades complejas y heterogéneas a partir de donde se crea y establecen marcos de sentido, experiencias y universos simbólicos que hacen a lo “real”.
En definitiva, lo que la posmodernidad expone es que la realidad en que vivimos es profundamente compleja y se encuentra lejos de responder sólo a leyes o normas fijas, estáticas y externas, cuyo fluir pasa por encima de cualquier subjetividad o movimiento impredecible. Esto también niega toda posibilidad de encerrar la construcción de lo social o político a unas pocas leyes preestablecidas, sea la mano invisible del mercado o la revolución proletaria. Esto no implica que no existan puntos de partida. Pero ellos no son marcos cerrados o discursos constituidos. Estos se encuentran aún más “atrás”: en los mismos sujetos y su condición relacional, y en la enormidad de posibilidades que existen de movimientos continuos de esta exposición discursiva y corporal que se gesta a cada momento, en una innumerable cantidad de espacios y contextos, muchos de ellos simultáneamente o en distintos puntos de la historia de cada sujeto y de quienes participan de sus redes sociales.
Sabemos que este diagnóstico toca a la teología y a lo religioso en cada una de sus fibras. La construcción de una imagen esencialista de Dios, la presentación de una “historia de la salvación” donde se rastrea el proceso de la acción divina para advertir el futuro, una epistemología teológica apoyada en mediaciones analíticas universalistas o la propuesta de una ética (individual y social) restringida a una serie de normas, son características del ejercicio teológico de los siglos XIX y XX. Lo moderno caló profundo en sus puntos de partida teológicos: la superioridad de la razón por sobre lo corporal, la búsqueda de marcos normativos absolutos para todo tipo de contextualidad, la promoción de una “moral cristiana” objetivante, entre otros aspectos.
El caso de las teologías latinoamericanas (especialmente de la liberación) ha sido paradójico. Estas han denunciado muchos de estos vicios de la teología moderna, tomando como punto de partida axiológico elementos como experiencias de sujetos históricos (el lugar de el/la pobre, del indígena, la mujer, etc.), la explicitación de la determinación socio-política que contiene cualquier discurso teológico (evidenciando, así, su contingencia), la búsqueda de nuevas formas históricas de expresar lo teológico (reivindicando así las particularidades socio-culturales de las comunidades), entre otros elementos. De todas formas, ¡lejos estamos de decir que dichas teologías responden a un marco posmoderno! Creo que uno de los puntos esenciales de esto se debe a un factor más bien epistemológico, y en especial en lo que corresponde a sus mediaciones socio-analíticas (por ejemplo, el uso preponderante de la filosofía y discurso marxistas, que más allá de su radicalidad no deja de ser hija de su momento, la Ilustración, y por ende de sus puntos de partida, como ya mencionamos).
Al analizar el fenómeno difícil de definir como es la posmodernidad y su relación con la teología e iglesia latinoamericanas, tal como haremos en nuestra pronta consulta, tal vez sea útil hacernos algunas preguntas que nos ayuden a encontrar caminos en esta búsqueda: ¿qué implica para la pastoral y la teología el abandono de los “grandes relatos” (sociales, morales, bíblicos, teológicos, filosóficos, etc.) imperantes en nuestro continente? ¿Cómo se construye un quehacer teologal que parta de las pequeñas historias que se tejen y sobreponen en la cotidianeidad? ¿Cómo hacemos teología desde la debilidad de nuestras experiencias, discursos, y militancias y utopías políticas? ¿Cómo influye esto en la pastoral y la búsqueda de modelos? ¿Sigue siendo válido como único o preponderante marco analítico el materialismo dialéctico, la lucha de clases o el marxismo, utilizados por las teologías latinoamericanas? ¿Implica lo posmoderno el abandono de la justicia como marco de construcción de la humanidad y el análisis de la situación de pobreza en nuestro continente? ¿Cuáles son las mediaciones analíticas que la teología requiere para saber indagar en la complejidad de las relaciones corporales de lo social y la relatividad de la construcción de lo político? ¿No debemos acaso reconstruir el discurso teológico latinoamericano, poniendo sobre la mesa la limitación que poseen ciertos términos y lenguajes (como son opresión/oprimido, pobre, liberación, integralidad, lucha, etc.) para lograr una mayor riqueza discursiva?
Estoy convencido de que tomar lo posmoderno, no como causa de los males actuales sino como marco de análisis, no nos hará ingresar en el campo de una laxitud relativista y analítica, como se suele temer en diversos campos del saber y experiencia sociales, dentro de ellos la misma teología. Más bien, nos ayudará a profundizar en la comprensión de los innumerables contextos sociales, políticos y culturales que vemos diariamente dibujados en nuestro contexto latinoamericano y cómo ello repercute en los diversos espacios de exclusión y construcción. Más aún, nos llevará a ampliar los marcos de análisis y los posibles caminos de confrontación y reconstrucción en el contexto de sufrimiento y dolor reales en nuestro continente, como las teologías latinoamericanas han promovido desde sus orígenes.
http://www.lupaprotestante.com/index.php?option=com_content&task=view&id=2084&Itemid=128
Mar
8
La Infiltración de Enseñanzas Extrañas en la Iglesia de Hoy.
“Si Fueren destruidos los fundamentos ¿Qué ha de hacer el justo?”
I. Introducción.
Podemos notar que después de la ascensión del Señor Jesucristo, el evangelio confiado a la iglesia comienza rápidamente a pervertirse. Pablo advierte con qué facilidad los hermanos aceptan como “buenos aportes” las infiltraciones de grupos reaccionarios.
Les habla a los Galatas de un “evangelio diferente” Ga. 1:6-7. que aunque deja de lado la obra de Cristo como único medio redentor y le agrega otros ingredientes humanos, los hermanos lo aceptan gustosamente. Están fascinados con la novedad. Ga. 3:1.
Los falsos enseñadores se mueven con libertad, no solamente como “zorros en el gallinero” como en Efeso Hch. 20:30-31. sino como invitados a los mas íntimos festines de la iglesia Jud. 12. Es verdad, que para algunos son una “perturbación” Ga. 5:4-12. , pero para otros un avance en la revelación I Co. 4:7-8.
Los “buenos depredadores” se convierten en piezas peligrosas porque con facilidad infiltran cualquier doctrina sin hallar rechazo alguno.
Es tiempo de que podamos, no solo saber la Verdad sino también comunicarla con celeridad y prontitud, no nos desanimemos, tomemos las extravagancias como punto de partida para entregar toda la Verdad.
II. El Descuido de la Verdad Bíblica.
Muchos cristianos cambian la verdad escrita (que conocen poco – no es ironía) por la experiencia personal, aunque deban aceptar términos nuevos que tampoco conocen. Y todo esto por causa del infantilismo espiritual y el analfabetismo bíblico.
El concepto evangélico de la verdad es parecido al de la sociedad. Se la ve como “algo que me hace bien a mi” o como “algo que tiene que impactarme”. Con la misma escritura estarán torciendo las escrituras (Lc. 4.)
O sea que le darán la interpretación que mas le convenga y que nada tiene que ver con La Verdad bíblica. La relatividad tiene efectos desastrosos , hoy ya es “difícil ver las cosas”, muy pronto no sabremos si el homosexualismo tiene que ser considerado como pecado o como enfermedad, herencia genética, problemas psicológicos, o un tema de clonación…
Veamos la Biblia: Josue 1:7-9. – Jueces 2:7-10. – I Reyes 13:1-32. – II Cro. 29:3-10. – II Cro. 34:8-28. – Is. 40:9-10. – Ex. 4:24.
III. Enseñanza a la Deriva.
Hasta mediados del siglo XX todos creían en la existencia de una “verdad absoluta” Hoy ya no. El existencialismo define el tema de otro modo, sostiene que la verdad es subjetiva, es decir tiene su fuente en la mente del individuo, lo que siente y como se siente. No esta fuera de él (objetiva) sino dentro de él.
Hoy todo es relativismo moral… ojo con las “unciones frescas”
Veamos la Biblia: I Reyes 12:25-31. – Jeremías 28:1-17. - Col. 2:8. – II Ped. 2:1, 12-21. – Is. 5:20.
IV. El Gusto por lo Diferente, que sea Contrario a Algo…
Algunos grupos cristianos de hoy, llegaran a ser muy pronto, dado sus enseñanzas, grupos ex–cristianos, o literalmente sectas.
El gusto por lo nuevo, lo diferente, también por lo atractivo, y por ver otras caras, tiene mucho que ver en todo esto de buscar algo que “me llene”, “que me de vuelta la cabeza” aun lo podemos ver en la iglesia de Jerusalén Hch. 15:1. en las iglesias de Galacia Ga. 3:1.; 5:7-10. , en Efeso I Ti. 1:6-7 , 2:18. etc. etc.
Veamos algunos versículos más: II Cro. 18:28-34. – Jueces 16:10. – Ga. 1:6-7 y 3:1.
V. La Necesidad de tener Respuestas.
Cada vez es mas alarmante la cantidad de gente que busca respuestas. La sociedad, vaciada de contenido ético, empobrecida y engañada, se ha convertido a su vez protagonista del engaño.
Las personas que necesitan creer, tener comunión, sentir compasión, entran en cualquier
tipo de creencia, o forma de protagonismo que los contenga.
Aun los cristianos hoy día están buscando algunas respuestas a sus necesidades y tratan
de encontrarlas en cualquier lugar y de cualquier modo, no importa como… El Fin Justifica los Medios… Hoy es Preferible Pecar que Sufrir.
Observemos la Biblia: II Cro. 26:16-21. – [I Sam. 13:8-15.| I Sam.
13:8-15. ]
VI. La Búsqueda de “Ejemplos” y la “Groga del Placer”
Como hemos señalado, la sociedad piensa en si misma. El “Éxito” personal es una meta inclaudicable. Se alcanza de cualquier manera y sin respetar ningún tipo de norma, todo gira alrededor de las personas.
La televisión e Internet son nuevas fuentes de información, pero también lo son de destrucción. La vanidad y la quiebra de valores realmente asustan.
El mensaje que hay detrás de los “Reality Show” es literalmente diabólico, es muy sutil lo que transmiten, pero cumplen su objetivo final. Enseñan negligencia, inescrupulosidad, desazón, enfrentamiento, y delata la bajeza de una sociedad en crisis terminal, vale mas mirar estas cosas que ponerse a leer la Biblia, orar o a estudiar, pues ahora todo ha llegado a estar hueco, vacio.
A todo esto le sumamos la famosa “droga del placer”. (el Hedonismo = Doctrina filosófica que considera el placer y la alegría como único fin de la vida) todos sabemos que el existencialismo alimenta la experiencia del individuo hasta lo sumo, el es dueño de si mismo puede elegir como quiera sin reparar en los limites o valores.
Si este modo de pensar no se corrige de dentro de la iglesia, cualquiera podrá ingresar a la iglesia “Ideas Frescas”, “Unciones Frescas”, “Nuevas Revelaciones” el clásico “Yo Siento”, “Prosperidad Sin que Prospere el Alma” “Renovación Fresca” “Diseños Proféticos”, etc…
VII. Los Fundamentos Bíblicos y la Fuente de Revelación.
Nosotros afirmamos que las Sagradas Escrituras (la Biblia) son la única fuente de revelación de Dios escrita,II Ti. 3:15-17. No existe otro escrito que podamos equiparar con las Escrituras. El salmista dice: “La ley de Jehová es perfecta que convierte el alma” – Salmo 19:7. Es única y todo suficiente.
Todo esto parece tan claro, pero… no es tan así para algunos que se emocionan con libros de “formulas mágicas”, “testimonio de un plan X”, algunos te “transfieren poder” otros siguen a un “líder” de la orden de Gamaliel o de Mequisedec, o a un “trucho gospel” y lo mas grave es que todos interpretan las escrituras a su manera y la ponen en segundo lugar.
Nosotros decimos categóricamente Jesucristo es el verdadero Dios encarnado, manifestado en carne I Ti. 3:16. que da entendimiento para que nosotros conozcamos al Verdadero. I Jn. 5:20.
Observemos algo mas: He. 13:9. – II Cro. 18:5-26. – Salmo 19:7-8. – Salmo 119:33-40. – II Pe. 1:19-21. – Esdras 7:10. – Mt. 22:16. – Hch. 10:39-41.
A partir de ahora, este estudio nos tiene que motivar a seguir proclamando las Grandes Verdades de Cristo, el Dios Verdadero. Amén. ¿Lo Hará Usted?
Hector Leites,http://www.amen-amen.net/hectorleites/?p=173
Mar
7
Marzo 7, 2010 | | Leave a Comment
Es necesario que todos los creyentes estén bajo la supervisión de un verdadero pastor en una iglesia local. Y cuando me refiero a una iglesia local, quiero enfatizar que me estoy refiriendo a una iglesia verdadera. No todas las iglesias son de Dios. No todas las iglesias están bendecidas con la presencia del Espíritu Santo. No todas las iglesias son parte del cuerpo de Cristo. Y si esto es así, igualmente no todos los ministros o pastores han sido enviados por Dios. Iniciar con este conocimiento es sumamente importante y vital para nuestras almas.
Ahora, porqué es necesario que los creyentes pertenezcan a una iglesia local y estén bajo la autoridad de un verdadero pastor? Pablo nos brinda una gran razón en su epístola a los Corintios. Esta iglesia estaba siendo engañada por falsos apóstoles, quienes les habían instruído a rechazar la autoridad apostólica de Pablo. Una de las razones por las cuales Pablo no podía ser un apóstol de Cristo era su manera de vivir. Era pobre, sufrido, débil, perseguido. Sencillamente, decían los falsos apóstoles, no podía representar a un verdadero ministro del Señor.
Un apóstol debía ser poderoso, elocuente, carismático, debía ser amado por todos, debía tener una vida próspera. Y definitivamente Pablo no era nada de esto. Nada más lean como se describe Pablo. En la primera epístola a los Corintios el apóstol escribió,
9 Porque según pienso, Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles como postreros, como a sentenciados a muerte; pues hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres. 10 Nosotros somos insensatos por amor de Cristo, mas vosotros prudentes en Cristo; nosotros débiles, mas vosotros fuertes; vosotros honorables, mas nosotros despreciados. 11Hasta esta hora padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, y no tenemos morada fija. 12 Nos fatigamos trabajandocon nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos. 13 Nos difaman, y rogamos; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos.” 1 Corintios 4: 9-13
El razonamiento de los falsos apóstoles es que Cristo nunca permitiría que uno de sus siervos sufriera de esta manera, por lo tanto, siguiendo lo que su mente les decía, habían instigado una revolución en la iglesia en Corinto para desprestigiar a Pablo. Muchos corintios, siguiendo el consejo de estos falsos maestros, inclusive pensaron que ya no necesitaban de la instrucción de Pablo.
Muchos en esta iglesia local se creían auto-suficientes. “Porqué escuchar a Pablo?,” quizás era el pensamiento de muchos, “él ya no es necesario”. Es por ello que el apóstol les escribió diciendo, “ 7Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido? 8 Ya estáis saciados, ya estáis ricos, sin nosotros reináis. !!Y ojalá reinaseis, para que nosotros reinásemos también juntamente con vosotros!” (1 Corintios 4: 7-8). Pablo fue quien había plantado la iglesia. Él había predicado el evangelio y había sido el padre espiritual de muchos allí (versículo 15). Lástimosamente, en su orgullo, creían haber llegado a la plenitud espiritual y para muchos Pablo ya no era necesario.
Preferían irse tras la enseñanza de los falsos apóstoles, quienes no sólo les enseñaban sobre la prosperidad y la bendición material como la manera de vivir del verdadero creyente, sino que ellos mismos, quizás vivían así. No es lo mismo que vemos hoy en día? Muchos que dicen ser creyentes buscan una iglesia a la cual asistir precisamente por las peores razones. Lo mismo que hicieron los corintios. Muchos buscan pertenecer a una iglesia grande. Muchos buscan una iglesia porque el pastor viste elegantemente, y porque tiene un buen automóvil, etc. Y peor aún, buscan una iglesia porque se predica un mensaje atractivo para sus oídos como lo es el evangelio de la prosperidad.
Muchos andan en busca de una iglesia que predique un mensaje “apto” para sus vidas. Todos los hombres desean vivir vidas sin dolor. Todos buscan evadir los sufrimientos. Es por ello que aquellas iglesias que predican un mensaje sobre la prosperidad material, económica, y sobre la salud física que puede obtener una persona con tan sólo hacer un pacto con Dios son tan atractivas para muchos. Porqué es que a muchos que se dicen cristianos no les atrae asistir ni buscar la membresía de la pequeña iglesia local que tienen cerca de sus hogares? Será por las diminutas instalaciones? Será por la pobreza del pastor? Será porque no se predica lo que ellos desean escuchar?
Qué le dijo Pablo a los corintios?Lo que el apóstol argumenta e insta a los corintios a no hacer es juzgar a un verdadero ministro por las cosas equivocadas. No debemos juzgar a los pastores y a las iglesias que lideran por la cantidad de creyentes que tienen a su cargo, ni por lo grande y prósperas de sus vidas. Pablo les dice, “5 Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.” Como creyentes debemos juzgar a los ministros por su fidelidad (versículo 2).
Fidelidad a qué? A la Biblia. Para Pablo lo que debe distinguir a un verdadero apóstol del falso es su fidelidad a Cristo y por lo tanto a lo que Él nos ha dejado revelado en Su Palabra. Cualquiera que enseñe algo que no esté en la Biblia debe ser desechado, pues demuestra no ser un ministro del Señor. En el versículo 6 escribe, “Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito.“
La Biblia no enseña que los pastores ni los creyentes tendrán una vida fácil. Por el contrario, la vida cristiana es una vida de dolor y sufrimiento (Filipenses 1:29). Padecemos precisamente porque Cristo padeció! (2 Corintios 4: 8-10; Juan 15: 18-20; 16: 33; 1 Pedro 4: 17).
La necesidad de buscar pertenecer a una verdadera iglesia está en la necesidad de ser enseñados la verdadera doctrina bíblica, “lo que está escrito.” Por supuesto que todos los creyentes deben tener el deseo de estar constantemente meditando y aprendiendo de la revelación de Dios en la Biblia. El verdadero creyente busca aprender cada día más de Dios, y esto lo hace aprendiendo de la Biblia. Pero también Dios en Su misericordia ha enviado ministros a Su iglesia para enseñar las profundidades de Su Palabra y guiar a sus hijos en el verdadero camino. En la epístola a los Efesios vemos esta verdad. En el capítulo 4 leemos,
11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 15sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
Aquellos que buscan iglesias por las razones equivocadas ponen sus almas en peligro. Lo que nos mantiene en el camino correcto es la pura, clara y fiel exposición de la Palabra de Dios. Sólo si permanecen en nosotros las palabras de Cristo podremos permanecer en Él (Juan 15: 10). Por ello es tan necesario ser miembro de una iglesia verdadera. Si pertenecemos a una verdadera iglesia escucharemos la verdad de Dios, la cual nos edificará y nos fortalecerá para que no seamos engañados fácilmente, dejando de ser niños lleguemos a la madurez espiritual.
Debemos, entonces, mostrarle a todos los creyentes la necesidad de pertenecer a una iglesia local; pero también hacerles ver la necesidad de buscar pertenecer a una iglesia verdadera, la cual no se juzga utilizando la sabiduría de los hombres, sino por su fidelidad al Señor, enseñando fielmente todo el consejo revelado por Dios en la Biblia. Todos los pastores e iglesia que no hagan así, deben ser rechazadas. Nuestras almas están el peligro. No permitamos que nuestro corazón nos engañe como a los corintios, pensando que ya no necesitamos estar bajo la autoridad y el cuidado de un ministro de Dios; ni pensemos que estaremos seguros del engaño perteneciendo a una iglesia que no es fiel al evangelio de Cristo. En el día del Señor sabremos no sólo cuales pastores eran verdaderos ministros de Dios, pero también nos daremos cuenta de nuestra propia fidelidad. No ocurra que seamos expuestos como infieles al Señor!
Mar
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Marzo 2, 2010 | Tagged pietismo | Leave a Comment
El pietismo ha influenciado al cristianismo mas alla de lo esperado.
Entre los programas que mas oigo por podcast, The White Horse Inn y Issues Etc., oigo una y otra ves el ataque al Pietismo. Los dos programas mencionados, me gustan por su exposición de las Escrituras, como también sus discusiones de cómo los eventos contemporáneos afectan la fe cristiana. Han sido de gran ayuda para mi, pues me mantienen nutrido de buena enseñanza bíblica, pero esto no quita que no pueda ver sus errores y ciertos “espanta pájaros” que crean para demonizar aquellos que no piensan como ellos. Estos programas son parte del movimiento que se le define como “neo-reformados”. Los neo-reformados son aquellos que son descendientes de la Reforma, y que ven cualquier desviación de la Reforma o del Calvinismo como una renuncia total del Cristianismo. En otro lugarhe hablado extensamente de esto, pero creo que vale la pena la corta definición dada.
Pero también es necesario definir que es el pietismo, y creo que la definición que yo he experimentado (algo subjetivo, por lo tanto sin valor dirían los neo-reformados) es muy lejana de lo que sus oponentes históricos, reformados y luteranos, presentan.
El movimiento Pietista surgió en el siglo 17, por medio de Phillip Jacob Spener (1635-1705). En si, Spener era luterano, que veía, como Lutero lo hizo un día, que la reforma espiritual era necesaria para los creyentes. Solo que en este caso, Spener no quería reformar al catolicismo romano, sino que la muerta ortodoxia luterana, que aparentemente no tenia efecto en la vida diaria de sus adherentes. El seguidor principal de Spener, Augusto Hermann Francke (1663-1727) llego a ser profesor en la universidad de Halle, donde adiestraba a los pastores a no solo a aprender proposiciones teológicas, sino que vivir también vidas que fueran ejemplo a sus feligreses y demás personas. Que hubieron grupos radicales dentro del pietismo, no se niega, pero si vamos a juzgar a un grupo solo por los movimientos radicales dentro de este, no estamos haciendo justicia al mismo, y mas bien, demostramos nuestro desprecio a lo que el grupo representa.
Por ejemplo, los oponentes del pietismo lo han criticado siempre por considerarle individualista. Esto suena algo anacrónico dado que en las ultimas décadas, la Nueva Perspectiva de Pablo ha apuntado al alto individualismo dentro de la teología reformada, que ha quitado todo sentido de salvación corporal, y solo se ha concentrado en la salvación individual. Siguiendo a esta critica, se les culpa a los pietistas de subjetivismo, por tener la experiencia religiosa personal en gran estima. Esto, según sus críticos, ensalza al yo sobre Dios, y hace la vida cristiana una gama de leyes a seguir. Una ultima critica, y sobre todo del campo luterano, es que los pietistas ponían, y ponen aun, mucho énfasis en la mayor participación de los laicos en el culto. Esto, es otro revés de la posición original de la reforma luterana, que tiene uno de sus pilares como el sacerdocio de todos los creyentes.
Yo, soy por descendencia y convicción bautista. Doy gracias porque mi tradición protestante tiene ciertos rasgos que pietistas, y estos influyeron en grande manera a los bautistas del siglo 19, y esto acarreo al pietismo a sobrevivir en el siglo 20 y 21 en medio, no solo de los bautistas, sino que también metodistas, y en su mayoría, los Pentecostales.
Ahora, volviendo a la visión de Spener sobre su movimiento, encontramos las principales proposiciones del movimiento, a las cuales me encuentro muy confortable en aceptar.
1.Al dedicado y completo estudio de la Biblia.
2.El sacerdocio cristiano, siendo universal, los laicos deben de compartir el gobierno de la iglesia.
3.El conocimiento que el cristianismo debe de ser atendido por su practica como una señal indispensable y suplementaria.
4.En ves de hacer un ataque didáctico, y a veces fiero a los heterodoxos (herejes) y no creyentes, debemos de tratarlos con amor y humildad.
5.Una reorganización de la educación teológica en las universidades, dándole preeminencia a la vida devocional.
6.Un diferente estilo de predica, en particular, en lugar de una retórica que fuera placentera, el implantamiento del cristianismo en el nuevo hombre o hombre interior, el alma del cual es fe, y sus efectos en el fruto de la vida.
No creo que ningún luterano o reformado se opondría a tales proposiciones. En la objeción en la cual yo me uno a la critica de pietismo, es que mucho son llevados a ser extremadamente ecunemicos, y esto llega, en su mayoría de veces, a una desolación de los distintivos, no tanto entre cristianos, sino entre cristianos y no creyentes. Esto no sucedió en la primera o segunda generación de los pietistas, pero si paso en el siglo 19 y 20.
¿Cuál fue entonces la contribución del pietismo en la iglesia cristiana, en especial, la protestante? Durante la reforma, los reformadores, envueltos en las polémicas contra los católicos, y entre ellos mismos, no tomaron en cuenta la gran comisión. Fueron los pietistas, en 1707, bajo el rey de Dinamarca, quien admiraba a los pietistas, mandaron 2 misioneros pietistas a sus colonias en la India. Este fue el comienzo del movimiento misionero después de la reforma, y mucho después, las demás denominaciones tomaron una iniciativa similar.
La otra contribución del pietismo fue el nacimiento de lo que ahora le llamamos metodismo. Juan Wesley se encontró con un grupo de cristianos profundamente influenciados por el pietismo, y fue así que Wesley se convirtió al Señor, siendo ya ordenado al ministerio, confirmando el problema que los fundadores del pietismo miraban en el clero protestante de su tiempo.
Si no hubiera tomado los libros de la historia de la iglesia cristiana, como el de Justo L. González, o el Nuevo Diccionario de Teología, me hubiera quedado con la versión tergiversada y partidista del pietismo que he oído una y otra ves en el los programas que mencione al principio. Acepto las criticas que son dadas al pietismo, pero creo que lo que ha hecho es mas bien ofrecer una corrección de lo que ve malo en las iglesias históricas. Tal corrección no cae bien a una iglesia acomodada, o que al poseer una creencia ortodoxa, esta en si se hace en una obra, creyendo que tener conocimiento correcto es suficiente para ser cristiano, cf. Lucas 18:9-14.
Con Santiago, debemos de afirmar que no podemos divorciar nuestra creencia cristiana con nuestro vivir cristiano. Hacerlo, nos hace como demonios, que saben perfectamente quien es Dios, pero no se comportan de la manera que El espera de sus criaturas.
Santiago 2:18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.
19 Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.
20 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?
En el siguiente aporte, hablare de una persona también condenada por muchos el día de hoy, Carlos Finney.
Dios les bendiga.
Luis Alberto Jovel
http://www.luisjovel.net/Luis_A._Jovel/Blog/Entries/2010/3/3_El_pietismo_ha_influenciado_al_cristianismo_mas_alla_de_lo_esperado..html
Mar
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Marzo 2, 2010 | | Leave a Comment
Publicado el 25 Octubre 2009 por raimun2000
Leamos el pasaje que se encuentra en Juan 7:14-19, luego los espero para reflexionar juntos.
Mas a la mitad de la fiesta subió Jesús al templo, y enseñaba.
Y se maravillaban los judíos, diciendo: ¿Cómo sabe éste letras, sin haber estudiado?
Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió.
El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta.
El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia.
¿No os dio Moisés la ley, y ninguno de vosotros cumple la ley?
Los judíos se maravillaban, ya que Jesús no se inscribió en ningún seminario misionero, ni tenía tampoco credencial de fariseo, ni contaba con el aval de ninguna institución evangélica ni entidad sin fines de lucro de la época.
La respuesta de Jesús es más interesante aún: “Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió”.
En otras palabras, quiso decir: “No estoy inventando nada, ni interpretando las cosas a mi manera, sino que sólo les acerco lo que Dios me ha dicho. El mensaje puro y directo de Dios. Quien lo quiera oir, que lo oiga. Quien desee cerrar sus oídos, libre es de hacerlo. No hay palabras infladas, ni exagerados mensajes motivacionales, ni emocionantes historias novelescas, ni dramatizaciones en el tono de mi voz para enfatizar conceptos o atraer su atención. Dios dijo lo que dijo, y sólo estoy aquí para transmitirlo a oídos humanos y cumplir con una misión que ya estaba planificada por Él desde la fundación del mundo”.
“El que habla por su cuenta, su propia gloria busca”. Quien inventa mensajes que Dios no expresa en la biblia, quien pretende hacer decir a la biblia lo que no está escrito, quien interpreta erróneamente el mensaje de Dios, su propia gloria busca.
¿Quién es el verdadero?
Jesús lo dice: “el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia”.
Finalmente cierra sus palabras con una acusación implícita en su pregunta dirigida a la hipocresía de los religiosos: “¿No les dio Moisés una ley para cumplir y ninguno lo hace?”.
Hay algo en que poco imitamos a nuestro Señor. Él se apartaba a orar. Muchas veces lo hacía durante toda la noche y amanecía orando. ¿Qué hacía? Mantenía una relación íntima con Dios. Quería estar seguro de lo que debía decir o hacer al día siguiente. Quería contar con el apoyo de Dios para cada palabra, pensamiento y hecho que surgiera en su caminar.
Un ejemplo difícil de seguir, pero no imposible !
Que el Señor les bendiga.
Mar
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La ley de Moisés y la ley de Cristo
Llamamos Ley de Moisés, o Ley Mosaica, al conjunto de preceptos que incluyen la ley moral, la ley ceremonial y la ley civil, dadas con todo detalle a Moisés por Dios mismo, unos 1400 años a. C. La dispensación de la Ley de Moisés, abarca desde el Sinai hasta el Calvario. Su propósito fue convencer a la humanidad de pecado, y exponer la magnitud de éste, al comparar sus vidas torcidas con las altas demandas de Dios. Además, la Ley debía educar a Israel para ser un modelo entre las naciones, instruir a través de él al resto del mundo, y, por medio de sus muchos tipos, ceremonias y alegorías, anunciar proféticamente el evangelio de salvación por gracia en Cristo.
En la ley de Moisés se incluye lo siguiente:
a. La ley moral, cuyo resumen es el Decálogo o Diez Mandamientos, (Éxodo 20:1-17; Deuteronomio 5:6-21).
Los primeros cuatro mandamientos del Decálogo contienen nuestros deberes hacia Dios. Los seis restantes, contienen nuestros deberes hacia nuestro prójimo. Hay muchos otros preceptos morales que son una ampliación del Decálogo, o sus aplicaciones a casos particulares minuciosos. Su propósito era formar un pueblo santo, ejemplo del mundo.
b. La ley religiosa: ritos, sacrificios, ceremonias, lavamientos, purificaciones, preceptos higiénicos y dietéticos, ofrendas, etc., que se detallan desde Éxodo a Deuteronomio. Su propósito era proveer salvación al pueblo, al anunciarle proféticamente a Cristo a través de sus diferentes tipos y alegorías.
c. La ley civil: leyes sociales, prácticas humanitarias, consejos prácticos sobre la agricultura, economía, salubridad, etc. Su propósito era reglamentar todos los aspectos de la vida del pueblo escogido para hacerlo ordenado y próspero.
Recordemos LA TRIPLE DIMENSIÓN DE LA LEY
El Pacto mosaico no sólo tiene una dimensión legal sino otra salvífica.
Rom. 3:31; 1.a Cor. 9:21; Sant. 1:25; 2:8; 2:9; Juan 14:15, 21; 15:10; 1.a Juan 2:3-5, 22-24; 1.a Cor. 7:19
La Ley del Sinaí era para un pueblo redimido. No fue dada como «camino de salvación» (¡en esto consistió la perversión que de la Ley hicieron los fariseos!), sino como una norma santa para un pueblo llamado a ser santo. Aún más, la Ley no solamente contenía preceptos morales que desarrollan lo proclamado en los 10 mandamientos, sino que constaba también de una larga y compleja sección litúrgica.
Ya la Fórmula de Concordia, el año 1576, definió la Ley en su triple dimensión práctica:
La ley de Dios fue dada al hombre por tres razones:
1. Para la disciplina, para que la iniquidad sea contenida con ciertas barreras
2. Para que los hombres sean llevados al conocimiento de sus pecados;
3. Para que los hombres regenerados, en los cuales todavía perdura la carne y la servidumbre, pudieran tener alguna regla segura por la cual pudieran, y debieran, ajustar su vida.»
Es lo que en teología bíblica ha venido llamándose el triple uso de la Ley:
- Me ha sido necesario escribiros amonestándoos que contendáis eficazmente por la fe que ha sido una vez dada á los santos. Judas 1.3
Se que existe mucha confusión en torno al verdadero sentido bíblico de la Ley y el lugar que ocupa en la economía de la salvación.
En la Biblia hallamos dos leyes, mejor conocidas como los dos testamentos. Sus reglas son distintas; por tanto es imposible guardar las dos. Pero esto no las hace contradecirse, pues el mismo Dios es autor de ambas. Antes bien, fueron escritas para dos épocas distintas. La ley antigua (Torah) sirvió bien para su época particular; la nueva (Gracia) sirve bien ahora. Consideremos las dos en más detalle.
La mayoría de las iglesias hoy en día no hacen una distinción clara entre el Antiguo Testamento y el Nuevo. Ya que es imposible guardar los dos, escogen y aceptan sólo las partes de ellos que les gustan, y rechazan lo demás. Por ejemplo, aunque ninguna iglesia de hoy guarda toda la ley de Moisés, muchos se justifican en su participación en la guerra citando Escrituras y ejemplos del Antiguo Testamento. Así rechazan la enseñanza clara que Cristo y los apóstoles dieron que debemos amar a los enemigos y hacerles bien.
Otro error común pervierte la doctrina de la gracia. Muchos al Antiguo Testamento lo llaman la ley, como si fuera la única ley; y al Nuevo Testamento lo llaman la gracia, como si no hubiera en él nada más que gracia. Algunos reconocen que es necesario tener tanto la ley como la gracia, pero reemplazan la ley de Cristo con la ley de Moisés, así invalidando la gracia. “Si por la ley (del Antiguo Testamento) fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo” (Gálatas 2.21). Otros enseñan que ya que estamos bajo la gracia no necesitamos de ninguna ley. Pero amigo, aunque ya no estamos bajo la ley de Moisés, los mandatos de Cristo y sus apóstoles nos son una ley. Son la ley de Cristo.
La gracia es el gran don de Dios para nuestra salvación y el poder del Espíritu para vencer nuestra naturaleza pecaminosa. Pero en el Nuevo Testamento encontramos tanto la ley de Cristo como su gracia. El apóstol Pablo dijo que él no estaba “sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo” (1 Corintios 9.2 I).
La Ley es el conjunto de instrucciones de Dios concernientes al correcto comportamiento moral, social y religioso de Su pueblo, que se encuentra en los primeros cinco libros de la Biblia (la “Ley de Moisés” o Pentateuco).
Es la reflexión misma de la naturaleza de Dios, porque en ella Dios habla de la abundancia de Su corazón. Por tanto, ya que Dios es puro, la Ley lo es; como Dios es santo, la Ley es santa.
Consiste en:
a. los Diez mandamientos (Ex. 20),
b. reglas para la vida social (ej. Ex. 21:1-23:33)
c. y para la adoración a Dios (ej. Ex. 25:1- 31:8).
Por medio de la entrega de la Ley, expresión de la voluntad de Dios, se sancionó un Pacto de obras entre Dios y el hombre. A pesar de su perfección, la Ley era y es- incapaz de salvar y otorgarnos eterna comunión con Dios por la incapacidad del hombre para cumplirla.
La Ley es un amo difícil, pues requiere que mantengamos normas perfectas de conducta moral. Cuando fallamos lo cual es inevitable- la Ley produce condenación.
Para ser reo de esta condena de muerte basta con que no cumplamos uno solo de sus preceptos:
- “porque cualquiera que guarde toda la Ley, pero ofenda en un punto, se hace culpable de todos” (Sant. 2:10).
Por esta razón, la Ley no perfeccionó nada (Heb. 7:19). Ha sido sólo un guía para mostrarnos nuestra necesidad de gracia, que hallamos en Jesús y el regalo gratuito de la salvación que recibimos a través de El (Gál. 3:24).
El profesor E. F. Kevan, consciente de la necesidad de clarificar los conceptos de Ley, Evangelio, Obras y Fe —ofuscados por el antinomianismo, el dispensacionalismo extremo y el modernismo—, ha prestado un excelente servicio a la Iglesia de nuestra época al escribir su libro The Evangélical Doctrine of the Law.
El profesor Kevan nos recuerda que la Ley no se opone al Evangelio, sino que es una preparación al mismo y logra demostrar que si bien la perfecta ley es la del amor, este amor presupone necesariamente una ley que sea la expresión eterna del carácter y las exigencias de Dios, de Dios que nos ha dicho que es amor. Y que, asimismo, es soberano.
Las Iglesias de la Reforma consideraron siempre que la Ley y el Evangelio constituían dos partes de la Palabra de Dios que servían, por un igual, como medios de gracia. A diferencia de quienes hoy relegan la Ley al Antiguo Testamento —identificando casi ambas cosas— y sólo disciernen la gracia evangélica en el Nuevo, los mejores exégetas que ha tenido la Iglesia han sabido distinguir siempre estos dos grupos de realidades, no como enfrentados entre sí sino complementados, con fines propios, dentro del único plan redentor de Dios revelado en los dos Testamentos.
Es signo de superficialidad concebir la antigua dispensación como un camino de salvación por obras, opuesto a una economía de gracia y fe, vigente sólo en el nuevo pacto. Igual ignorancia bíblica delata el desechar la Ley como algo que servía para Israel pero que no tiene nada que decir a los cristianos hoy, como si Ley y Evangelio fueran términos opuestos e irreconciliables. Todo ello ha introducido la confusión allí donde debería reinar mayor claridad.
Y, como resultado, mucha de la predicación basada —aunque inconscientemente, muchas veces, justo es reconocerlo— en esta exégesis superficial no acierta a establecer la relación bíblica justa y exacta que existe entre la Ley y el Evangelio, las obras y la fe, y ha perdido de vista la correspondencia que liga a ambos Testamentos y el alcance mesiánico de muchos textos del Antiguo Testamento. Se ha olvidado, en ocasiones, trágicamente, la perspectiva unitaria de la Biblia, que constituye uno de sus mayores atractivos y una de las más poderosas razones apologéticas que el Espíritu puede gravar en el alma de los que escuchan su mensaje.
«Temo que esta grande verdad, esta importante verdad —decía Wesley—, sea poco comprendida, no sólo por el mundo, sino por muchos a quienes Dios ha sacado del mundo, por muchos que son verdaderos hijos de Dios…»
¿No deberíamos hacer nuestro este temor del gran evangelista del siglo XVII? Por haberlo hecho así, encomendamos la presente traducción del que consideramos muy importante trabajo del profesor Kevan a la benevolencia del Señor, para que se sirva utilizarlo, en su gracia, como medio clarificador del confuso y enrarecido ambiente teológico de nuestro siglo.
Desde el monte Sinai Dios entregó una ley al pueblo de Israel y mandó a Moisés a escribida. Por eso esa ley llegó a conocerse como la ley de Moisés. El Nuevo Testamento a veces se refiere a ella como “la ley”, mientras se refiere al nuevo orden que Cristo instituyó como “la gracia”.
Bajo aquella ley antigua Dios declaró principios morales. También instituyó un orden civil y religioso que ayudó al pueblo a guardados. Aquella ley con sus ceremonias religiosas señalaba en figuras hacia Cristo.
Si alguno no obedecía la ley de Moisés, tenía que morir.
La ley de Moisés fue provisional: fue hecha para terminarse. “Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan” (Hebreos 10.1). Terminó su obra y encontró su fin en Cristo. “Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” (Romanos 10.4).
El gran reformador el Dr. Martín Lutero. Artículos de Esmalcalda Art.4, 3ª parte: Sobre La Ley dijo:
1. Aquí consideramos que la Ley ha sido dada por Dios, en primer término, para colocar un freno al pecado con amenazas y por el temor al castigo y con promesas y ofrecimiento de otorgarnos su Gracia y todo bien. Pero, a causa de la maldad que el pecado ha causado en el hombre, todo esto ha quedado malogrado.
2. Algunos han llegado a ser peores y enemigos de la Ley, porque les prohíbe lo que quisieran hacer con gusto y les manda lo que les disgusta hacer. Por eso, en la medida en que el castigo no lo impida, cometen trasgresión de la Ley, más aún que antes. Tales son las personas groseras y malvadas que hacen el mal cuando tiene ocasión y lugar.(Dr. Martín Lutero)
¿Recuerda usted la historia de Sansón? Sansón juzgó a Israel por veinte años. En aquel tiempo hizo muchas maravillas a favor de Israel. Pero al fin, vencido por los filisteos a causa de sus propias debilidades morales, trajo muerte sobre sí. En su muerte mató a más filisteos que había matado en toda su vida.
Vemos en Sansón una semejanza a la ley de Moisés, la cual también por causa de su debilidad fue terminada (Hebreos 7.18-19). En su abrogación hizo más bien que en todo el tiempo de su aplicación (Heb. 7.22). Muriendo aquella ley falible, pudo efectuarse la ley perfecta de Cristo.
Es claro que Dios así lo planeó desde el principio. Se puede ver en la misma ley de Moisés:
- “Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta” (Deuteronomio 18.18-19).
Estas palabras de Dios mismo señalaron al día en que un legislador más grande que Moisés entregaría una ley superior. Así que Moisés, el escritor del primer pacto, aun al escribirlo predijo su anulación. Al venir los profetas, la atención se volvió aun más hacia el futuro. Isaías y Jeremías describieron más en detalle la naturaleza del reino y la ley que habían de venir.
- “He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová…Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo” (Jeremías 31.31-33).
Ya la Fórmula de Concordia, el año 1576, definió la Ley en su triple dimensión práctica: «La ley de Dios fue dada al hombre por tres razones: 1.a, para la disciplina, para que la iniquidad sea contenida con ciertas barreras; 2.a, para que los hombres sean llevados al conocimiento de sus pecados; y 3.a, para que los hombres regenerados, en los cuales todavía perdura la carne y la servidumbre, pudieran tener alguna regla segura por la cual pudieran, y debieran, ajustar su vida.» Es lo que en teología bíblica ha venido llamándose el triple uso de la Ley:
Usus civilis.
Galatas 3:19; 1.a Timoteo 1:9.
La Ley presupone el pecado y sirve para frenarlo. Coadyuva a la obra de la gracia común que Dios realiza en el mundo.
Usus pedagógicas.
Romanos 3:20; 5:20; 5:13; 7:7, 8, 9, 11; Gálatas 2:19; 3:24; 3:21.
Por la ley es el conocimiento del pecado. Sacude la conciencia y lleva a Cristo. En este sentido es un medio de gracia, pues hace consciente al pecador de su incapacidad para cumplir con las exigencias de la santa voluntad de Dios y, cual tutor, conduce a este mismo pecador a los pies de Cristo.
Usus didácticas o normativus.
Romanos 3:31; 1.a Corintios 9:21; Santiago 1:25; 2:8, 9; Juan 14:15, 21; 15:10; 1.a Juan 2:3-5, 22-24; 1.a Corintios 7:19. Este es el llamado «tercer uso de la Ley». La Ley como regla de vida para los cristianos, cuanto que es la expresión de la voluntad del Señor. La Ley como instrumento del Espíritu Santo para llevar a cabo la santificación del creyente. Tanto los antinomianos como los dispensacionalistas extremos (y aun muchos de los que no son tan extremistas) niegan este «tercer uso de la Ley». La lectura serena del cúmulo de textos bíblicos que el profesor Kevan aporta para fundamentar el valor de esta triple división debiera convencer al más ofuscado de los lectores.
Basta recordar estos tres «usos» de la Ley para evitar caer en prejuicios, confusiones o actitudes poco conformes con la Revelación bíblica. Este sencillo esquema del valor triple de la Ley nos liberaría de ciertos disparates homiléticos (hermenéuticos y exegéticos, en el fondo) como aquel que proclama el «fracaso» de Dios en el Sinaí o aquel que habla de la futilidad de la Ley.
Pero para alcanzar esta comprensión bíblica es menester que no sólo entendamos el triple uso de la Ley sino, igualmente, las tres divisiones —o dimensiones— características de la misma. Es aquí donde la falta de discernimiento ha llevado a los más graves malentendidos.
La ley de Cristo
Esta es la ley que Dios pone en el corazón y escribe en la mente (véase Hebreos 10.15-16). En Romanos 8.2 se refiere a ella como “la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús”. Otras veces el Nuevo Testamento habla sencillamente de “la ley de Cristo”. Esta ley se compone de todas las enseñanzas de Cristo y sus apóstoles, grabadas en el Nuevo Testamento. Por medio de ella salimos del cautiverio de la ley de Moisés a la libertad de Cristo. La ley de Moisés declaró la justicia de Dios al hombre pecaminoso. La ley de Cristo nos trae el poder de vivir conforme a esa justicia. La ley de Moisés fue instituida con amenazas de muerte para los desobedientes, pero Jesús vino para salvar a su pueblo de sus pecados, así dándole vida.
La ley de Cristo la conocemos también como la dispensación de la gracia. La gracia no nos da libertad para pecar, sino nos da el poder de vivir libres del pecado.
La ley de Cristo es el cumplimiento del plan perfecto de Dios, formado desde antes de la fundación del mundo para salvar a la humanidad. La ley de Moisés fue dada a causa de las transgresiones, mientras Dios preparaba al mundo para la venida de Cristo.
El plan de Dios
Dios hace todo perfectamente y de una manera ordenada. El cambio de pactos no fue un cambio de parte de Dios por causa de algún error suyo, sino fue el cumplimiento glorioso de la primera fase y la institución de la fase principal de su plan de la salvación.
Dios hizo al hombre perfecto y lo puso en el paraíso del Edén. El pecado del hombre entonces corrompió a la raza humana y al mundo en que vivía. Pero Dios tenía listo un plan para salvarlo. Sin embargo, hasta que este plan se llevara a cabo, fue necesario que el hombre se diera cuenta de la gravedad de su pecado. Por tanto: “La ley ha sido nuestro ayo (maestro), para llevamos a Cristo” (Gálatas 3.24). Como el ayo prepara al niño para la madurez por medio de reglas y disciplina, así las normas estrictas y el castigo severo de la ley prepararon a la humanidad para Cristo y su ley.
Las diferencias
La Biblia hace una distinción clara entre la ley vieja y la nueva. Por ejemplo, la ley de Moisés mandó la pena de muerte para ciertos crímenes, y la guerra contra las naciones pecaminosas. En cambio la ley de Cristo nos encarga a amar a nuestros enemigos y a hacer bien a los que nos hacen mal. Eso es porque el nuevo pacto le quita al pueblo de Dios las responsabilidades del estado que le pertenecían bajo el viejo pacto.
Quita también los sacrificios y figuras de la ley, ya que quedan cumplidas en Cristo. En cambio instituye un culto espiritual, dirigido por el Espíritu Santo de modo que sea “en espíritu y en verdad”. Reemplaza la ley moral, resumida en los diez mandamientos, con la ley más alta de Cristo. Algunos no quieren reconocer este último cambio. Sin embargo, Jesús lo afirmó repetidas veces con sus palabras del Sermón del monte: “Oísteis que fue dicho… pero yo os digo”.
Nuestra afirmación
Ya que el mismo Dios estableció primero el viejo pacto, después el nuevo, no es de extrañarse que haya muchas semejanzas entre los dos. Pero podemos afirmar por la autoridad de las Escrituras que la ley de Cristo ha reemplazado completamente la ley de Moisés como nuestra regla de doctrina y conducta. El apóstol escribió hace casi dos mil años que Dios, “al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer” (Hebreos 8.13). Las dos leyes son tan diferentes que no podemos guardar las dos. Es adulterio espiritual procurar servir a ambas (véase Romanos 7.1-6).
La ley de Moisés sirvió bien para su época. Pero si guardamos aquella ley ahora, rechazando la ley de Cristo, traemos sobre nosotros condenación. “De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído” (Gálatas 5.4).
Afirmamos, pues, que la Biblia muestra claramente que la única ley válida para hoy día es la ley de Cristo, y sobre ella debemos basar toda nuestra fe y manera de vivir.
Nuestra confesión
Como cristianos del Nuevo Testamento creemos y confesamos que el Nuevo Testamento consta de la voluntad entera de Dios para nosotros. Le invitamos a confesar con la palabra inspirada de Dios y con nosotros, lo siguiente:
- “Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza” (Hebreos 7.18-19).
- “De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevamos a Cristo… pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo” (Gálatas 3.24-25).
- “Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley” (Romanos 3.28).
- “Pero ahora estamos libres de la ley, por. haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra” (Romanos 7.6).
- “Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa” (Gálatas 3.19).
- “El pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia” (Romanos 6.14).
- “De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído” (Gálatas 5.4).
- “Cristo es el todo, y en todos” (Colosenses 3.11).
Fuentes bibl:
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Mar
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Marzo 1, 2010 | Tagged Tertuliano | Leave a Comment
Pbro. Samuel Fernández E.
Profesor de la Facultad de Teología
Pontificia Universidad Católica de Chile
La salvación sin mediaciones según
Marción y la respuesta de Tertuliano
I. PUNTO DE PARTIDA DEL SISTEMA DE MARCION1:
LA EXPERIENCIA DEL MUNDO Y LA BIBLIA
A mediados del siglo II, el período clásico ya había quedado atrás, y si bien el mundo no amenazaba aún con desplomarse, ya se presentía anticipadamente, en la inseguridad intelectual y moral, el quiebre material que se avecinaba2. Las antiguas seguridades comenzaban a ceder junto con los límites del Imperio; multitud de etnias se mezclaban y las certezas tradicionales tendían a desaparecer. Con razón ese período ha sido caracterizado como una época de angustia3. De acuerdo a esto, el hombre del siglo II experimentaba el mundo como una realidad ambigua, amenazante e imperfecta.
1. La revelación del Dios de este mundo
La experiencia del mundo puede inducir a valorar la creación de modo negativo. Marción no es ajeno a este fenómeno. Esta valoración globalmente negativa de la creación, unida al antisemitismo reinante, a causa de las revueltas judías de esos años4, impulsan a Marción a valorar también negativamente al Creador, el Dios de los judíos. En un versículo de Isaías y otro de Lucas, Marción justifica su reflexión. Así relata Tertuliano la génesis de la doctrina marcionita:
Tal como muchos lo hacen, también hoy, en especial entre los herejes, [Marción] se atormentaba acerca del problema del mal: ¿de dónde viene el mal? (unde malum), y con sus sentidos enceguecidos por la grandeza de su curiosidad, encontró al Creador que pronunciaba: “Yo soy el que crea los males”5, suponiendo, también en base a otros argumentos que convencen a cualquier malvado, que Él era el autor del mal, interpretó en referencia al Creador el mal árbol que crea malos frutos6, a saber, los males, y supuso que otro Dios debía estar en la parte del árbol bueno que da buenos frutos7.
La coherencia interna del razonamiento de Marción muestra que el relato de Tertuliano es mucho más que la costrucción retórica de un ácido polemista. La pregunta acerca del origen del mal, que brota de la simple observación del mundo, iluminada por algunos versículos bíblicos, está en la génesis de la doctrina marcionita. De acuerdo al ejemplo evangélico de los dos árboles (Lc 6, 46), este mundo es un fruto deficiente de un mal árbol, que se identifica con el Creador, el Dios de los judíos, que en Isaías declara ser el Creador de los males (Is 45, 7).
Más correcto que decir, como suele hacerse, que Marción rechazó el AT, es afirmar que aceptó todo el AT, pero como revelación de este dios deficiente, dador de leyes y amante de la materia8. En definitiva, según Marción, este mal fruto, que es el mundo, no podía ser obra del Dios Supremo. La lectura literal del AT otorgaba numerosos argumentos para denigrar al máximo al dios de los judíos9.
1.a Esta creación imperfecta revela un Creador imperfecto
Esta percepción negativa del mundo repercute, lógicamente, en una valoración también negativa del Creador. El autor de la Refutatio explicita el principio que mueve a Marción: “Necesariamente lo hecho se asemeja al Hacedor”10. La obra se asemeja a su autor. Esta creación tan imperfecta refleja un Creador también imperfecto. Este Creador, el Dios de este mundo, no es otro que el revelado por las Escrituras de los judíos.
Toda la ambigüedad e imperfección de las creaturas era proyectada sobre el Creador. Así, los marcionitas, refiriéndose a la obra de la creación, afirman en tono irónico: “Claro, es una gran obra y digna del Dios del mundo”11. Por otra parte, haciendo uso de un argumento, que la academia había elaborado contra la doctrina estoica de la providencia, se burlaban de las creaturas más pequeñas, insignificantes y sobre todo molestas. Por su parte, los cínicos insistían en los desastres naturales, tales como cataclismos, terremotos, erupciones, sequías, etc.12. Lactancio nos refiere la polémica: “Pero los académicos, discutiendo contra los estoicos, suelen preguntar: ¿Por qué, si Dios hizo todo por causa del hombre, se encuentran también muchas cosas contrarias, enemigas y venenosas para nosotros?… Pues, ¿qué utilidad puedes encontrar en las ratas, las cucarachas y en las serpientes, que son molestas y perniciosas para el hombre?”13. Tertuliano reconoce esta polémica y apostrofa al marcionita diciendo: “Y puesto que te ríes de los animales más pequeños”14. Estas breves palabras aluden a esta misma acusación que aparece de modo más explícito en las obras de Jerónimo. Sus comentarios bíblicos, en que reelabora material anterior15, dicen que Marción y todos los demás herejes que difaman el Antiguo Testamento, para rechazar la providencia, “acusan al Creador y afirman que él erró en muchas de sus obras y que no creó como debía crear. Pues, ¿qué utilidad prestan a los hombres las serpientes, escorpiones, cocodrilos, pulgas, chinches y mosquitos?”16. Dios creó las pulgas, los mosquitos y los chinches -declara Jerónimo- para mostrar su propia potencia y la fragilidad de los hombres, que son vencidos por animales minúsculos en las plagas de Egipto17. La langosta, animal pequeño, molesto e inútil, pero sobre todo protagonista de la devastación de Egipto, tiene un lugar particular en esta argumentación. Los textos citados muestran que Marción y los demás adversarios del Dios Creador se complacen en destacar lo que, a su juicio, son imperfecciones de la creación.
Detrás de esta pintoresca acusación se esconde una crítica bastante seria y fundada. El carácter ambiguo de la realidad material ofrecía argumentos tanto a la teodicea clásica, que insistía en la belleza y armonía de la creación y, por lo tanto, en la providencia divina y benéfica, como a todos aquellos que buscaban denigrar las realidades creadas, para rebajar así al Creador de este mundo material. La misma realidad, al ser ambigua, ofrece argumentos a las tesis contrarias.
1.b El pecado del hombre revela la imperfección de su Autor
Hay una obra que debe ser considerada con especial atención: el hombre. Marción, leyendo de una manera bastante particular los relatos del Génesis, considera que el alma del hombre es de la misma substancia que el Creador18. Así, el pecado de Adán delata de modo aún más evidente la imperfección del Autor del hombre, aquel que lo plasmó del barro y que le insufló su propio álito vital, es descir, el Dios revelado por el AT. Utilizando la acidez del polemista y la agudeza del teólogo, Tertuliano resume de modo magistral la argumentación marcionita:
Ya me encuentro aquí, frente a todas las dificultades (quaestiones), ¡oh perros a los que el Apóstol expulsa!, que ladran contra el Dios de la verdad. Estos son los huesos de las argumentaciones que mordisquean: “Si Dios es bueno, conocedor del futuro y capaz de evitar el mal; ¿por qué ha soportado que el hombre, siendo en efecto su imagen y semejanza, e incluso su substancia (ciertamente por el origen del alma), cayera de la observancia de la ley a la muerte engañado por el diablo? En efecto, si es bueno el que no debía querer que aquello sucediese, y providente el que no ignoraba lo que sucedería, y poderoso el que era capaz de evitarlo; de ningún modo hubiera sucedido aquello que no podía suceder de acuerdo a estas tres condiciones de la divina majestad. Si esto efectivamente sucedió, es necesario, por el contrario, que ni se deba creer que Dios es bueno, ni providente ni poderoso”19.
El pecado del hombre recién creado no es otra cosa que una comprobación de la imperfección de su Creador: “el hombre no debió haber sido creado así”20. Es la misma substancia del Creador la que peca en Adán. El marcionita afirma que “la substancia del Creador se demuestra capaz de pecar, puesto que en el hombre ha pecado el soplo de Dios, es decir, el alma”21. Luego, el pecado de Adán es culpa del Dios Creador22. El hombre revela la imperfección de su Hacedor.
La evidente imperfección del mundo creado y el pecado del hombre llevan a Marción a la convicción de que el Autor del hombre y del mundo es imperfecto. Este dios imperfecto no puede ser otro que el que se declara creador de los males (Is 45,7), y no puede ser identificado con el Dios revelado en Cristo.
2. La revelación del Dios Supremo
El mundo y el hombre revelan a su propio Autor. En esto Marción no se separa de la teología católica de sus contemporáneos. Pero se distancia radicalmente de ella al identificar el Dios de este mundo con Yahvé, el Dios de los judíos, e introducir otro Dios, el Supremo, revelado por Cristo, un Dios Extranjero y, hasta entonces, desconocido:
Y así, encontrando en Cristo una disposición distinta, de sola y pura bondad, como diversa del Creador, con facilidad dedujo una divinidad nueva y extranjera, revelada en su Cristo, y con un poco de fermento, con la acidez herética, corrompió toda la masa de la fe23.
“Ni el mundo ni el hombre pertenecen al Dios de Marción”24. El verdadero Dios es ajeno a este mundo y este mundo es ajeno a Él. Este rechazo del mundo creado y este hiato metafísico entre la creación y el Dios Optimo tiene como consecuencia la natural incapacidad de la creación para revelar al Dios Supremo. Congruentemente, los marcionitas afirman que su Dios no se ha revelado por la creación ni por el hombre, sino por sí mismo. Tertuliano nos transmite una afirmación muy densa en cuanto a su contenido:
Los marcionitas dicen: “Nuestro Dios no se ha revelado desde el inicio ni por medio de la creación, sino por sí mismo en Cristo Jesús”25.
El motivo es evidente: El Dios Optimo de Marción no tiene nada que ver con la creación y, por lo tanto, las realidades creadas son incapaces de revelar a este Dios Supremo. Ellas, más bien, son reflejo del dios imperfecto revelado en la ley de Moisés y adorado por los judíos.
2.a Non ab initio revelatus est
Marción solo considera válida y propia de su dios la revelación aportada por Cristo. Ni la creación (presente ab initio) ni la historia de la salvación relatada por el AT manifiestan al Dios Supremo. Cristo llega de improviso. El Evangelio, tal como lo leía Marción, comenzaba así: “En el año XV de Tiberio César, en tiempos de Pilato, bajó Cristo Jesús del cielo a Cafarnaún”26. Cristo no llega en tiempos de Augusto sino de Tiberio y bajó en sentido fuerte, es decir desde el cielo a la tierra. Tertuliano anota: “de acuerdo a Marción, todo es de improviso; de acuerdo al Creador, todo tiene un orden sumo y pleno”27. Antes de la venida de Cristo nada absolutamente se sabía del Dios superior. El Dios verdadero permaneció oculto incluso para el Creador. Con un pequeño retoque al texto apostólico, Marción hace decir a Pablo que, desde los siglos, el misterio estuvo oculto “para el” Dios que creó todo, en vez de “en” el Dios que creó todo, del texto auténtico28.
La sorpresa que, según los relatos evangélicos, provoca la predicación de Cristo y el posterior rechazo que culmina en la cruz demuestran, según Marción, que el mensaje evangélico está en total discontinuidad con el discurso judío29. La sorpresa se debe a que se predica en oposición del Antiguo Testamento. Ninguna continuidad se verifica entre las Escrituras judaicas y el Evangelio, por eso, Marción repudia los profetas30.
Se verifica una verdadera ruptura en la historia, Puech habla de un tiempo fracturado31. Los marcionitas se glorían de un nuevo Dios, ignoto e inaudito, en este viejo mundo y en este viejo tiempo y bajo este viejo Dios32. Un Dios que ha sido ignorado por todos los siglos anteriores y solo revelado en Cristo Jesús33. La interpretación marcionita de la transfiguración es testigo de esto. En referencia a la voz del Padre, el marcionita argumenta: “la advertencia de nuestro Dios, proveniente del cielo, ordenó escuchar no a Moisés ni a los profetas, sino a Cristo”34. Cuando el Padre dice “este es mi Hijo, escúchenlo”, Marción subentiende: y no escuchen ni a Moisés ni a los profetas. Debido a esta fractura del tiempo, la historia no revela la Dios Supremo.
2.b Non per conditionem revelatus est
El Dios Supremo no tiene ninguna relación con la creación, es absolutamente extranjero; no en vano A. V. Harnack tituló su célebre monografía: Marción. El Evangelio del Dios extranjero (das Evangelium vom fremden Gott). El carácter extranjero de Dios respecto del mundo y del hombre está al centro del Evangelio de Marción35. Por lo tanto, la creación no posee en absoluto la capacidad de revelarlo. En su crítica al Evangelio de Lucas, Marción omitió aquellos textos que relacionaban el Dios de Cristo con la realidad creada36. Ninguna realidad creada puede hacer de puente entre Dios y los hombres. En el sistema de Marción, el Dios Supremo no acepta ninguna mediación. O mejor, todas las mediaciones creadas revelan a su autor, es decir, al Demiurgo, creador de este mundo.
2.c Per semetipsum revelatus est in Christo Iesu
Dios es naturaliter ignotus y solo se ha revelado por el Evangelio37. El Dios desconocido se revela solo en Cristo Jesús. Esta afirmación invita a considerar la cristología y la teología marcionita.
1. Docetismo. Como era de esperar, Marción profesa una cristología máximamente docetista38. El rechazo de las realidades materiales como obra de un Dios inferior induce al hombre del Ponto a negar cualquier relación entre Cristo y la materia. Cristo es adversario de la materia y toma, según Fil 2, solo la humana, no en su verdad. Tertuliano transmite su fundamentación:
Seguramente, los marcionitas piensan apoyarse también aquí en el Apóstol para lo que se refiere a la substancia de Cristo. Que en Cristo hubo un fantasma de carne, cuando dice que estando en imagen de Dios, no consideró un botín el asemejarse a Dios, sino que se vació a sí mismo habiendo tomado la imagen de siervo -no la verdad.-, y en la semejanza del hombre -no en el hombre- y por la figura fue hallado como hombre -no por la substancia-, es decir, no por la carne39.
Cristo asume solo la figura, no la realidad. El docetismo es extremo y la fundamentación neotestamentaria parece convincente40. Orígenes transmite que según Marción, Cristo “no nació de la Virgen sino que apareció como adulto de 30 años en Judea”41. No tiene infancia ni parientes, ni nada que lo ligue a la creación. Según los marcionitas, Cristo asegura no haber nacido cuando exclama “¿Quién es mi madre y quiénes mis hermanos?”, como si afirmara que no tiene ni madre ni hermanos42. El docetismo evita que la creación juegue un papel en la revelación del Dios Supremo. La creación es enemiga de Cristo. Los fenómenos cósmicos que acompañan a la parusía son interpretados por Marción como demostración de esta enemistad43.
2. Modalismo. Solo en Cristo el Dios Optimo se revela. Pero ¿qué relación hay entre Dios y Cristo? ¿Es posible considerar a Cristo como mediador de la revelación y salvación? La respuesta de estas interrogantes depende de una cuestión hasta ahora debatida por los estudiosos modernos, es decir, el eventual modalismo de Marción. Intérpretes tan autorizados como Harnack y Blackman lo defienden, pero Orbe, otro gran conocedor del siglo II, lo niega44. R. Braun, el editor delAdversus Marcionem en Sources Chrétiennes, opina que esta difícil cuestión permanece abierta45. No se pretende entrar en el debate. El presente estudio se limita a señalar la cuestión: la salvación que trae el Dios de Marción es tan carente de mediaciones, es decir, Dios se revela de modo tan inmediato que incluso sugiere una interpretación modalista de su teología.
Cristo, al ser un personaje solo divino, no es mediador. Pues no es una realidad que pertenezca a los dos mundos: humano y divino. Por otra parte, si es correcta la interpretación modalista de la teología marcionita, no hay alteridad entre Dios y Cristo, y, por tanto, Dios se revela de modo absolutamente directo, sin mediador.
2.d Transmisión de la revelación: el problema eclesial
La misma discontinuidad que se verifica en la revelación, se observa también en la transmisión del mensaje evangélico; y del mismo modo en que Marción destaca lo más despreciable de la creación para rebajarla, así también recalca lo más negativo de la transmisión apostólica del mensaje para rechazarla. Tal como se ha anotado más arriba, según Marción, Dios se revela por sí mismo, y esta revelación se transmite por medio de la predicación. Hasta aquí todo parece correcto. Pero este mensaje no se transmite por medio de una tradición eclesial, como entre los católicos, ni siquiera por una tradición secreta, como entre los gnósticos. Marción trastorna el concepto de tradición hasta el punto de revertirlo.
Con una no despreciable base neotestamentaria, Marción insiste en que los apóstoles no comprendieron el mensaje de Cristo. Son reiterados los reproches del Maestro en el Evangelio contra los discípulos que no comprenden46. Estos episodios debieron ser un buen argumento, pero la tesis marcionita se apoyaba fundamentalmente sobre el incidente de Antioquía, en que Pablo reprocha a Pedro y a las demás columnas de la Iglesia por no seguir la verdad del Evangelio:
En efecto, Marción, habiendo encontrado la carta de Pablo a los gálatas que ataca incluso a los mismos apóstoles de no conducirse con paso recto hacia la verdad del Evangelio, y que al mismo tiempo también acusa a ciertos falsos apóstoles de pervertir el Evangelio de Cristo, hace esfuerzos para destruir elstatus de los evangelios de los apóstoles, que les son propios y que han sido publicados con el nombre de los apóstoles o también de [hombres] apostólicos, ciertamente para conferir a su [evangelio] la fiabilidad que quitó a los otros47.
Así, el concepto de tradición queda trastornado hasta sus raíces: los discípulos no fueron capaces de comprender la novedad del Evangelio y siguieron apegados al judaísmo y, consecuentemente, deformaron su predicación. Por ello mismo la doctrina de las comunidades apostólicas debe ser considerada corrupta. El “otro Evangelio” predicado por los falsos hermanos, adversarios de Pablo (Gal 1, 7; 2,4), sería el de los católicos judaizantes, representados por Pedro48.
Se establece así una verdadera antitradición: las iglesias apostólicas, por depender de los apóstoles, predican un Evangelio deformado: las iglesias apostólicas están aprimordio corruptae49. La incomprensión del mensaje de Cristo por parte de los jefes de la Iglesia tuvo por consecuencia la corrupción del Evangelio escrito, que fue interpolado por los cristianos judaizantes, para hacerlo calzar con sus enseñanzas aún adheridas a la Ley de Moisés y al Creador de este mundo. Ante este fracaso de la revelación evangélica, Cristo se revela directamente a Pablo50, que sí comprendió el mensaje, por ello fue capaz de enrostrar su error a Pedro. Desgraciadamente, los escritos de Pablo fueron también interpolados. Finalmente, ha sido Marción el que ha sabido restaurar la integridad del Evangelio. Por ello, Marción, no se considera a sí mismo un innovador sino un restaurador del Evangelio auténtico. La situación está bien ilustrada en una página de Tertuliano:
Dicen que Marción no innovó la regla de la separación entre la Ley y el Evangelio, sino que más bien restauró nuevamente la que había sido adulterada (Aiunt enim Marcionem non tam innovasse regulam separatione legis et evangelii quam retro adultaratam recurasse). ¡Oh Cristo, Señor lleno de paciencia, que has soportado todos estos años la falsificación de tu predicación, hasta que te viniera a ayudar, precisamente Marción! Alegan que el mismo Pedro y los otros, las columnas de los apóstoles, fueron reprendidos por Pablo por no caminar rectamente en la verdad del Evangelio51.
La predicación auténtica avanza a saltos: Cristo Æ Pablo Æ Marción. De este modo, la revelación verdadera no se conserva establemente por medio de la transmisión continua en la Iglesia apostólica. El carácter apostólico de la predicación eclesial no es un motivo de credibilidad, sino una garantía de falsedad.
3. La salvación del Dios Optimo
Una sola es la obra del Dios Supremo: la liberación del hombre. Cuando los marcionitas se sienten presionados -afirma Tertuliano- vomitan diciendo: “A nuestro Dios le basta esta única obra: que liberó al hombre por su suma y exclusiva bondad, preferible a todas las langostas”52. La obra de la liberación del hombre53, propia del Dios Supremo, es incomparablemente superior tanto a la salvación deficiente que ofrece el Dios de Moisés (la salida de Egipto), como a la obra de la creación, propia del Dios de los judíos, sobre todo si se considera el carácter amenazante e imperfecto de las realidades creadas (las langostas que se vuelven castigo contra el hombre). Nuevamente, aparece la controversia contra los animales minúsculos, mencionada más arriba. En contexto polémico, Marción compara lo mejor de su Dios (la liberación) con lo peor del Dios de los judíos (la creación de las langostas).
3.a. Salvación como obra exclusiva de la bondad divina
La salvación es obra de la bondad suma y exclusiva del Dios Extranjero. Nada en el hombre puede reclamar o exigir la liberación. Nadie puede merecer esta salvación. La gratuidad es suma y exclusiva. La pertenencia del hombre al Dios de este siglo, tiene como consecuencia que el actuar humano es proporcionado para complacer o irritar al Demiurgo creador. Es el Dios del AT el que establece las leyes, las retribuciones, las amenazas y los castigos. Por el contrario, el Dios de Marción no juzga ni amenaza, porque es pura bondad, y ofrece una salvación tan trascendente que ninguna obra humana puede merecer. Tertuliano nos transmite una afirmación que puede considerarse como el núcleo de la predicación marcionita:
Yo niego que la bondad del Dios de Marción sea racional -afirma Tertuliano-, en primer lugar porque ha venido para la salvación de un hombre ajeno (quod in salutem processerit hominis alieni). Pues bien, ya sé que van a decir: la bondad perfecta y por antonomasia es esta, la que se derrama voluntaria y libremente en favor de los extraños, sin ninguna obligación de familiaridad (sine ullo debito familiaritatis in extraneos uoluntaria et libera effunditur). De acuerdo a esta [bondad] se nos pide amar a nuestros enemigos, y bajo este nombre, a los extraños54.
La ausencia total de cualquier vínculo de familiaridad entre el Salvador y el salvado destaca máximamente la absoluta bondad que motiva la salvación. El De carne Christi nos transmite el razonamiento marcionita: “Si Cristo es del Creador, amó su propio mérito; pero si es de otro Dios, amó más, en cuanto redimió al extraño”55.
Cuando el Dios de los católicos salva, socorre a su propia imagen y semejanza; cuando el Dios de Valentín salva, no hace otra cosa que salvarse a sí mismo, puesto que salva aquello que le es consubstancial56; pero cuando el Dios de Marción salva, lo hace movido única y exclusivamente por la bondad. Salva sin motivos, sin razones, con una bondad sin límites, ya que salva lo que no le pertenece. Las buenas obras pertenecen al régimen de la justicia, de la Ley y del Demiurgo, y son totalmente irrelevantes ante el Dios Optimo.
3.b. Irrelevancia del actuar humano para la salvación
La fractura y discontinuidad entre el Creador y el Salvador tiene como consecuencia que el actuar humano se revela absolutamente inadecuado y desproporcionado para complacer o irritar al Dios Supremo. La acción del Dios Optimo no se deja conducir ni medir por estándares humanos. De este modo, la moral del hombre es completamente irrelevante para el Dios Extranjero. Nada creado coopera con la salvación. El hombre aporta solo su fe57.
No se trata de que las acciones del hombre son en absoluto irrelevantes, lo que interesa es insistir que son absolutamentes desproporcionadas (y por eso irrelevantes) para merecer la salvación que ofrece el Dios Superior. Las obras humanas no cuentan para la salvación. Por ello Tertuliano afirmará irónicamente que el Dios de Marción invita a pecar58. Los marcionitas tendrán ciertamente una severa ascesis, pero ella no pretende merecer la salvación sino rechazar y despreciar este mundo material59.
Más aún, el Cristo de Marción se presenta como enemigo de la ley: toca al leproso, ama a los enemigos de la ley (el publicano), viola el sábado, beneficia a la mujer pecadora, sanó a la hemorroísa precisamente porque violó la ley, salva precisamente a Zaqueo, un enemigo de la ley, se salta los preceptos alimenticios, e incluso reprocha la observancia de la ley60 . Pero Marción va más allá. No solo asegura que la justicia humana no es capaz de merecer la salvación ofrecida por el Dios Supremo, llega incluso a afirmar que la justicia humana predispone negativamente a la recepción de la verdadera salvación. Esta vez es Ireneo el que nos informa:
Afirma [Marción] que se salvarán únicamente los que habrán aceptado la doctrina marcionita (…). Dice que Caín y los que se le asemejan, los sodomitas, los egipcios y similares, y, en general, todos los paganos que se han dado a la más inicua conducta, fueron salvados por el Señor cuando descendió a los infiernos y salieron a su encuentro; entonces los aceptó en su reino. En cambio, Abel, Enoc y Noé con el resto de los justos, los patriarcas que proceden de Abraham, todos los profetas, y en general los que agradaron al Dios [Creador], no participan en la salvación; tal es la proclama de la serpiente que está en Marción. La razón aducida es que sabían que su Dios les estaba tentando continuamente; creyeron que su Dios les estaba tentando de nuevo, y por esto no salieron al encuentro de Jesús ni creyeron en su predicación. En consecuencia, sus almas permanecieron en los infiernos61.
La dialéctica paulina entre obras y gracia pasa a ser antítesis en la doctrina marcionita62. Los que agradaron al Dios justiciero del AT no están bien predispuestos a recibir una salvación gratuita. Al contrario, los injustos ante el Dios de la Ley están mucho mejor preparados para abandonarse con fe a un mensaje de salvación.
3.c. Salvación sine tactu… sola voluntate
Como es sabido, Marción redactó una pequeña obra llamada las antítesis que contrastaba textos del Antiguo y del Nuevo Testamento para mostrar la incompatibilidad de estos mensajes. Una de las antítesis oponía a Eliseo contra Cristo. El profeta del Creador había sanado solo un leproso y esto mediante siete baños, mientras Cristo sanó muchos leprosos de modo mucho más simple:
Eliseo tuvo necesidad de la materia, se valió del agua, y de ella siete veces; Cristo, por el contrario, con su sola palabra, y esta pronunciada una sola vez, realizó inmediatamente la curación63.
La antítesis muestra la simplicidad de la salvación ofrecida por Cristo y, lo que es más relevante para nuestro tema, la familiaridad del profeta respecto de la materia confrontada a la aversión de Cristo: la materia es amiga de Eliseo y adversaria de Cristo. Mientras el régimen del Creador obra mediante las creaturas, el Cristo de Marción no se vale de la materia para sanar. Es una salvación sin mediaciones. Actúa con su sola palabra.
Más radical que el caso anterior es la interpretación marcionita de la sanación de los diez leprosos. La complicada ley de la lepra del Levítico, texto problemático en su lectura literal64, fue opuesta por Marción a la simplicidad del Evangelio:
A nosotros nos corresponde saber cuál sea la interpretación de la ley de la lepra respecto de los distintos tipos de este corrupción y de los exámenes realizados por el sumo sacerdote; a Marción le toca oponer la complicación de la ley, para que afirme también aquí que Cristo es enemigo de ella, puesto que no observa los ritos de la ley también en la curación de los diez leprosos, a los que solo ordenó ir a presentarse a los sacerdotes y los limpió [de la lepra] en el camino, sin tocarlos y sin palabras, con su silencioso poder y su sola voluntad65.
Esta vez, la salvación de Cristo no se vale ni siquiera de la mediación de la palabra. Mientras la ley ofrece un complicado y fatigoso ritual (morositas legis)66, el Cristo de Marción sana sine tactu et sine verbo con su silencioso poder y su sola voluntad (tacita potestate et sola uoluntate). Nada más ajeno a la mentalidad de Marción que el carácter sacramental de la economía divina. Las mediaciones no tienen cabida en este sistema. Tertuliano reprocha a los marcionitas porque no son coherentes con esta doctrina. El polemista latino se burla de Marción al recordarle que debe mendigar al Creador el agua, el aceite, la miel, la leche y el pan, para sus ritos67.
3.d Contenido de la salvación del Dios Extranjero
Coherente con el rechazo de las realidades materiales, Marción asegura que el Dios Optimo salva solo el alma. Según Tertuliano es imperfecta la bondad del Dios Supremo, porque no solo reserva la salvación a unos pocos, sino porque la salvación no alcanza a todo el hombres, sino solo a su alma, puesto que la carne no resucita68. El polemista católico además reprocha a Marción porque bautiza la carne que no será salvada69.
La salvación ofrecida por el Dios de Marción es puramente espiritual. Por su parte, el Creador retribuye con las promesas terrenas. En base a este contraste, se estructura una de las antítesis. Hablando del contenido de su esperanza, el marcionita declara:
Por cierto, espero de Él aquello mismo que dé testimonio de la diversidad: el reino de posesión eterna y celestial. Por el contrario, vuestro Cristo promete el antiguo estado de los judíos por la restitución de la tierra y después del transcurso de la vida, el refrigerio en el seno de Abraham, en los infiernos70.
La diversidad entre el Creador y el Salvador se manifiesta en sus respectivas promesas: uno promete un reino eterno y celestial, y el otro uno terrenal y temporal. Esta antítesis marcionita se comprende en el contexto del florecimiento de la esperanza materialista que aspiraba a una retribución corporal para los salvados71. Marción extrema la oposición para fundamentar su diteísmo: la retribución del Creador se ubica en el infierno (seno de Abraham), al paso que la del Cristo de Marción está en el cielo. En reacción contra este milenarismo, Marción insiste en que el Dios Supremo retribuye con bienes celestiales y no terrenales como el Dios de la Ley72. El rechazo de una retribución material es tal que lleva a Marción a interpretar alegóricamente (contra sus propios principios bíblicos) el banquete de Lc 14, 16: afirma que se trata de saciedad y alegría espiritual73. El Creador promete larga vida, el Salvador, vida eterna74.
La salvación que ofrece el Dios de Marción consiste en la liberación respecto del Creador y de su ley. Tertuliano dice irónicamente que el Dios Optimo roba siervos ajenos. Asimismo, el pagano Celso ataca al Dios marcionita y también lo llama “ladrón de esclavos”75. El Dios de Marción viene a arrebatarle los esclavos al Señor de este mundo:
¿Qué hay, en efecto, más injusto, inicuo y perverso -se pregunta Tertuliano- que beneficiar de tal modo al siervo ajeno hasta arrebatarlo respecto de su Señor, hasta reivindicarlo para otro, hasta sobornarlo contra la autoridad de su Señor, y sobre todo, lo que es más indigno, incluso en la misma casa del Señor, viviendo todavía de su granero y aun temblando bajo sus golpes?76.
En definitiva, Cristo viene a liberar del Creador. La dependencia de Yahvé, el Señor de este mundo, es concebida, por tanto, como una verdadera escalvitud. Afirma Harnack: “A la pregunta de qué ha salvado Cristo -de los demonios, de la muerte, del pecado, de la deuda, de la carne (todas estas respuestas figuran ya en época muy temprana)-, responde Marción de modo radical: nos ha redimido de la creación (también de nosotros mismos), y de su Dios, para hacernos hijos de un nuevo y extraño Dios”77.
4. Conclusión: la salvación sin mediaciones
Según Marción, Dios no se vale de mediaciones ni para la revelación ni para la salvación. La ausencia total de cualquier vínculo de familiaridad entre el Dios Supremo y el mundo tiene como consecuencia la absoluta incapacidad de las realidades creadas (incluido el hombre) para revelar o para cooperar con la salvación. Esta afirmación de carácter general se verifica en diversos ámbitos.
1) La creación, notoriamente imperfecta, no revela al Dios de Jesucristo, sino al Demiurgo creador de este mundo.
2) El hombre por su pecado manifiesta un Dios Creador imperfecto, incapaz de conducir a su propia creatura: el último responsable del pecado del hombre es el Creador.
3) La imperfección del hombre junto a la trascendencia de la salvación ofrecida por el Dios Superior tienen como resultado la absoluta irrelevancia del actuar humano en vistas de la salvación. La obras humanas solo son capaces de complacer o irritar al Dios de la Ley. Cristo, por el contrario, ofrece por pura bondad, gratuitamente, una salvación que es imposible de alcanzar mediante las propias obras.
4) De acuerdo a la enseñanza de Marción, es posible afirmar que Cristo no es mediador. Por una parte, Cristo es solo Dios (es hombre en apariencia). Este docetismo niega que Cristo pertenezca a ambos mundos (divino y humano) y lo hace incapaz de mediar. Por otra parte, el eventual modalismo marcionita presenta a Cristo como Dios mismo que se revela directamente: una vez más, sin mediador. Finalmente, la acción de Cristo no se vale de las realidades creadas: salva sine tactu, sola voluntate.
5) La Iglesia tampoco cumple el papel de garantizar la transmisión fiel de la revelación. Por el contrario, el carácter apostólico de una doctrina se vuelve garantía de su falsedad: la tradición está corrompida desde el principio.
Nada creado puede cooperar con esta salvación verdadera y trascendente. No hay mediaciones en el sistema de marcionita. Las realidades creadas no pueden aportar nada a la obra del Dios Extranjero porque, en definitiva, la salvación consiste en una liberación de la creación, del Creador y de su ley. La propuesta de Marción es radical: el mundo es imperfecto y amenazante, y así también debe ser el Creador del mundo y la salvación que este ofrece; por lo tanto la única verdadera salvación es la liberación de este mundo y de su Autor. La creación es adversaria de la salvación. Difícilmente las realidades creadas o la obsevancia de la ley podían cooperar a la salvación en un sistema que afirma que el Dios Supremo viene a salvarnos precisamente del yugo de la creación, del Creador y de la ley.“Lo que Marción vio en el Evangelio -afirma Harnack- no fue la explicación del mundo, sino la liberación del mundo”78.
II. REACCION DE TERTULIANO
La influencia de Marción fue enorme. Tertuliano nos dice que la tradición marcionita “ha llenado el mundo entero”79. Y la prueba más elocuente de esta gran difusión y de la necesidad de la Iglesia de reaccionar contra Marción son las numerosas obras polémicas que, en diversos lugares del Imperio, se compusieron contra él. Justino escribió un Contra Marción, en Roma, por el año 160; Dionisio de Corinto, por el 170, redactó una carta contra Marción para los de Nicomedia; alrededor del mismo año, Teófilo de Antioquía compuso su Contra Marción; a fines del s. II escribieron contra Marción: Felipe de Gortina, en Creta; Bardesanes en Mesopotamia; Ireneo en las Galias, y Rodón e Hipólito en Roma80; por el año 210 Tertuliano en Cartago terminó la tercera redacción del tratado que nos ocupa; encontramos abundante material antimarcionita en obras de los ss. III y IV, tales como los escritos de Clemente y Orígenes en Alejandría y Cesarea; losDiálogos sobre la recta fe del Adamancio; las obras de Efrén el Sirio y el Panarion de Epifanio de Salamina; finalmente, del s. V se conserva el Contra las sectas, del armeno Eznik de Kolb.
1. Autonomía relativa del mundo y del hombre respecto del Creador
Estudiar la reacción de Tertuliano ante cada una de las dificultades propuestas por Marción requeriría una monografía y nos llevaría lejos del tema específico del Seminario. En el presente estudio intentaremos descubrir el núcleo de la respuesta de Tertuliano que sí está en estrecha relación con el tema de las mediaciones de la salvación.
La dificultad central que desvió a Marción del Evangelio auténtico parece ser la incapacidad de concebir una autonomía relativa para el hombre y el mundo respecto del Creador. No supo cómo armonizar trascendencia e inmanencia. La imnanencia fue adjudicada para el Dios Creador, adorado por los judíos; mientras la trascencencia fue otorgada al Dios desconocido, extranjero a este mundo.
2. Autonomía relativa del mundo
Tertuliano contesta las críticas marcionitas a la creación, afirmando que “si crear algo, lo que sea, es indigno de Dios, cuánto más indigno de Dios es no haber hecho nada“81 destaca la bondad de la creación y, por consiguiente, del Creador82, y recuerda que el mundo, entre los griegos es llamado kósmos, es decir, belleza, ornamento, orden y no “fealdad”. La belleza misma de las cosas proclama la magnanimidad del Creador:
¿Debo descender a los ejemplos más bajos? Una sola florcita de los campos, no digo de los prados, una conchita de cualquier mar, no digo del Mar Rojo, una sola plumita de un gallo, no me refiero al pavo real, ¿acaso te hablan del Creador como un sucio artesano?83.
El texto transparenta no solo habilidad retórica, sino una viva y sincera conmoción ante la belleza de las creaturas. Siguiendo a Pablo, Tertuliano declara que Dios debe ser conocido a partir de sus obras84. Por el contrario, acusa de irracional la fe en un Dios sin obras85. Mientras Marción destaca lo más negativo de la creación (las pulgas, las langostas y el pecado), Tertuliano, siguiendo la teodisea de la filosofía clásica, insiste en la belleza de la creación. Pero las imperfecciones del mundo creado son también evidentes. Tertuliano las reconoce y da razón del carácter limitado del mundo:
El mundo no es indigno de Dios. En efecto, Dios no habría hecho nada indigno de sí. Si bien hizo el mundo para el hombre y no para sí. Y toda obra es inferior a su artífice86.
El mundo no es indigno de Dios, pero no es divino. El mundo es inferior a Dios, pero no es negativo, porque guarda una cierta relación. Y precisamente por esta familiaridad que hay entre Dios y el mundo, Dios se ha podido revelar en este mundo y por medio de las creaturas. Por el contrario, precisamente por el hiato metafísico que establece Marción entre el mundo y su Dios, este no ha podido revelarse por medio de las realidades creadas87.
2.1. La relación entre la creación y el Dios revelado en Cristo
Ya Cicerón distinguía el conocimiento natural del que se adquiere por la enseñanza88. Tertuliano aplica esta distinción al ámbito teológico y define dos modos de conocer a Dios:
Nosotros definimos que Dios primero debe ser conocido por naturaleza, y luego reconocido por la doctrina; por naturaleza a partir de las obras, y por la doctrina a partir de la predicación89.
Estos dos modos de conocer a Dios son diversos pero están íntimamente relacionados. En varias obras, Tertuliano declara la prioridad del conocimiento natural respecto del revelado. En el Adversus Marcionem afirma: “El alma es anterior a la profecía”90. En el De Resurrectione mortuorum se insiste en esta prioridad: primero hay que ser discípulo de la naturaleza (discipulus ante naturae) para creer con mayor facilidad en la predicación91. El conocimiento revelado es, sin duda, más perfecto, así lo afirma en el Apologéticum92, pero es posterior al conocimiento natural de Dios.
Este conocimiento primario, que es anterior a la predicación, es evidente y por lo tanto el que lo niega comete un delito: “Este es precisamente el máximo delito de los que no quieren reconocer al que no pueden ignorar”93. La ascendencia paulina de esta afirmación está a la vista (Rom 1, 18-32). “Dios tiene testigos: todo lo que somos y en lo que nosotros existimos”94, es decir el hombre y la creación. Tal como Justino, Tertuliano profesa la doctrina del conocimiento natural de Dios. Estos dos testigos introducen a dos aspectos del modo de conocer de Dios. Por una parte, la capacidad de la creación para revelar a su Creador; y, por otra, la capacidad innata del alma para conocer a Dios. El camino a seguir está sugerido por el autor latino: “Al iniciar el examen del Dios conocido, si se pregunta bajo qué condiciones él sea conocido, será necesario comenzar por sus obras, que son anteriores al hombre”95.
2.b. El testimonio de la creación
En un hermoso texto, el autor africano declara que el propósito de la creación es precisamente dar a conocer a Dios, y, por ello, Dios es conocido desde el principio, sin necesidad de revelación profética alguna:
Puesto que desde el principio de las cosas su Creador fue conocido junto con ellas, que con este propósito ellas fueron producidas: para dar a conocer a Dios. Aun si Moisés, que es un poco posterior a la creación del mundo, parece haber sido el primero a establecer a Dios en el templo de sus escritos, no por esto se calculará el inicio del conocimiento desde el Pentateuco, desde el momento que toda la obra de Moisés no da inicio al conocimiento del Creador, sino que narra este conocimiento desde sus inicios. Este conocimiento surgió desde el paraíso terrenal y desde Adán, no desde los acontecimientos de Egipto y desde Moisés96.
En innumerables textos, Tertuliano afirma el conocimiento divino por medio de las craturas. Todo el universo es testigo de la existencia de su Creador97. Por ello, para él, la existencia y la bondad de Dios son evidentes a partir de las realidades creadas98. La creación ha sellado el testimonio de la existencia del Creador.
3. Autonomía relativa del hombre
Marción afirma que en Adán peca la substancia divina (el soplo que el Creador infunde en el hombre). La primera tarea será la de distinguir entre el hombre y Dios:
Pues también por esto el hombre es imagen de Dios, es decir, del espíritu, pues Dios es espíritu. El soplo es imagen del espíritu. Por otra parte, la imagen no se adecua en todos sus aspectos a la verdad. Una cosa es ser según la verdad, otra es ser la verdad misma99.
El alma es semejante a Dios, pero no se identifica con él. “En caso contrario, no sería alma, sino espíritu; y el que recibió el alma no sería hombre, sino Dios”100. El hombre es, entonces, imagen de Dios, pero no es divino, porque es necesario que la obra sea algo diverso respecto del artífice, y sea inferior inferior al artífice101. Tertuliano considera estúpidos a los que a partir las cosas humanas juzgan inmediatamente las divinas. Es necesario distinguir entre la substancia divina y la humana102. En este último caso, Tertuliano insiste en la diversidad entre el hombre y Dios.
3.1. Autonomía relativa del hombre: el libre albedrío
Un motivo central en la génesis y desarrollo de la doctrina marcionita es el pecado de Adán, cuyo último responsable, según Marción, es el Creador del hombre, puesto que en el hombre peca la substancia divina (el alma). Se impone una reflexión sobre el libre albedrío para declarar inocente al Dios Creador.
Toda una sección del Adversus Marcionem está consagrada a este tema (II, 4-8). El libre albedrío cumple un papel fundamental en la estructuración de esta autonomía relativa. Por una parte, Tertuliano afirma que la imagen y semejanza consiste en la libertad y el poder sobre el propio arbitrio. Por otra parte, el libre albedrío hace del hombre un ser autónomo y responsable de sus actos. De este modo, la misma facultad del libre albedrío otorga al hombre la semejanza y la distancia respecto de su Creador.
Los marcionitas objetan que el hombre no debió ser creado así, puesto que la libertad posibilitó el pecado. Tertuliano responde que no hay verdadero bien por necesidad103. Es necesaria la libertad para aceptar el bien voluntariamente104. Por otra parte, el libre albedrío será la facultad que permitirá al hombre lograr la victoria final sobre el diablo105.
3.2. El anima naturaliter christiana
En estrecha dependencia con la revelación divina en la creación, está el conocimiento natural de Dios del que goza el alma. Se trata del característico tema del animanaturaliter christiana profesado por Tertuliano, que se encuentra formulado en el Apologeticum donde exclama: “¡Oh testimonio del alma, cristiana por naturaleza!”106, y desarrollado en su tratado De testimonio animae, en donde declara “Estos testimonios del alma son tan verdaderos como simples, tan simples como usuales, tan usuales como comunes, tan comunes como naturales y tan naturales como divinos”107. De este modo, aun los que no han escuchado ni el nombre de Moisés conocen al Dios verdadero en su alma:
La mayor parte de los pueblos del género humano, que no conocen ni siquiera el nombre de Moisés, y mucho menos sus escritos, conoce, en todo caso, al Dios de Moisés; aun cuando tanta idolatría espande su dominio como una sombra, de todos modos, lo llaman casi con su nombre propio: “Dios”, y “Dios de los dioses”, y “si Dios lo concede”, y “aquello que complace a Dios”, y “lo confío a Dios”. Fíjate un poco si acaso no conocen al que declaran omnipotente. Esto no se lo deben a ningún libro de Moisés. El alma es anterior a la profecía. El conocimiento de Dios es, en efecto, un don del alma desde su origen: es la misma alma, y no otra, en Egipto, en Siria y en el Ponto. Las almas llaman “Dios” al “Dios de los judíos”108.
El alma es la misma en todos los hombres. El autor africano asegura que la condición humana puede definir a Dios como Summum Magnum, es decir, como Grandeza Suprema, con esta definición estará de acuerdo la conciencia universal. En cada conciencia humana se lee el testimonio de que Dios es el Creador del mundo109.
La existencia del testimonio del alma nos habla de la afinidad que reconoce Tertuliano entre el hombre y su Autor, el carácter imperfecto de este testimonio, que debe ser plenificado por la revelación, nos refiere la distancia que concibe Tertuliano entre el ser humano y su Hacedor. Esta afinidad y esta distancia definen la autonomía relativa del hombre frente al Dios Creador.
4. Conclusión para Tertuliano
Tertuliano ensaya una justa valoración de las realidades creadas y, particularmente, del hombre. Aquí se encuentra la clave para fundamentar la función de las mediaciones para la salvación. De un lado, una cierta familiaridad entre Dios y el mundo es necesaria para que la salvación pueda llegar hasta nosotros. Del otro, una cierta distancia declara inocente al Creador del pecado del hombre y del mal que se experimenta en el mundo. En este contexto, sí se puede hablar de mediaciones. Las realidades creadas cooperan a la salvación. Las creaturas, el alma, la razón y las acciones humanas, la humanidad de Cristo, la Iglesia, la tradición, etc., son capaces de mediar entre Dios y los hombres con vistas a la salvación. Porque las realidades creadas ni son divinas ni son enemigas de Dios.
III. CONCLUSION GENERAL
El problema de la valoración de la creación está al centro de la doctrina marcionita. Si nos atenemos al relato de Tertuliano que nos narra la génesis de la doctrina de Marción -único relato de este tipo-, comprobamos que Marción era atormentado por el problema del origen del mal: Unde malum? Tal como el joven Agustín, Marción se preguntaba por el origen del mal. La dificultad no fue superada, porque Marción no fue capaz de otorgar una autonomía relativa al mundo creado y al hombre respecto del Creador. Ante esta incapacidad, a Marción no le quedó más remedio que acusar al Creador de las imperfecciones de la creación y, lo que es más grave, culpar al Creador del pecado del hombre. Si el mundo y el hombre reflejan inmediatamente a su Autor, entonces el Creador es inmperfecto y culpable. De aquí surje la necesidad de introducir otro Dios, perfecto e inocente, que no tenga ningún vínculo de familiaridad con el mundo y el hombre.
Marción plantea grandes dificultades a la teología católica de sus contemporáneos. La radicalidad de esta propuesta obliga a los doctores católicos a pensar con profundidad algunos aspectos de la fe cristiana que hasta entonces se profesaban vagamente y de modo pacífico. En esto radica el valor del sistema marcionita: en proponer muy tempranamente, en el año 144, y de modo extremadamente agudo y radical, una solución racionalmente consistente para temas centrales de la doctrina cristiana. Esta solución rescata algunos elementos genuinamente cristianos, como la centralidad de la gracia y la novedad de la revelación cristiana110, pero incluye muchísimos puntos inaceptables. La propuesta de Marción se revela como un desafío a la teología católica. Temas tan trascendentales como el valor del Antiguo Testamento y la novedad del Nuevo, la relevancia del actuar humano para la salvación, es decir, el problema del mérito, el valor de la razón, la relación entre creación y salvación, el significado de la tradición y de la Iglesia, etc., serán reflexionados en polémica contra Marción. El desconocimiento de este contexto impide una comprensión profunda de la teología católica de los primeros siglos.
Así se comprende el valor del debate en torno a Marción, que no me parece desproporcionado calificar como una de las polémicas más fecundas e instructivas que se han producido en la historia de la teología cristiana.
RESUMEN
Marción profesa un severo pesimismo cosmológico y antropológico, que tiene su punto de partida en la pregunta acerca del origen del mal y en una comprensión literal de algunos versículos bíblicos. Esta valoración repercute en una valoración también negativa del Creador (confirmada por la imperfección del mundo y el pecado del hombre). El Dios Verdadero, por su parte es totalmente extranjero respecto del hombre y del mundo. Este carácter extranjero, propio del Dios Supremo, impide que este se valga de las realidades creadas para revelarse. El mundo es adversario del Dios Bueno. Por lo tanto, ninguna realidad creada puede servir de mediación entre el alma del hombre y el Verdadero Dios: se plantea una salvación sin mediaciones. La última parte del artículo estudia sumariamente la reacción de Tertuliano, que insiste en una justa valoración de las realidades creadas: hay que admitir, a la vez, una cierta distancia y una cierta familiaridad entre Dios y el mundo.
ABSTRACT
Marcion confesses a deep cosmological and anthropological pessimis, derived from the question about the origin of evil and form a literal understanding of the some biblical verses. Such valorisation also has repercussions on a negative valorisation of the Creator (confirmed by the imperfection of the world and the sin of man). The real God, is an entire stranger to man and the world. Such foreign character, characteristic of the Supreme God, prevents Him from revealing Himself through the created realities. The world is the good Gods adversary, so no created reality may serve as mediation between the human soul and the True God: He advocates a salvation without mediations. The final part of article presents a summary of Tertulians reaction, who stresses the just valorisation of the created realities: the acceptance of both a certain distance and familiarity between God and the World.
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(1) Marción nació hacia el año 85, natural de Sínope, el Ponto. En torno al 139, fue a Roma. Según los heresiólogos habría sido discípulo de Cerdón. En el 144 no logró hacer aceptar su doctrina diteísta y su interpretación de Pablo. Expulsado de la comunidad romana, fundó su iglesia y se dedicó al proselitismo en Oriente, con gran éxito. Murió alrededor del año 160. Lo conocemos solo por sus adversarios: la fuente principal es el Adversus Marcionem de Tertuliano (año 207-212, la 3ª redacción); [ Links ] además, Justino mártir (I Apol 26 y 58), Ireneo (Adv. haer I,27,2-4; III,12,12; IV,33,2; IV,27-32), Ps. Hipólito (Ref., VII,29-31), Epifanio (Panar., 42); Adamancio (Diálogos de la recta fe); Efrén el Sirio, Eznik (s. V, Contra las sectas o De Deo). Otros autores como Clemente y Orígenes lo refutan aquí y allá. Marción vio en la oposición paulina entre la Ley y la gracia, el núcleo del Evangelio. Extremó esta tensión entre la Ley y el Evangelio, hasta concluir que las Escrituras (AT) eran incompatibles con el Evangelio de Jesús. Dios, el Padre de Cristo, era uno distinto respecto del Dios Creador que inspiró la Ley de Moisés. Así introdujo la distinción entre el Creador, Dios de los judíos, Autor de la Ley y del mundo, y el Dios Supremo, Padre de Cristo. Marción no podía desconocer que tanto los evangelios escritos como algunos textos paulinos niegan la oposición entre el Dios de la Ley y el Padre de Cristo. Concluyó de esta observación que ya los primeros discípulos no comprendieron “la verdad del Evangelio”, entre ellos, naturalmente, Pedro junto con los falsos hermanos de la Carta a los Gálatas (Gál 2, 11-14, incidente de Antioquía). Los discípulos, apegados a la Ley, habrían predicado a Cristo como Hijo del Creador y habrían enseñado la observancia de la Ley, en circunstancias que Cristo habría venido a liberar del Creador y de la Ley. Posteriormente, las cartas habrían sido interpoladas por los judaizantes. Por este fracaso en la predicación, Cristo habría revelado directamente a Pablo el verdadero Evangelio. Marción se dedicó a restaurar “la verdad del Evangelio” expurgando las cartas de Pablo y el Evangelio de Lucas (identificado con el Evangelio de Pablo). La exégesis marcionita es puramente literal, puesto que es precisamente la interpretación alegórica o espiritual la que atenúa la oposición entre el AT y el NT. De este modo, Marción estableció el primer Canon: reunió las cartas de Pablo y el Evangelio de Lucas en un solo códice, el que contraponía a las escrituras de los judíos. Marción sería el primero en ensayar un canon neotestamentario; en reacción a este, la Iglesia Católica habría tomado conciencia del suyo propio. Marción precedió este Instrumentum (su NT) con otra obra: las Antítesis, es decir, una serie de textos bíblicos que mostraban que el AT y el NT eran irreconciliables. Tertuliano menciona además una carta de Marción, de la que no tenemos más noticias. Para hacerse una idea de la gran difusión del marcionismo, basta recordar las múltiples obras polémicas, escritas en diversas partes del Imperio. De la mayoría conocemos solo el nombre, pero no el texto. En el s. II, escribieron contra Marción Justino en Roma, Dionisio en Corinto, Teófilo de Antioquía, Felipe de Gortina, Bardesanes en Mesopotamia, Ireneo en las Galias, y Rodón e Hipólito en Roma; del s. III conservamos el Contra Marción de Tertuliano [ Links ] en Cartago; en el s. IV hay material antimarcionita en los Diálogos sobre la recta fe del Adamancio, en las obras de Efrén el Sirio, en elPanarion de Epifanio de Salamina [ Links ]y en el Contra las sectas, de Eznik de Kolb [ Links ](s. V) en Armenia.
(2) E.R. DODDS, Pagan and Christian in an Age of Anxiety, New York 1965 [ Links ](trad. Española, Paganos y cristianos en una época de angustia, Madrid 1975, pp. 22-23). Propone como ejemplo de esta actitud trágica ante el mundo los escritos de Epicteto, Plutarco, Longino, Valentín y Marción.
(3) Se trata del título del mismo libro de Dodds.
(4) La primera mitad del s. II está marcada por una sucesión de revueltas judías, cuyos desastrosos resultados, tanto para los romanos como para los judíos, alimentaron un fuerte antisemitismo en el ambiente romano y cristiano.
(5) Is 45,7: Ego sum qui condo mala, en el texto latino de Tertuliano; [ Links ] según la LXX:
(6) Cf. Lc 6,46. La comparación evangélica de los dos árboles fue muy utilizada por los marcionitas. Cf. A. v. HARNACK, Marcion. Das Evangelium vom fremden Gott (TU, 45), Leipzig 1924, p. 260*-261*. [ Links ]
(7) Tertuliano, Adv. Marc., I,2,2-3.
(8) Cf. “Marcione accettava per intero lAntico Testamento. Si trattava delle Scrittura di Iahvè, del demiurgo del mondo”: A. ORBE, Il Cristo. Testi teologici e spirituali dal I al IV secolo. Fondazione Lorenzo Valla, Milano 1990, p. XV-XVI. [ Links ] Cf. Orígenes, De principiis, IV,2,1; [ Links ] A. v. HARNACK, History of Dogma, vol. I, Wipf and Stock Publishers 1997, p. 271. [ Links ]
(9) Sobre el carácter literal de la lectura marcionita de la Escritura, cf. Orígenes, Rom.Com II,13: “Marcion sane, cui per allegoriam nihil placet intellegi, quomodo exponat quod dicit Apostolus, circumcisionem prodesse”, PG XIV,910A. Cf. A. v. Harnack, Marcion…, pp. 259*-260*.
(10) Ps.-Hipólito, Refutatio, X,19: ( [ Links ]GCS 26, p. 280).
(11) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., I,13,2. [ Links ]
(12) Cf. G. SOURY, Le problème de la providence et le “De sera numinis vindicta” de Plutarque, Revue des Études Greques, 58 (1945) p. 165. [ Links ]
(13) Lactancio, De ira, 13,9.12; [ Links ] cf. Lactancio, Instituciones divinas, VII,4,11 [ Links ](ver el comentario ad loc. en SCh 289, p. 305). La objeción se encuentra ya en Cicierón. Cf. R. BRAUN, Tertullien. Contre Marcion, p, 162, n. 2. [ Links ]
(14) Tertuliano, Adv. Marc., I,14,1.
(15) En los comentarios de Jerónimo a los profetas y a las cartas de Pablo, se encuentran algunas declaraciones explícitas de su dependencia de la obra de Orígenes. Así lo afirma respecto al comentario de la carta a los Efesios: “Illud quoque in Præfatione commoneo, ut sciatis Origenem tria volumina in hanc Epistolam conscripsisse, quem et nos ex parte secuti sumus. Apollinarium etiam et Didymum quosdam commentariolos edidisse, e quibus licet pauca decerpsimus”: Eph.Com, prol. (PL, XXVI 472b); “Ego enim in Commentariis ad Ephesios sic Origenem et Didymum et Apollinarium secutus sum”: Jerónimo,Contra Rufinum, I,16 ( [ Links ]SCh, 303,44; PL, XXIII 409c), cf. I,22; y respecto al comentario a los Gálatas: “Origenis Commentarios sum secutus. scripsit enim ille uir in Epistolam Pauli ad Galatas, quinque proprie uolumina …”: Gal.Com, prol. (PL, XXVI 333a); cf. Jerónimo, Epist., 112,4-6. Para el parecer de la crítica moderna, cf. A. v. HARNACK, Der kirchengeschichtliche Ertrag der exegetischen Arbeiten des Origenes (TU, 42/4), Leipzig 1919, pp. 141-168; [ Links ] A. ORBE, La excelencia de los profetas, según Orígenes, Estudios Bíblicos 14 (1955) pp. 196-199; [ Links ] M.A. Schatkin, The Influence of Origen upon St. Jeromes Commentary on Galatians, VChr 24 (1970) pp. 49-58; [ Links ] F. DENIAU, Le commentaire de Jérôme sur Ephésiens nous permet-il de connaître celui dOrigène?, en Origeniana, H. CROUZEL-J. RIUS-CAMPS (Eds.), Bari 1975, pp. 163-179. [ Links ]
(16) “Comparatione huius sceleratior Marcion, et omnes haeretici, qui Vetus lacerant Testamentum. Cum enim recipiant prouidentiam, accusant Creatorem et asserunt eum in plerisque operibus errasse, et non ita fecisse, ut facere debuerat. Ad quam enim utilitatem hominum, serpentes, scorpios, crocodilos et pulices, cimicesque et culices pertinere?” Jerónimo, In Isaiam 7,18 (CCL 73, p. 274). Cf. “Quod si non putant eorum esse parua quorum et magna sunt, alterum mihi conditorem, iuxta Valentinum, Marcionem et Apellen, formicae, uermium, culicum, locustarum: alterum caeli, terrae, maris, et angelorum debent introducere. An potius eiusdem potentiae est, ingenium quod in maioribus exercueris, etiam in minoribus non negare? Jerónimo, Ad Philemonem, prol. (PL 26, col. 638).
(17) “Quomodo potentia Dei in aegyptiis plagis ostensa est per parua animalia, et praecipue ciniphes, qui tam parui sunt culices, ut uix cernantur oculis, sic et nunc in paruo tardo que uermiculo, qui uix moueri potest, et leui tactu conteritur, Dei potentia et humana fragilitas demonstratur. non quo Deus ad nutum suum et potentiae maiestatem nequeat terras subuertere, et operire cuncta diluuio, uel fulmine concremare, sed per parua et, ut ita dicam, puncta corporum, ostendit humanam fragilitatem. unde et illud solemus Marcioni et ceteris respondere haereticis qui Vetus laniant Testamentum, quod et pulices et culices et cimices, et huiuscemodi animantia idcirco fecerit Deus, ut fragilitatem et imbecillitatem nostrae carnis ostenderet, quae intantum nihil est, ut ab his quae parua sunt uulneretur”. Jerónimo, In Ioelem, II (CCL 76, p. 190).
(18) Probablemente se trate de una interpretación del soplo divino que da origen al alma, según Gn 2,7, cf. Adv. Marc., II,5,1; II,9,1. Aquí se ve que Marción tomaba en serio el AT, pero siempre como revelación del Dios de los judíos.
(19) Tertuliano, Adv. Marc., II,5,1-2.
(20) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., II,6,1.
(21) “Quoquo tamen, inquis, modo substantia creatoris delicti capax inuenitur, cum adflatus dei, id est anima, in homine deliquit nec potest non ad originalem summam referri corruptio portionis”, Tertuliano, Adversus Marcionem II,9,1. Cf. II,10,1.
(22) Tertuliano, Adv. Marc., II,6,8.
(23) Tertuliano, Adv. Marc., I,2,3.
(24) Tertuliano, Adv. Marc., IV,30,2.
(25) “Immo, inquiunt marcionitae, Deus noster, etsi non ab initio, etsi non per conditionem, sed per semetipsum reuelatus est in Christo Iesu”, Adv. Marc., I,19,1.
(26) Se trata de una combinación de Lc 3,1 y 4,31. La expresión “desde el cielo” pertenecía con seguridad a la interpretación marcionita del Evangelio, pero no es seguro que apareciera explícitamente en el texto de Marción. Cf. Adv. Marc., IV,7; A. v. HARNACK, Marcion, pp. 183*-184*.
(27) “Vnde autem et Iohannes uenit in medium? subito Christus, subito Iohannes. Sic sunt omnia apud Marcionem, quae suum et plenum habent ordinem apud creatorem”, Tertuliano, Adv. Marc., IV,11,4. Cf. “Subito filius et subito missus et subito Christus”, Tertuliano, Adv. Marc., III,2,3. Cf. IV,31,3.
(28) A propósito de Ef 3,9: .
Cf. Tertuliano, Adversus Marcionem V,18,1: “No me sorprendo de las manos del hereje (que deben ser cortadas), me admiro cuando roba unas sílabas, en circunstancias que muchas veces ha arrancado páginas completas. Dice el Apóstol que a él, último entre todos, le ha sido dada la gracia de iluminar a todos cuál es la economía del misterio oculto desde los siglos en Dios, que creó todo. El hereje extirpó la preposición “en” y así hace que se lea: oculto desde los siglos, al Dios, que creó todo (Rapuit haereticus in praepositionem et ita legi facit: occulti ab aeuis deo, qui omnia condidit)”. La intervención marcionita tuvo una amplia difusión, tal como lo registra la tradición manuscrita de la carta a los Efesios. La preposición es omitida nada menos que por el Códice Sinaítico en su lectura original (posteriormente corregida) y por el ms. 614, cf. Aparato de la ed. 27 del Nestle-Aland.
(29) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., III,6,1-10; III,3,4; IV,13,1; IV,18,4; IV,43,5; V,5,9.
(30) La expresión es de Jerónimo: “Interrogemus ergo hoc loco Marcionem, qui prophetas repudiat, quomodo interpretetur id quod sequitur”, Ad Galatas, I (PL, 373). Cf. R. Polanco, El concepto de profecía en la teología de san Ireneo, BAC, Madrid 1999, pp. 7-9 [ Links ]et passim.
(31) Efectivamente, la doctrina marcionita conoce un hiato radical entre AT y NT. Ningún tipo de continuidad los une; según Marción, Cristo llega de modo imprevisto, puesto que no ha sido anunciado (Adversus Marcionem, III,1,2; III,2,3; III,6,1). El Cristo de Marción llega de improviso en el mundo. H.-Ch. Puech habla de “un temps incohérent et brisé par la brusque intervention dun Dieu étranger à lhistoire comme à la creation”, La Gnose et le Temps, Eranos Jahrbuch, 20 (1951), P. 87. [ Links ] Así lo reconoce H.-I. Marrou, puesto que se ve obligado a omitir a Marción, antes de criticar la tesis de Puech, cf.La Théologie de lhistoire dans la gnose valentinienne, p. 221. [ Links ]
(32) Tertuliano, Adv. Marc., I,9,1-2.
(33) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., I,8-9; I,11.
(34) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., IV,34,15. A. ORBE, Cristología gnóstica II, (BAC) Madrid 1976, pp. 98-99. [ Links ]
(35) “In der “Fremdheit”, die zwischen der Gottheit, die es allein in Wahrheit ist, und der Welt besteht (also auch zwischen der Religion und allem menschlichen Sein und Tun), kombiniert mit der Gutheit, liegt die Eigenart der Religions- und Weltanschauung Marcions”, A. v. Harnack, Marcion, p. 120.
(36) Marción fue lejos en su intento por independizar el mensaje de Cristo de cualquier relación con las realidades creadas: con el propósito de recuperar el mensaje evangélico auténtico, quitó de su texto evangélico aquellos versículos que mostraban la unidad entre Cristo y el Creador. Tal es así, que quita de su Evangelio la alusión a la lluvia y al sol, para independizar totalmente al Dios Bueno del Dios Creador. Cf. Tertuliano, Adv. Marc., II,17,1; IV,17,6, A. v. HARNACK, 194*.
(37) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., V,16,3: “Porro de ethnicis exigere poenas, qui euangelium forte non norint, non est dei eius, qui naturaliter sit ignotus nec usquam nisi in euangelio sit reuelatus, non omnibus scibilis”.
(38) Cf. A. v. HARNACK, Marcion-, p. 124ss. E.C. BLACKMAN, Mancion and his Influence, London 1948, pp. 98-101; [ Links ] R. CANTALAMESSA, La Cristologia di Tertulliano, pp. 59-62. [ Links ]
(39) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., V,20,3. “Plane de substantia Christi putant et hic marcionitae suffragari sibi apostolum, quod phantasma carnis fuerit in Christo, cum dicit quod in effigie dei constitutus non rapinam existimauit pariari Deo, sed exhausit semetipsum accepta effigie serui, non ueritate, et in similitudine hominis, non in homine, et figura inuentus homo, non substantia, id est non carne”. Marción interpreta la “forma” de siervo en sentido débil. Cf.Adv. Marc., III,10,2.
(40) El texto de Filipenses, aislado del resto del NT, no solo acepta una interpretación docetista, sino que la sugiere. La triple utilización de términos tales como , avalan una lectura en clave docetista del cántico de los filipenses.
(41) Orígenes, Com. In Titum, PG 14, 1304c.
(42) Cf. Lc 8,21. “Venimus ad constantissimum argumentum omnium, qui Domini natiuitatem in controuersiam deferunt. Ipse, inquiunt, contestatur se non esse natum dicendo: quae mihi mater [pater: M] et qui mihi fratres? Ita semper haeretici aut nudas et simplices uoces coniecturis quo uolunt rapiunt aut rursus condicionales et rationales simplicitatis condicione dissoluunt, ut hoc in loco” Tertuliano, Adv. Marc., IV,19,6. Cf. III,11,3; III,15,5; IV,26,13; Jerónimo,Com. Mt., 9,28-29; 12,49; A. v. HARNACK, Marcion…, p. 198*; A. Orbe, Estudios sobre la teología cristiana primitiva, Madrid 1994, pp. 685s [ Links ]s.
(43) Tertuliano, Adv. Marc., IV,39,9.
(44) Cf. A. v. HARNACK, Marcion…, p. 123; E.C. BLACKMAN, Marcion and his Influence, pp. 98-99. A. ORBE, En torno al modalismo de Marción, Gregorianum 71 (1990) pp. 43-65. [ Links ]
(45) Cf. R. BRAUN, Tertullien. Contre Marcion. Tome III (SCh 399) Paris 1994, p. 7.
(46) La exclamación de Lc 9, 41: ¡Oh generación incrédula, hasta cuándo tendré que soportarte!, es interpretada por Marción como destinada a los discípulos, cf. Adv. Marc., IV,23,1-2.
(47) Tertuliano, Adv. Marc., IV,3,2: “Sed enim marcion nactus epistolam pauli ad galatas, etiam ipsos apostolos suggillantis ut non recto pede incedentes ad ueritatem euangelii, simul et accusantis pseudoapostolos quosdam peruertentes euangelium christi, conititur ad destruendum statum eorum euangeliorum, quae propria et sub apostolorum nomine eduntur uel etiam apostolicorum, ut scilicet fidem, quam illis adimit, suo conferat”. Marción otorgó un gran valor a la carta de Pablo a los Gálatas y la ubicó al inicio de su Apostolikón.
(48) Adv. Marc., V,2,4; I,20,4.
(49) “Aut si hae [ecclesiae apostolici] erunt a primordio corruptae, quae erunt integrae? Adv. Marc., I,21,4. Cf. A. v. HARNACK, Marcion…, p. 259*.
(50) Solus Paulus veritatem cognovit, cui per revelationem manifestatum est mysterium”: Ireneo, Adv. Haer., III,13,1. Más testimonios en A. v. HARNACK,Marcion…, p. 257*.
(51) Tertuliano, Adv. Marc., I,20,1.
(52) “His compressi erumpunt dicere: sufficit unicum hoc opus deo nostro, quod hominem liberauit summa et praecipua bonitate sua et omnibus locustis anteponenda” Tertuliano, Adv. Marc., I,17,1.
(53) Cf. R. BRAUN, Deus christianorum, pp. 501-504. [ Links ]
(54) Tertuliano, Adv. Marc., I,23,2-3. Cf. IV,16,10.
(55) Tertuliano, De carne Christi, 4: “Si Christus Creatoris est, suum merito amauit; si ab alio Deo est, magis amauit, quando alienum redemit”.
(56) La Carta de Ptolomeo a Flora nos informa que, entre los valentinianos, los espirituales se consideraban consubstanciales al Dios Supremo. La salvación valentiniana, en definitiva, es autosalvación: Dios se salva a sí mismo, cf. A. v. HARNACK, Marcion…, p. 4.
(57) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., I,12,2; I,24,7.
(58) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., I,27,2.
(59) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., I,14,5; I,27,7; Clemente, Stromata, III,12,3; A. v. HARNACK, History of Dogma, vol. I, p. 278, n. 1. [ Links ]
(60) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., IV, 9,3-5; 11,1; 12,3; 18,9; 20,9-10; 27,4-6; 37,1-2; V,7,14.
(61) Ireneo, Adversus haereses, I,27,3. Cf. Celso, apud Orígenes, C. Celso, VI,53. A. v. HARNACK, History of Dogma, vol. I, p. 272.
(62) “Ce dualisme abrupt était un paulinisme sans dialectique,..” A. v. Harnack, Histoire des dogmes, Paris 1893 (reimpresión 1993), p. 30. [ Links ]Cf. H. Jonas, Lo gnosticismo, Torino 1993, p. 158; [ Links ] E. NORELLI, La funzione di Paolo nel pensiero di Marcione, pp. 565. 596. [ Links ]
(63) Tertuliano, Adv. Marc., IV,9,7: “Nam et hoc opponit Marcion: heliseum quidem materia eguisse, aquam adhibuisse, et eam septies, christum uero uerbo solo, et hoc semel functo, curationem statim repraesentasse” (p. 560).
(64) Orígenes propone la ley de la lepra como un ejemplo de un texto que no puede ser observado según la letra: “Secundum hoc autem consilium, quod nos afferimus ad legem; possunt omnia spiritaliter fieri, possunt et sacrificia spiritaliter offerri, quae modo carnaliter non possunt; potest et lex leprae spiritaliter servari, quae secundum litteram non potest”: In Ex. hom., XI,6 (GCS, VI 260,23-26).
(65) Tertuliano, Adv. Marc., IV,35,4: “Lex leprosorum quantae sit interpretationis erga species ipsius uitii et inspectationis summi sacerdotis, nostrum erit scire, marcionis, morositatem legis opponere, ut et hic christum aemulum eius adfirmet, praeuenientem sollemnia legis etiam in curatione decem leprosorum, quos tantummodo ire iussos, ut se ostenderent sacerdotibus, in itinere purgauit, sine tactu iam et sine uerbo, tacita potestate et sola uoluntate” (p. 640).
(66) Sobre la complicación del la ley de Moisés, cf. Tertuliano, Adv. Marc., II,18,3; II,19,1.
(67) Tertuliano, Adv. Marc., I,14,3: “Sed ille quidem usque nunc nec aquam reprobauit creatoris, qua suos abluit, nec oleum, quo suos ungit, nec mellis et lactis societatem, qua suos infantat, nec panem, quo ipsum corpus suum repraesentat, etiam in sacramentis propriis egens mendicitatibus creatoris” (p. 455). Cf. Ireneo, Adversus haereses, IV,51,1.
(68) Tertuliano, Adv. Marc., I,24,3: “Sed nolo iam de parte maiore pereuntium imperfectae bonitatis arguere Deum Marcionis: sufficit ipsos, quos saluos facit, imperfectae salutis inuentos imperfectam bonitatem eius ostendere, scilicet anima tenus saluos, carne deperditos, quae apud illum non resurgit”. Cf. V,11,15; V,12,5.
(69) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., I,28,3.
(70) Tertuliano, Adv. Marc., IV,24,1.
(71) En las obras exegéticas de Orígenes aparecen varias alusiones a los que interpretaban literalmente las promesas, tanto para los castigos como para los premios. Cf. In Mt. Com., XVII,35: “Tal como se extravían los que, por no tropologizar las profecías, presumen tener la idea de que nosotros, después de la resurrección comeremos y beberemos alimentos corporales, puesto que los textos de las escrituras contienen esto. Así también, acerca de lo escrito de los matrimonios de varones y mujeres, se atienen a la palabra y creen que, también entonces, realizaremos vida en común” (GCS X/2, pp. 698-699). No traduzco las integraciones del editor Klostermann, puesto que las considero superfluas. In Ct. Com., prol, II,14: “De ahí resultó que algunos más simples, por no saber distinguir y discernir en las divinas Escrituras qué cosas deben atribuirse al hombre interior y cuáles al hombre exterior, engañados por la semejanza de los vocablos, se refugiaron en estúpidas fábulas y en vanas invenciones, hasta el punto de creer que incluso después de la resurrección nos serviremos de manjares corporales y que beberemos no solo de la vid verdadera (Jn 15, 1) y que vive por los siglos, sino también de estas vides y frutos de los árboles de acá”. Cf. A. MONACI CASTAGNO, Origene e Dionigi di Alessandria sulle promesse: continuità e differenze, ASE 15 (1998) pp. 101-123. [ Links ]
(72) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., IV,14,8, III,24,12.
(73) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., IV,31,8: “Interea qui cenae istius uocationem in caeleste conuiuium interpretaris spiritalis saturitatis et iocunditatis, memento et terrenas promissiones uini et olei et frumenti et ipsius ciuitatis aeque in spiritalia figurari a Creatore”.
(74) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., IV,25,7.
(75) Cf. Celso, apud Orígenes, C. Celso, VI,53. El hecho que Celso, sin distinguir bien las cosas, al atacar el cristianismo ataque conceptos marcionitas, habla de la amplia difusión de las ideas de Marción.
(76) Tertuliano, Adv. Marc., I,23,8: “Quid enim iniustius, quid iniquius et improbius quam ita alieno benefacere seruo, ut domino eripiatur, ut alii uindicetur, ut aduersus caput domini subornetur, et quidem, quod indignius, in ipsa adhuc domo domini, de ipsius adhuc horreis uiuens, sub ipsius adhuc plagis tremens?”. Cf. II,28,2; V,4,5-9; V,4,9; V,11,3.
(77) A. v. HARNACK, Marcion…, p. 33, n. 1.
(78) A. v. HARNACK, History of Dogma, vol. I, p. 270.
(79) Tertuliano, Adv. Marc., V,19,2; cf. Justino, Apología I, 26. 58; A. v. HARNACK, Marcion…, pp. 27-30.
(80) Cf. Eusebio, Hist. Ecl., 4.11.8 y Hist. Ecl., 4.18.9 (Justino); Hist. Ecl., 4.23.4 (Dionisio de Corinto); Hist. Ecl., 4.24.1 (Teófilo); Hist. Ecl., 4.25.1 (Felipe de Gortina); Hist. Ecl., 4.30.1 (Bardesanes); Hist. Ecl., 5.8.9 (Ireneo); Hist. Ecl., 5.13.1 (Rodón); Hist. Ecl., 6.22.1 (Hipólito).
(81) Tertuliano, Adv. Marc., I,13,3.
(82) Tertuliano, Adv. Marc., II,4,2-3.
(83) Tertuliano, Adv. Marc., I,13,5.
(84) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., V,16,3; Rm 1,18-20.
(85) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., I,12,3.
(86) Tertuliano, Adv. Marc., I,13,2. Cf. II,9,7.
(87) Tertuliano, Adv. Marc., I,15,2.
(88) Cf. Cicerón, Fin., V,15,43. Según el autor latino, los niños, por naturaleza, poseen los primeros principios del conocimiento, luego la doctrina los lleva a la perfección. Cf. C. TIBILETTI, Tertulliano. La Testimonianza dellanima, Firenze 1984, p. 33. [ Links ]
(89) Tertuliano, Adv. Marc., I,18,2. Cf. C. MORESCHINI, Tertuliano. Opere scelte, p. 324, n. 2; [ Links ] Spanneut, pp. 286-287.
(90) Tertuliano, Adv. Marc., I,10,3.
(91) “Praemisit tibi naturam magistram, summissurus et prophetiam, quo facilius credas prophetiae discipulus ante naturae, quo statim admittas, cum audieris quod ubique iam uideris, nec dubites deum carnis etiam resuscitatorem, quem omnium noueris restitutorem” Res. XII,8.
(92) “Sed quo plenius et impressius tam ipsum quam dispositiones eius et uoluntates adiremus, adiecit instrumentum litteraturae, si qui uelit de deo inquirere, et inquisito inuenire, et inuento credere, et credito deseruire” Tertuliano, Apol., XVIII,1.
(93) Tertuliano, Apol., XVII,3.
(94) Tertuliano, Adv. Marc., I,10,4.
(95) Tertuliano, Adv. Marc., II,3,1
(96) Tertuliano, Adv. Marc., I,10,1.
(97) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., I,11,6.
(98) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., I,2,1; II,3,1-4.
(99) Tertuliano, Adv. Marc., II,9,3.
(100) Tertuliano, Adv. Marc., II,9,5.
(101) Tertuliano, Adv. Marc., II,9,7. Cf. I,13,2.
(102) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., II,16,4.
(103) Destacar la función original del libre albedrío como posibilidad de apropiarse del bien por sí mismo, jugó un papel importante en la defensa de la bondad del Creador. Cf. “Voluntarios enim et liberos motus a se conditis mentibus creator indulsit, quo scilicet bonum in eis proprium fieret, cum id uoluntate propria seruaretur;..”: Orígenes, De princ. II, 9,2 (SC 252, 354,41-43), cf. De Orat. XIX,15 (GCS II, 390,23ss). También el Ps.-Clemente se oponen a una bondad por necesidad, cf. Hom.Clem. XI,8 (GCS 42, 157,4ss).
(104) Tertuliano, Adv. Marc., II,6,5.
(105) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., II,8,3.
(106) Tertuliano, Apol., XVII.
(107) “Haec testimonia animae quanto uera tanto simplicia, quanto simplicia tanto uulgaria, quanto uulgaria tanto communia, quanto communia tanto naturalia, quanto naturalia tanto diuina” Tertuliano, De Testimonium animae, V. [ Links ]
(108) Tertuliano, Adv. Marc., I,10,2-3
(109) Cf. Tertuliano, Adv. Marc., I,3,2; II,17,1.
(110) Como es sabido, Marción fue el primero, según la documentación disponible, en establecer un canon del Nuevo Testamento.
Mar
1
.JESÚS DE NAZARET.
Introducción histórica a las herejías
La palabra herejía es una palabra que pone los pelos de punta por varios motivos. El mayor de ellos el temor a un castigo terrible.
¿Qué es una herejía? Entendemos por herejía una “desviación del dogma”. Si un católico se convierte al islamismo no es un hereje, sino un converso. Si un católico dice que Cristo no es el Hijo de Dios sino sólo un hombre, entonces está proclamando un pensamiento herético: una herejía. La herejía nace de dentro, no de fuera. Sólo pueden ser herejes los que creen, aunque lo hagan de esta manera tan particular.
Herejías ha habido y habrá no cientos, sino millares. Y no sólo en la Iglesia o en cualquier institución, sino en política y en muchos más ámbitos. Por ejemplo: Ajenatón, el famoso Faraón que implantó el culto único al dios Ra en Egipto es conocido como “el Hereje”, ya que su revolución religiosa fue una herejía, como sería una herejía que un grupo de diputados comunistas se declararan partidarios del Mercado y la Libertad de economía. Los herejes son siempre “de los nuestros”, gente que sigue una misma fe pero que en un determinado momento se aparta en ciertos aspectos dogmáticos. Ellos creen firmemente que están en lo cierto y que son los demás los que están equivocados, y como siempre son una minoría y la mayoría está contra sus doctrinas acaban formando un grupo cerrado y bastante iluminado que, o se va por su propia voluntad de la comunidad, o es expulsado y a veces incluso perseguido por sus ex-compañeros. Los judíos consideraron a los primeros cristianos como herejes, ya que nuestros primeros hermanos eran también judíos y continuaban rindiendo culto al mismo Dios con los mismos rituales aunque introduciendo a Cristo y al Espíritu Santo.
Los católicos no creemos en las herejías, sino en el Dogma de Fe, pero ello no quita que no consideremos a los herejes como hermanos. Desviados en su fe, por supuesto. Pero hermanos, ya que todos, católicos y herejes, somos hijos de Dios y si Cristo perdonó a sus verdugos clavado en la Cruz nosotros también debemos perdonar a todos siempre, y a estos hermanos desviados de la comunidad por sus propios errores también.
Vamos a estudiar brevemente las principales herejías que conmocionaron a la Iglesia primitiva:
LOS GNÓSTICOS
La doctrina propugnada por el grupo de los gnósticos fue la primera herejía que se declaró en la Iglesia. Los gnósticos aparecieron en los primeros tiempos de la Iglesia, en el siglo I y no declinaron hasta el siglo III. Su doctrina mezclaba el cristianismo con la filosofía neoplatónica y creencias judaicas y orientales como las egipcias, persas y babilónicas, muy de moda en el Imperio Romano aquellos años. Probablemente sus teorías ya circularan antes de la difusión del cristianismo, en medio de ese maremagno sincretista que era el Imperio Romano donde convivían centenares de religiones influyéndose unas a otras. Les llamamos “los gnósticos” porque no hubo sólo un grupo ni un sólo sistema unitario de pensamiento sino varios, cada uno de ellos con sus peculiaridades. Ellos profesaban la gnosis, que era un conocimiento esotérico destinado a ser revelado a unos pocos y que contenía elementos muy variados tomados de la filosofía de moda y de varias religiones, además de las Escrituras Sagradas. Los gnósticos pretendían un fin concreto basado en la “doctrina de la emanación” que llevaba a la vuelta al primer principio sólo por el camino de la redención. El gnóstico más célebre fue Cerinto, que vivió en el siglo I.
La Iglesia Católica condenó inmediatamente estas teorías, proclamó el gnosticismo como herejía y expulsó a los gnósticos de su seno porque pretendían romper la unidad de la Antigua Tradición judaica con la Buena Nueva Evangélica que Cristo tanto se empeñó en proteger. El descubrimiento en 1945 de una biblioteca completa de escritos gnósticos en Nag Hammadi, en el Alto Egipto, nos ha permitido ampliar enormemente nuestro conocimiento sobre este grupo.
Mi opinión: Los Evangelios nos dejan bien claro cuál era la postura de Cristo sobre la Ley mosaica. Cristo nunca condenó ni se apartó de las Leyes de Moisés, sino todo lo contrario: Cristo fue un judío modélico que se empeñó en cumplir con todo lo dispuesto por las Escrituras y que jamás atacó a la Ley mosaica, sino a los hipócritas que la habían convertido en su negocio particular y la interpretaban a su conveniencia e interés. Por ello los gnósticos partían de un error fundamental que era dividir a Dios es un “dios antiguo y malo” y uno moderno y bueno, cuando Cristo fue el primero en proclamar constantemente la unidad entre la Alianza de Moisés y su Evangelio. Una doctrina que parte de un error tan fundamental es una doctrina errónea. Los gnósticos se influenciaron demasiado por las corrientes filosóficas de moda hasta perder el rumbo de la verdadera Enseñanza de Cristo. El gnóstico supone que él pertenece a una selecta minoría de elegidos a los que se ha otorgado ese conocimiento o gnosis cuyo fin es la liberación de su parte espiritual, prisionera de la parte material. Si se conjuga esta idea con la Revelación y la Resurrección vemos el paralelismo claro que llevó a los gnósticos a abrazar el cristianismo por mera conveniencia.
Marción
Marción fue un cristiano con recursos. Era naviero y natural de Esmirna, donde trató de conseguir un puesto principal en la Iglesia siendo rechazado, así que decidió crear su propia “iglesia”. Marción consiguió gran éxito gracias a la simpleza de su doctrina que consideraba que el mundo había sido creado por un “dios vengador y cruel” que sería el “dios” del Antiguo Testamento en contraposición al Dios del Nuevo Testamento que es el Dios del Perdón y de la Redención, lo que se asemeja bastante a la teoría gnóstica. En la segunda mitad del siglo II Marción, junto con Prisca y Maximila, dos mujeres poseídas por un frenesí místico que impactaba a las masas, predicó la inminencia de la Parusía, que tendría lugar en Frigia (bien cerca de por donde él andaba, claro). Y convencido del inminente retorno de Cristo predicaba la abstención sexual llegando incluso a condenar el matrimonio.
Además, sólo creía inspirados por Dios los evangelios de Lucas, los Hechos y las cartas de Pablo. Es decir, los textos que seguían una línea más abierta y evangelizadora con su propio mundo, el Asia Menor y que mejor se “adaptaban” a sus teorías. Pero como consideraba que incluso estos textos habían sido “contaminados”, él se dedicó a “depurarlos” eliminando todo lo que no le venía bien.
Mi opinión: Marción fue un producto de su tiempo. Un antepasado de los telepredicadores que viéndose rechazado se monta su propia “iglesia” aderezándola con todo tipo de aditamentos apocalípticos.
Montano
Montano fue otro iluminado producto de su tiempo. Él mismo se autodenominaba como “el paráclito joánico” y amparado en ese frenesí místico que azotó Asia Menor (recordemos que esta zona era entonces la más helenizada del mundo y la más culta) y que llegó hasta Roma como una moda de ricos (el culto a Mitra en Roma era lo mismo que hoy viene a ser jugar al golf).
Mi opinión: Montano tiene pocas semejanzas con Marción, aunque ambos basen sus ideas en la inminencia del retorno de Cristo y se amparen en la moda mística de la época. Marción es más un remedo de telepredicador que otra cosa y Montano no es más que es un iluminado intransigente que radicaliza la religión a su manera con los típicos ingredientes orientalizantes.
Estas primeras herejías tienen un claro origen en el sincretismo religioso que azotaba todo el Imperio Romano, donde cada uno se fabricaba una religión a su medida cogiendo un poco de cada una de las existentes. El cristianismo no era eso, pero algunos no pudieron o no quisieron verlo así y trataron de contaminar el Mensaje de Cristo con añadidos tomados de filósofos o magos que nada tenían que ver con el Evangelio de Cristo. Si hay algo que los católicos tenemos que tener muy claro es que una cosa es la filosofía y otra muy distinta la religión. Ni Platón ni Aristóteles fueron cristianos ni Cristo fue platónico o aristotélico. Tratar de fundir el Evangelio con las modas filosóficas de cada época es prostituirlo.
Así de claro y así de duro.
Lo que estos movimientos heréticos consiguieron fue que la Iglesia se defendiera, se blindara encerrándose en sí misma, lo que resultó perjudicial para el devenir histórico y cuyas consecuencias las vemos en una Iglesia entregada a Constantino para que éste la apoyara contra el arrianismo que estudiaremos en próximas actualizaciones…
Mar
1
Marcionismo
El conjunto de herejías propuestas por Marción.
Marción (280-374a.) nació en Asia Menor y fue a Roma en el año140a. donde se unió a la Iglesia. Cayó bajo la influencia de los Gnósticos. Sus herejías fueron combatidas por muchos Padres de la Iglesia y en el año 144 fue excomulgado. Estableció entonces su propia Iglesia con una organización y ritos similares a la Iglesia Romana haciéndose su rival
Según su principal doctrina, el Dios del amor revelado por Jesucristo es muy diferente del Dios de la ley revelado en el Antiguo Testamento. El cristianismo, según el, no es el cumplimiento del judaísmo sino su reemplazo. En vez de “la Ley y los Profetas”, Marción propuso “El Evangelio y los Apóstoles”. Para lograrlo, de todas las Escrituras escogió el Evangelio de Lucas radicalmente editado y diez de las cartas de Pablo. Este canon propuesto por Marción aceleró los esfuerzos de la Iglesia Católica por establecer su propio canon de las Escrituras.
Al rechazar al Dios Creador del AT, Marción rechazó también la creación. Enseñó que la materia y el cuerpo son cosas malas. Practicaba un ascetismo riguroso y mal fundamentado. Llegó a negar que Jesús tuviese un cuerpo real.
Marción quiso prescindir del Antiguo Testamento so pretexto de que el Nuevo lo habría hecho caduco. (Cf. Catecismo 123)
El Catecismo de la iglesia católica romana enseña que “El Antiguo Testamento es una parte de la Sagrada Escritura de la que no se puede prescindir. Sus libros son libros divinamente inspirados y conservan un valor permanente porque la Antigua Alianza no ha sido revocada. En efecto, ‘el fin de la economía antigua era preparar la venida de Cristo, redentor universal…. Los libros del Antiguo Testamento dan testimonio de toda la divina pedagogía del amor salvífico de Dios” -Cat 121
http://www.corazones.org/diccionario/marcionismo.htm
Mar
1
Marzo 1, 2010 | | Leave a Comment
Continua de la Parte V
Esta addenda es agregada al material de la Pascua del Señor en un esfuerzo para probar que una vez su cuerpo se ha convertido en un templo de Dios, nada debe entrar en él que tenga algo que ver con ídolos, paganismo, o un día de fiesta pagano (Navidad, Día de los Enamorados (Día de Cúpido), Pascua de Resurrección, Halloween). Una vez usted observa la Pascua del Señor, usted está jurando reservar su templo para las prácticas religiosas de solamente el único Dios verdadero. Una persona que mancha su templo, Dios será menospreciado.
La bendición de la Pascua del Señor es saber que él es su Señor y Salvador y que usted le dará toda la gloria y alabanza para siempre. Usted presentará su cuerpo un sacrificio vivo, santo, y aceptable a Dios, el cual es su servicio racional. [Romanos 12:1]
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Semana de Pascua
|
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Mar
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Mier
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Jue
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Vie
|
Sab
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Dom
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Lun
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13
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14
Matan al
Cordero en la
Tarde
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Crucificado Como
Cordero de
Pascua
|
1 Día
|
2 Día
|
3 Día
Temprano Primer
Día de la semana
de Resurrección
|
19
|
|
14
Inicia
A la
Caída del Sol
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15
Cena
Después de la Caída del Sol
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16
1 Noche
|
17
2 Noche
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18
3 Noche
|
19
Primer
Servicio de
Iglesia
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El cordero de Pascua debía guardarse hasta el “Día” 14 de Nisan el cual era el día de la preparación. Éste era sacrificado en la tarde del 14 antes de la puesta del sol y comido después de la puesta del sol antes de media noche lo cual sería en el 15. Los siete días de pan sin levadura inician después de la puesta del sol el 14 en el 15 y coincide con la verdadera noche de la Pascua.
Jesús y los Apóstoles pidieron prestado un aposento alto el 13 de Nisan durante el día, y esa noche la cual después de la puesta del sol sería el 14, él comió con ellos la nueva Pascua Cristiana. Jesús le dijo a los Apóstoles que él deseaba comer con ellos la antigua y nueva Pascua antes de sufrir, sabiendo que él estaría en la tumba cuando la Antigua Pascua fuese celebrada la noche siguiente en el 15.
Jesús fue crucificado en el día de la preparación y murió casi al mismo tiempo que muchos cientos de miles de corderos estaban siendo sacrificados por todo Israel. La Pascua Cristiana siempre cae la NOCHA ANTES a la Pascua Judía para que así celebremos la Pascua del Señor en la noche antes que él fuera crucificado y un recuerdo que cuando los Judíos matan sus pollos en la ceremonia de Kaparrot y blanden sus huesos de cordero asados, nosotros observamos la muerte del Señor hasta que él venga.
Según la tradición Judía el cordero era sacrificado en la tarde y antes de la puesta del sol el día 14 de Nisan. Porque el pan sin levadura debía comerse con el cordero asado, el primer día del pan sin levadura es también el día en el cual el cordero de Pascua se comía. Esto quiere decir que el 15 de Nisan era la verdadera noche en la cual se comía la cena de Pascua y también el primer día del pan sin levadura.
“En el mes primero comeréis los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde.” (Éx. 12:18)
Uno aquí puede calcular hacia atrás desde la puesta del sol el 21 la cual finaliza el 7mo día y fácilmente ver que el primer día del pan sin levadura y el verdadero comer de la Pascua era en la tarde que iniciaba el 15vo día del mes.
TERCER DÍA DE RESURRECCIÓN
NO EL CUARTO DÍA DE RESURRECCIÓN (DESPUÉS DE 72 HORAS)
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2-Noche |
3-Noche |
4-Noche |
5-Noche |
6-Noche |
7-Noche |
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2do Día |
3er Día |
4to Día |
5to Día |
6to Día |
7mo Día |
Hay evidencia abrumadora que Cristo salió de la tumba en el 3er día. Otros enseñan que él resucitó en el 4to día después que las 72 horas se hubieron terminado. Ellos calculan esto reteniendo una periodo exacto de 72 horas de 3 días completos y 3 noches completas. Esto es tomado de la declaración: “como Jonás estuvo en el estomago de la ballenatres días y tres noches así el hijo del hombre estará en el corazón de la tierra.” Ellos toman esto como una profecía de 72 horas. ¿Pero es esto válido? Me parece a mí que lo que Jesús estuvo dice es “como Jonás estuvo” (la condición de estar muerto en la ballena durante 72 horas). Creo cuando se entiende apropiadamente que Jesús les estaba diciendo que él moriría y resucitaría. Y la resurrección sería la señal para esa generación y no una resurrección de 72 horas. No creo que él estaba diciendo que Jonás estuvo en la ballena 72 horas y de igual manera él estaría en la tumba 72 horas. Si es así, hay una contradicción entre lo que Jesús hubiera profetizado y lo que realmente sucedió. ¿Resucitó Jesús EN EL TERCER DÍA o DESPUÉS que el tercer día se terminó?
Probando El 3er Día
Algunos creen que Jesús debió estar en la tumba exactamente 72 horas o 3 días completos y 3 noches completas por ende Jesús tuvo que haber resucitado en el 4to día. Algunos hilan muy fino aquí y dicen que esto sucedió en un momento dividido de tiempo no contado como el 4to día, y no incluido en las 72 horas, pero sin embargo todavía en el 3er día. Las escrituras son claras, Jesús se levantó y salió de la tumba en el tercer día, no simplemente en un dividido momento no en las 72 horas sino todavía en el 3er día. ¿Mire en las pruebas del tercer día y vea si Jesús estuvo sólo un momento en el tercer día, u horas?
Mateo 16:21—Y resucitar al tercer día.
Mateo 17:23—Mas al tercer día resucitará.
Mateo 20:19—Mas al tercer día resucitará.
Mateo 27:64—Que se asegure el sepulcro hasta el tercer día.
Marcos 9:31—Y le matarán, resucitará al tercer día.
Marcos 10:34—Mas al tercer día resucitará.
Lucas 9:22—Y que sea muerto, y resucite al tercer día.
Lucas 13:32—Y al tercer día termino mi obra.
Lucas 18:33—Mas al tercer día resucitará.
Lucas 24:7—Y que sea crucificado, y que resucite al tercer día.
Lucas 24:21—Hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido.
Lucas 24:46—Y resucitase de los muertos al tercer día.
Hechos 10:40—A éste levantó Dios al tercer día.
1 Co. 15:4—Y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.
Mateo 12:40—Como estuvo Jonás tres días y tres noches.
Mateo 26:61—Y en tres días reedificarlo.
Mateo 27:40—Y en tres días lo reedificas.
Mateo 27:63—Viviendo aún: Después de tres días resucitaré.
Marcos 8:31—Y ser muerto, y resucitar después de tres días.
Juan 2:19—Y en tres días lo levantaré.
El abrumador cuerpo de evidencia indica que Jesús resucitó en el tercer día. Por favor note Lucas 24:46. Aquí Jesús hablaba sobre su resurrección que ocurriría en el tercer día. Él habló esto después de su resurrección. Seguramente él sabía cuanto tiempo estuvo en la tumba.
La “mitad de la semana” de la profecía de Daniel tiene que ver con una semana profética de siete años y no el actual calendario de la semana de siete días. Podemos entonces fácilmente ver que Jesús fue cortado en la mitad de la 70ma semana. Ya que las 70 semanas conciernen a Israel y el enfoque del Mesías, ningún Gentil podía ser añadido a la Iglesia hasta que las 70 semanas se terminaran. Esto fue aproximadamente 3 1/2 años después de Pentecostés. Cuando Jesús dijo el “tiempo se ha cumplido” (Marcos 1:15), él se estaba refiriendo a las 69 semanas que pasaron y a la era del Reino de la 70ma semana que traería la justicia perdurable que ya había comenzado y que él estaba viviendo dentro de ese periodo de siete años.
Jesús resucitó el primer día de la semana (Domingo):
Mateo 28:1—Al amanecer del primer día de la semana.
Marcos 16:2—Y muy de mañana, el primer día de la semana.
Marcos 16:9—Resucitado Jesús por la mañana, el primer día de la semana.
Lucas 24:1—El primer día de la semana, muy de mañana.
Juan 20:1—El primer día de la semana (siendo aún oscuro).
Juan 20:19—Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana.
Todos los Apóstoles son testigos de la resurrección del 3er día:
Hechos 1:22—Uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección.
El primer día de la semana llamado el Día del Señor:
Ap. 1:10—Yo estaba en el Espíritu en el Día del Señor.
El primer día de la semana los Cristianos se reunían en la Iglesia:
Hechos 20:7—El primer día de la semana, reunidos.
1 Co. 16:2—Cada primer día de la semana.
Fil. 1:5—Desde el primer día hasta ahora.
Jesús resucitó en el primer del día de la semana (nuestro Domingo actual) alrededor del amanecer del día para cumplir el salir de la tumba en el TERCER DÍA. La resurrección es celebrada cada vez que un convertido es bautizado en el nombre de Jesús (Hechos 2:38; Romanos 6).
Esto concluye esta lección sobre la Pascua del Señor. Si usted ha sido bendecido por esta información y este tributo al Nuevo Pacto y al gran sacrificio que Jesús hizo para brindarnos vida eterna, por favor comparta su testimonio con nosotros y otros.
Celebre la Pascua del Señor en el correcto día anual.
24 de Abril, 2004 después de la puesta del sol.
Mar
1
Marzo 1, 2010 | | Leave a Comment
Continua de la Parte IV
ES USTED DIGNO DE LA CENA DEL SEÑOR
Usted no puede comer de la Pascua del Mesías y luego comer en las mesas del pecado las cuales están asociadas con el paganismo, ídolos, o alguna otra observancia no Cristiana de un práctica religiosa donde comer sea una señal de participación con ellos.
En el Plan del Tabernáculo, nada impuro era permitido en el Templo. Nadie podía traer parte de un sacrificio o sangre de una día de fiesta de celebración pagano al Tabernáculo como ofrenda o para que el sacerdote comiera. El tabernáculo es un tipo de nuestro cuerpo. Sólo aquellas cosas santificadas por la palabra de Dios y oración deben ser consumidas [comidas]. La oración no puede santificar algo que Dios rechaza. Por esta razón, comer la Pascua del Señor es una celebración santificadora para nuestro Tabernáculo Cristiano. Una vez usted ha participado, no puede participar de algo pagano o dedicado en honor de un ídolo, o celebración idólatra. Hacer así es comer la Pascua del Señor indignamente.
I Co. 11:27
27: De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.
28: Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.
29: Porque el que come y bebe indignamente sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.
30: Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.
Ahora examinaremos el tema de ser digno o indigno de participar de la Pascua del Señor. Pablo resalta un pecado que ha impedido que muchos poderes sanadores del Señor sean manifestados en la Iglesia como en el principio. La Iglesia enseña examinación. Pero se recalca con más frecuencia el pecado y no las doctrinas de la Iglesia. Pablo dijo pruébese a sí mismo y vea si usted está en la Fe. [2 Co. 3:15] La examinación debería venir desde el púlpito hasta la banca de la Iglesia en ese orden. Muchos ministros han caído de los antiguos estándares de santidad y todavía toman la Pascua del Señor. Su énfasis en la Pascua es tan flácido que no trae condenación cuando ellos caen y no se examinan más. Antes de que la persona reciba la Comunión debe examinarse a sí misma y luego examinar su Iglesia. Si ambos son indignos, se debe hacer un cambio. Todas estas cosas son extremadamente importantes.
El pecado que debemos examinar primero es la idolatría porque éste pone a Cristo contra otro dios, observancia, o tradición.
Pablo enseña sobre idolatría extensivamente. Debe ser importante comprender qué y cómo este pecado se puede aplicar a nosotros hoy. Pablo usó a los Judíos del Antiguo Testamento como ejemplos.
I Co. 10:7
7: Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.
Este comer y beber recordará que fue en día de fiesta de Aáron haciendo el becerro dorado. Los grandes saludos de aclamación, cantos, danzas, y oraciones, a la imágen de oro se acabaron. ¡Ahora era tiempo de festejar! ¡Puede oírlo ahora! Pero yo no me arrodillé al dios. Yo no asistí al servicio religioso. ¿Por qué no se me debería entonces permitir participar con ellos en la fiesta? ¿Cómo sentarse a comer, beber, y jugar en día de fiesta, y generalmente divertirme con la familia y amigos tenga algo que ver con idolatría?
Note, Pablo no dice que ellos ofrecieron su comida al becerro de oro como sacrificio. Ellos simplemente se sentaron a una buena comida de fiesta asociado con éste, y compartieron compañía con los amigos y parientes idólatras.
I Co. 10:8-11
8: Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil.
9: Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.
10: Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.
11: Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.
Pablo dice que ellas están escritas para nosotros, [Cristianos del Nuevo Testamento] a quienes han alcanzado los fines de los siglos. Esto está hablando sobre los Cristianos que podrían ignorantemente caer en el antiguo pecado de tener una fiesta de reunión cuando un gran acto de idolatría ha tomado lugar. La idolatría en la Biblia y en la historia secular era sobre todo practicada siempre en conjunción con celebraciones anuales. Estos grandes festivales y fiestas paganos estaban llenos con el comer, beber, pasarla bien, y depravación sexual. El pecado de idolatría y ser hecho indigno está entre nosotros hoy en la celebración de días de fiesta paganos, y pocos hombres están pregonando en voz alta sobre esto. Pablo nos deja con una clara advertencia: “¡ni seáis idólatras, como algunos de ellos!” Algunos de los Israelitas aparentemente se abstuvieron de comer, beber, y danzar, y ese es el por qué solamente 23,000 murieron ese día. Es cosa seria comer, beber, danzar, y tener fiesta con aquellos que han cometido idolatría. Familia, amigos, parientes, no hace diferencia.
I Co. 10:12
12: Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. [Estas son personas que piensan han tomado las decisiones apropiadas concerniente a una cuestión espiritual.]
Pablo continua en su exhortación concerniente a la idolatría del día de fiesta y festejar:
I Co. 10:13
13: No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
Ahora Pablo dirije el tema de la idolatría y concluye que ésta es una tentación que será puesta en frente de todos los santos. ¡Pero hay un salida! ¡Como todo pecado, el santo podrá ser tentado, pero debe salir ileso de éste y decir no!
I Co. 10:14
14: Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.
15: Como a sensatos os hablo; juzgad vosotros lo que digo.
Daniel habla de los sensatos en Daniel 12:10
10: Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los ímpios procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán.
El contexto de este Capítulo es el memorial de la Pascua del Señor. Pablo está hablando a los sensatos concerniente a la idolatría y los días de festividades mencionados anteriormente que son común en estas celebraciones paganas. La predicación del texto de una línea ha casi arruinado de no salir o comprender el contexto de un pasaje.
Hay algo que debemos entender sobre ídolos e idolatría del día de fiesta antes de poder tomar la Cena del Señor dignamente. Pablo dijo que el ejemplo de los Israelitas fue escrito para nosotros cuando los fines del siglo llegaran. No está fechado a tiempos pasados. ¡Por lo tanto, los que predicamos y vivimos en el Evangelio Apostólico debemos prestar la más seria atención en quitar de nosotros el paganismo, si nuestra observancia de la Pascua del Señor debe permanecer una observancia sagrada!
I Co. 10:16
16: La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?
17: Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.
18: Mirad a Israel según la carne; los que comen de los sacrificios, ¿no son partícipes del altar?
20: Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios.
21: No podéis beber de la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.
22: ¿O provocaremos a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que él?
Pablo está hablando sobre la idolatría y la Cena del Señor. Debemos tener este entendimiento si siquiera apreciaramos por qué los Cristianos nunca podrán desarrollar o participar en una fiesta pagana donde cualquier forma de idolatría, comer, beber, danzar, y divertirse se realice.
Pablo escribe específicamente sobre la comida de día de fiesta siendo comida para lo que fue preparada en conjunción con días de fiesta de ídolos y celebración. Él está hablando al pueblo bautizado del Nombre de Jesús.
I Co. 10:25
25: De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia;
26: Porque del Señor es la tierra y su plenitud.
27: Si algún incrédulo os invita, y queréis ir, de todo lo que se os ponga delante comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia.
En los versos anteriores Pablo está explicando: Está bien comer el alimento comprado en mercado de alimentos [carnicería]. Él dice que todos podemos asistir a una fiesta de miembros regulares de la Iglesia, cena familiar, reunión, o celebración, incluso con aquellos que no sean Cristianos. No se preocupe por lo que coma.
Esta libertad para unirse a una fiesta está reservada bajo ciertas condiciones en el verso siguiente:
I Co. 10:28
28: Mas si alguien os dijere: Esto fue sacrificado a los ídolos; no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud.
Note, es el estado espiritual de la otra persona lo que es el factor determinante y es por su conciencia que debemos decir Yo no puedo comer.
I Co. 10:29
29: La conciencia, digo, no la tuya, sino la del otro. Pues ¿por qué se ha de juzgar mi libertad por la conciencia de otro?
30: Y si yo con agradecimiento participo, ¿por qué he de ser censurado por aquello que doy gracias?
31: Si, pues coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.
32: No seáis tropiezo ni a Judíos, ni a Gentiles, ni a la Iglesia de Dios;
33: Como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.
Al decir no, y no unirse a una fiesta que alguien ha proclamado está asociada con un ídolo o día de fiesta pagano, ese es su testimonio del testigo, que usted debe estar atento a su compromiso a la Pascua del Señor y no comer de las dos mesas.
I Co. 10:21
21: No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.
¡Las oportunidades son, que usted nunca haya oído a un Ministro predicar sobre dónde no puede comer una vez haya participado de la Cena del Señor! Pablo nos da unos cuantos de estos casos.
I Co. 5:11
11: Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis.
La fornicación aquí no es solamente licencia sexual sino que también incluye fornicación Espiritual como se describe concerniente a los Hijos de Israel que tuvieron un día de fiesta con adoración del becerro de oro.
La decisión Espiritual a no comer con ciertos pecadores,permite a los no salvos o personas caídas reconcer dos cosas. Primero, que el festejar un día de fiesta pagano y vivir pecaminosamente sin arrepentimiento es contrario a la vida Cristiana. Segundo, que la Cena del Señor es tal celebración santa que un Cristiano preferiría antes morir que poner en su cuerpo la comidad hecha en asociación de un ídolo o día de fiesta pagano.
Más enseñanzas concerniete a cosas ofrecidas a ídolos en I Corintios capítulo 8.
I Co. 8:1
1: En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos el debido conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica.
2: Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debería saberlo.
3: Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él.
4: Acerca, pues, de los alimentos que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo [dios pagano] nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios.
5: Aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo o en la tierra [como hay muchos dioses y muchos señores],
6: Para nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas y para quien nosotros existimos; y un Señor, Jesús Cristo, por medio del cual han sido creadas todas las cosas y por quien nosotros también existimos.
7: Pero no en todos hay este conocimiento, pues algunos, habituados hasta aquí a la idolatría, comen como si el alimento fuera sacrificado a ídolos, y su conciencia, que es débil, se contamina.
Exáminemos cómo el verso siete se aplica a la Iglesia hoy más tarde en este estudio.
I Co. 8:81-3
8: Si bien la vianda no nos hace más aceptos ante Dios, pues ni porque comamos seremos más, ni porque no comamos seremos menos.
Podemos usar esta libertad y convertirla en tropezadero a aquellos que no entienden.
9: Pero procurad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles,
10: Porque si alguien te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar dedicado a los ídolos, la conciencia de aquel, que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos?
11: Y así, por tu conocimiento, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió.
12: De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis.
13: Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano.
Note, Pablo dijo que es a mi hermano ocasión de caer, [Cristo] no que esto haga caer al hermano, sino que hacer que el hermano ofenda a Cristo y por eso perezca.
De vuelta al verso 7, se que la mayoría de personas hoy se dan cuenta que Jesús es el único y solo Señor. ¿Cómo una persona teniendo este conocimiento, comete idolatría en nuestros días? Hay dos maneras que esto suceda.
1: Participación fiestas de días de fiesta declaradas estar asociados con festivales paganos los cuales son celebraciones no Cristianas.
2: Aprendiendo los caminos de los paganos, los cuales incluyen poner ídolos en la casa, Iglesia, lugr de trabajo, o comunidad.
Un Cristiano no puede participar de una comida que haya sido preparada en Vísperas de Año Nuevo, Día de los Enamorados, Día de Resurrección, Día de Navidad, o en honor de dioses paganos o días de fiesta paganos. Por aquella declaración que todo el que come de esa mesa está llenando el Templo de Dios con detestable comida idólatra, adulterando aquel Templo el cual fue lavado, limpiado, santificado, y salvado para la celebración del memorial de la Pascua del Señor. Él solo es nuestro Dios. Nada asociado con el paganimo u otro Dios debe entrar en nuestros cuerpos.
I Co. 10:28
28: Pero si alguien os dice: Esto fue sacrificado [en honor de] a los ídolos [dioses paganos], no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró [hizo la declaración] y por motivos de conciencia, porque del Señor es la tierra y cuanto en ella hay.
Sabemos que todo es del Señor pero por su declaración ellos han dedicado esta fiesta a dioses paganos.
I Co. 10:20
20: Antes digo que aquello que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios.
21: No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios.
Debemos examinar las palabras: 1. Gentiles; 2. Sacrificio; y 3. Demonios.
1. Gentiles: la palabra utilizada en I Co. 10:20 en la Concordancia de Strong es la #1484 Ethnos, que significa raza, es decir, tribu; espec. una extrajera [no Judía].
Pablo está hablando a la Iglesia en Corintos pero no los llama Gentiles. Pablo explica que aquellos que han sido bautizados en el nombre de Jesús son la simiente de Abraham y no son más Gentiles según el anitguo reconocimiento Judío. Solamente aquellos que no han sido bautizados en Jesús Cristo a través del nuevo nacimiento son considerados Gentiles.
Ro. 4:13
13: La promesa de que sería heredero del mundo, fue dada a Abraham o a su descendencia no por la Ley sino por la justicia de la fe.
Hebreos 2:16
16: Ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham.
Gálatas 3:26
26: Porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús,
27: Pues todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.
28: Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
29: Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente descendientes de Abraham sois, y herederos según la promesa.
Hay sólo una forma de ser bautizado en Cristo.
Hechos 2:38
38: Pedro les dijo: Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesús Cristo para perdón de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.
Hechos 4:12
12: Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. [Aquellos bautizados en el Padre, Hijo y Espíritu Santo han sido engañados por la Iglesia Católica. Ellos no se han vestido de Cristo.]
2. Sacrificio: Concordancia de Strong #2380 Thuo que quiere decir inmolar. El significado de inmolar es una comida sacrificatoria. El significado de sacrificio es el acto de ofrenda a un dios. [Esto es cualquier comida o fiesta preparada en honor de un dios.]
3. Demonios: Concordancia de Strong #1140 ser de demonio o demóniaco.
Pablo está diciendo en I Co. 10:20 que la fiesta que los Gentiles no conversos preparan son para seres demóniacos que engañan a las personas como dioses.
Algunos dicen “Yo no celebro fiestas honrando a demonios.” Pero ellos admitirán que los apostóles no celebraron Víspera de Año Nuevo de Janus, Días de los Enamorados, Resurrección, Navidad, Mardi Grau, etc. etc. etc. Hay un exceso de casi 2,000 festivales paganos que se realizan por todo el mundo durante el lapso del año a dioses paganos y otros días de fiestas paganos. Si los apostóles no enseñaron la observancia de estos días en honor del Señor, entonces no deberíamos añadir a su doctrina. En Jeremías 10:2 el Señor dijo no aprendáis el camino de las naciones.
Hace algunos años fuí al evangelista en una Iglesia en Carolina del Norte que adornaba a Santa Claus. La NBC, CBS, ABC, BBC, publicaron con cámaras y filmaron el pícaro balanceo en el aire. Un hombre llamó desde China hasta el final. “¡Gracias a Dios! ¡Gracias a Dios! ¡Gracias a Dios!” Él repetía una y otra vez. “Cuando el Misionero Cristiano llegó a China él nos dijo que debíamos quitar los parades Chinos y limpiar nuestras casas de Budha, dragones, serpientes, monos, ratas, ruedas de oraciones, toques de viento para los ancestros fallecidos, y petardos, él….él….él….etc. etc. “Ahora se que alguien en América ama demasiado a Dios para hacer que renuncien a los no dioses por Jesús.”
Se nos dice en II Timoteo 4:3. Pues vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que, teniendo comezón de oir, se amontonarán maestros conforme a sus propias pasiones.
I Timoteo 4:1 Pero el Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.
Sabemos que las Iglesias Católica y Protestantes han aceptado muchas fiestas paganas y dicho que ellas son ahora Cristianas. La fiesta contiuna con una capa de barniz Cristiano. Ellos dicen que estas fiestas ya no son más para dioses paganos. Ellos las han santificado incluyendo a Cristo y permitiéndole tener una pequeña parte. El Papa ha bendecido el paganismo con su saludo de tres dedos. Así que ahora, casí toda la Cristiandad puede considerarlas santificadas para el Señor.
Describiré uno de los tales festivales y verá si puede reconcer cuál es esta fiesta pagana.
Cito de la HIstory of the World de Ridpath.
“La más elaborada de todas las celebraciones de Roma la de la “Saturno” llevada a cabo en el solsticio de invierno y después de allí extendida tanto como para incluir el 25 de Diciembre. Saturno era considerado por los Romanos como el dios de aquella paz primitiva la cual una vez dominó en el mundo antes de la era de devastación y guerra. En esa era pacífica todos los hombres tenían el mismo rango y tenían sus deleites en común.
Era apropiado, por lo tanto que en el festival de Saturno, aunque el mundo había olvidado la piedad de los tiempos antiguos, todos los hombres debían ser considerados como restaurados durante una corta temporada a su igualdad primitiva. Así que el grande y el humilde, el rico y el pobre, el joven y el anciano, se les daba la licencia de una libertad común, una inmunidad común. El festival era llamado la Saturnalia. La labor cesaba, los negocios públicos llegaban a un fin, las cortes eran cerradas, las escuelas tenían vacaciones. Mesas, cargadas con regalos, eran esparcidas en todos lados, y en éstas todas las clases por el momento se sentaban juntas. El amo y el esclavo durante el día eran iguales. Era el tiempo de dar regalos y abandono inocente. En los centros públicos toda variedad de regalos desde el más simple al más costoso podía encontrarse. Padres, madres, niños, amigos, todos apurados o a comprar, según su imaginación, cualquier cosa que pareciera de más buen gusto y apropiado como regalos. Lo bello de Roma exhibido en abundante profusión toda variedad de artículos traídos de todos los cuartos del mundo. Habían chucherías para los niños, ornamentos para las mujeres, pequeños trofeos de los trajes, velas ornamentales en cera, y en efecto, cualquiera de la imaginación o capricho de Roma que pudiera bien imaginar o crear. Era una temporada de júbilo y jovialidad; de festejos e hilaridad; de juegos y deportes.”
También de W. Warde Fowler, M.A. Compañero y Sub-rector del College Lincon, Oxford, citando su libro The Roman Festivals of the Period of the Republic; An Introduction to the Study of the Religion of the Romans.
Hablando de la fiesta de la Saturnalia:
Probablemente ningún festival Romano es tan bien conocido para el lector general como éste, el cual ha dejado sus huellas y se han hallado sus paralelos en grande número de costumbres medievales y modernas que ocurren alrededor del tiempo del solsticio de invierno. Seneca nos dice que en sus días Roma parecía enloquecerse en esta fiesta.
Hay varias características bien atestiguadas de la Saturnalia como lo fueron en tiempos históricos.
Había una fiesta pública, al terminarse de la cual los festejadores gritaban “Io Saturnalia.”
Luego venía llamadas a amigos, congratulaciones, juegos, y la presentación de regalos. Toda clase de presentes eran hechos, como ellos todavía se hacen en Navidad; entre ellos los candeleros de cera merecían nota, ya que se pensaban que ellos tenían alguna referencia, como el leño de navidades; al regreso del poder del sol después del solsticio. Ellos descendieron de la Saturnalia al ritual de la Navidad de la Iglesia Latina. La sigilaria, o poco barro o imagenes de alfarería las cuales eran vendidas por toda Roma en los días antes de la fiesta y usadas como regalos también sobrevieron en tiempos Cristianos; así en el antiguo Calendario Papista, hallamos que todo tipo de pequeñas imagenes eran vendidas en las tiendas de confiteros, e incluso en Inglaterra los panaderos hacían pequeñas imagenes de barro en este temporada.
Esta fiesta de la misa de Cristo tiene sus origenes en las raíces del paganismo. Igual el Papa no puede tomar una fiesta para ídolos y decir que estamos celebrando el nacimiento del “Señor en un pesebre” como los magos en las escrituras. Él no puede tomar una fiesta de demonios y hacerla para el Señor. Los apostóles nos dijeron que no desviaramos, o cambiaramos, tomaramos de o añadieramos a sus doctrinas. Si esta fiesta era para el Señor Jesús Cristo ellos nos lo habrían dicho. Ellos dijeron que las tradiciones de los hombres y doctrinas de demonios no os engañen. La fiesta de la Navidad es una tradición y ésta es realmente no Cristiana, sino una doctrina de ídolos pronunciada a través de los labios del Papa.
Apocalipsis 18:4 Y oí otra voz del cielo, que decía: ¡Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados ni recibáis parte de sus plagas!
Apocalipsis 19:7 Gocémonos, alegrémonos y démosle gloria, porque han llegado las bodas del Cordero y su esposa se ha preparado.
¡Preparése saliendo de la idolatría!
I Co. 6:9-10
9: ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales,
10: Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
No participe si alguno dice que están teniendo cena de la misa de Cristo en honor del cumpleaños del Señor. Por este anuncio del propósito de la fiesta es que Pablo dice “Mas si alguien os dijere, Esto fue sacrificado [preparado en honor de un dios pagano] a los ídolos, no comáis.
¡Ellos piensan que honran a Dios pero ellos han tomado una fiesta pagana en honor de demonios e intentado convencer a las personas que ésta realmente honra a nuestro Señor Jesús Cristo y conocemos mejor! Ellos han pervertido el evangelio añadiendo un día santo pagano a éste. No participando, así es como usted les testifica para que ellos puedan ser salvos. Y también aléjese de la idolatría y fornicación espiritual.
Mar
1
Marzo 1, 2010 | | Leave a Comment
Continua de la Parte III
Jesús confesó que él bebió vino en la siguiente ocasión:
Lucas 7:34
Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y decís: Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.
Jesús utilizó vino en la Pascua y su Memorial:
Sería absurdo para Jesús tomar la copa de Elías/Mesías y pasarla alrededor de la mesa y no beber de ella Sí mismo. En 1 Corintios 11:25, Pablo dijo que Jesús ”TOMÓ” de la copa. El requisito para el Mesías era beber de la copa. Los Judíos solamente utilizaban jugo de uva fermentado [fruto del vino] para la Pascua. Ellos nunca utilizaron jugo de uva en Pascua. No era disponible. Sólo recientemente Judíos reformados permiten jugo de uva para niños y aquellos que no pueden por razones médicas tomar vino. ¿Serviría Jesús a Sus discípulos algo que Él no bebería?
Jesús enseñó el vino como una medicina:
Lucas 10:34
34: Y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él.
Jesús hizo vino
Juan 4:46
46: Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Jesús enseñó como preservar el vino:
LOS ODRES MANTIENEN AL JUGO DE UNA NUEVO FERMENTÁNDOSE
Marcos 2:22
22: Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar.
Lucas 5:38
38: Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan. El Espíritu Santo es el vino nuevo.
PRIMEROS MESIANOS ACUSADOS DE BEBER VINO
Hechos 2:13
13: Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto. Pablo no dijo, “no bebáis vino,” él dijo no os embriaguéis.
PROHIBIDO BEBER VINO EN EXCESO O EMBRIAGUEZ
Efesios 5:18
18: No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.
Los obispos no deben ser dados al vino (es decir exceso):
1 Timoteo 3:3
3: No dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro.
Los diáconos no deben ser dados a mucho vino:
1 Timoteo 3:8
8: Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas.
Las mujeres ancianas podían beber vino (no en exceso):
Tito 2:3
Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien.
Exegesis de la palabra *vino*
La palabra vino en el Nuevo Testamento, excepto por el pasaje en Hechos 2: siempre utiliza la palabra Griega “oinos:”
Griego 3631. oinos, oy’ -nos; una palabra prim [de perh. del Heb. o. [Heb3196]]; “vino” [lit. o fig.]:-vino.
Hebreo 3196. yayin, yah’ -yin; de una raíz desconocida que significa. efervescer; vino [como fermentado]; por impl. intoxicación:-banquete, vino, vino [-bebedor].
El uso del vino fermentado es Bíblico. Dios es el mismo ayer, hoy, y para siempre. Dios no posee dobles estándares. No es pecado beber vino para propósitos religiosos si el uso casual no fue prohibido por el Apóstol Pablo.
COMO SE HACE EL VINO DE PASCUA
La cosecha de uvas en Israel es usualmente en Julio. Las uvas deben ser convertidas en vino llevadas al lagar donde son exprimidas o machacadas produciendo el jugo. La levadura natual en las cáscaras y rabos contaminaban el jugo y esto iniciaba la purificación o proceso de fermentación. Si no había levadura en el jugo la limpieza de purificación o fermentación no comenzaba. Al momento en que las uvas son exprimidas la purificación inicia. Este jugo con la levadura y la purificación iniciada, es colocado en odres. Aquí la purificación completa su trabajo en 12 a 14 días.
El jugo de uva de esta vendimia tenía que ser cosechado antes de la fiesta de los Tabernáculos según Dt. 6:13. Esta fiesta caía a finales de Septiembre o principios de Octubre. El invierno comienza en Octubre y la cosecha de uvas y producción del vino termina cuando éste llega. Ya que el jugo de uva fresco no puede ser utilizado para propósitos religiosos hasta que éste tiene casi 40 días, éste no puede ser utilizado para ningún propósito religioso hasta la próxima fiesta la cual viene seis meses después en Marzo-Abril. Esta es la Pascua. Para este tiempo el jugo se ha convertido en vino. El primer uso de este “vino nuevo” es la Pascua. El segundo uso del vino nuevo es Pentecostés, 50 días después. Los 120 fueron acusados de beber este vino nuevo o fresca vendimia de la anterior cosecha del año. Nadie ha sido capaz de mantener *jugo de uva fresco* durante este periodo de tiempo de seis meses sin que éste se convierta en vino. El jugo de uva se convierte en vino en menos de 21 días. Así que un vino de 40 días es vino fermentado.
Es suficientemente fácil ver que si los Judíos no utilizaban jugo de uva hervido estancado para la Pascua, en un esfuerzo para falsificar tener jugo fresco, tampoco nosotros debemos. La Pascua no es sobre algo faso, o un reemplazo. El jugo de uva hervido estancado producirá corrupción si éste no se preserva con un proceso de enlatado no conocido o disponible en aquellos siglos. El jugo de uva hervido no debe ser utilizado para representar la sangre de Cristo, porque eso no es solamente falso, éste no se producía para la Pascua. Jesúsutilizó el mismo tipo de vino de Pascua utilizado por siglos. Éste no era jugo de uvas hecho de uvas frescas exprimidas, jugo hervido, o jugo reconstituido de machacamiento, jaleas, o jarabes, como muchos falsamente alegan y practican. El vino de Pascua no era jugo preservado en ánforas Romanas, echado en estanques de peces como algunos alegan de los cuentos de Cato. Lo que Cato hacía no es lo que los Judíos hacían.
En la cosecha de uvas aquellas que iban a ser convertidas en vino eran exprimidas. Ese es el por qué éste es llamado lagar. El jugo es luego colocado en un contenedor apropiado. Debía ser almacenado en un lugar fresco. La purificación del jugo de uva conquista a la levadura en éste se inicia al instante en que las uvas son exprimidas. El proceso de purificación es ahora llamado fermentación después que fuese descubierto el secreto hace menos de doscientos años. El proceso de purificación es la purificación natural y conquista de los billones de células de levadura en el jugo de uva fresco contaminado con ellas. Este jugo fresco no es puro hay billones de células de levaduras sumergidas en éste. La purificación cambia la ázucar del jugo en dióxido de carbono y alcohol. Cuando el contenido de alcohol aumenta la levadura muere. Aunque el alcohol puede ser adictivo si se abusa, éste representa *gozo* en la Escritura. Y el pueblo embriagado con vino alcanzan algunos aspectos de este caluroso sentimiento. Qué aspecto representa el alcohol en el asesinato del pecado bautizado en la sangre de Jesús, dejaré que otros debatan. También dejaré que otros debatan si Jesús bebió vino, y si cuando él derramó su sangre la mañana después de beber el vino de Pascua, si había presente en su sangre algo de alcohol que habría podido quedar de esa celebración.
Cuando el jugo de uva sale de las cáscaras y pulpa, millones de pequeñas células de fermento de levadura en las uvas y rabos inmediatamente se sumergen en el jugo. El jugo de uva no es puro. Está lleno con levadura la cual muchos ministros ven como tipo del pecado. El hombre no ha hallado forma de obtener el jugo de uva fuera de la uva sin contaminar el jugo con billones de estas células de fermento. La única forma que la levadura es quitada o cancelada es por medio del proceso de fermentación o saliéndose en el fuego con calor.
Como la levadura en el pan, las células de la levadura cambia la ázucar en ambas dióxido de carbono y cantidades minúsculas de alcohol. En el pan, el dióxido de carbono forma búrbujas y causa que el pan crezca. Cuando el pan está cocido, el gas escapa dejando pequeños espacios vacíos. El ligero sabor agrio es la fermentación. En el jugo de uva, el mismo proceso continua durante un periodo de días. [En los días de Cristo éste era colocado en odres nuevos y se permitía que se limpiara a sí mismo con la luz solar directa.] Cuando el contenido de alcohol aumenta, éste mata a las células de levadura y sus cuerpos se sumergen hasta al fondo como los sedimentos. Los sedimentos son muy amargos. [Sal. 75:8, Is. 51:17, 22] Después de 8-10 días del proceso de purificación, las cáscaras y pulpa deben ser cuidadosamente quitadas del jugo. El proceso de purificación se debe permitir que continue. Todo aquel que observe el jugo verá las búrbujas trabajando desde el fondo hasta la parte de arriba. Después de unos cuantos días el proceso de purificación bajará y se detendrá. Cuando las búrbujas se detienen, el efecto del lavamiento y purificación en el jugo está completo. El nuevo vino está ahora purificado y es vertido y sellado.
Nada se añade al jugo de uva. Usted no necesita agregar levadura, ázucar, o alcohol. Al hacer el vino de Pascua, Dios ha visto que para esto el hombre no necesita hacer nada excepto tener paciencia hasta que éste limpie las impurezas en el jugo. Esta es una vivida lección que las obras del hombre no producen salvación. El jugo de uva no es puro. Posee billones de células de fermento en él. Así que la sangre de Cristo nos limpia de todos nuestros pecados. El jugo de uva no es puro o limpio. Es llamado “puro” en la botella solamente porque las leyes estatales prohíben a las “bebidas” de fruta utilizar la palabra “jugo” si éste no está hecho 100% de jugo puro o jugo concentrado. Decir que un jugo es puro entonces sólo quiere decir que no posee otro jugo o contenidos mezclado con éste. No que éste esté sin levadura. Toma alrededor de 21 días para que el jugo de uva se limpie y se purifique.
Como un requisito histórico, el vino de Pascua debe ser exprimido no después de 40 días antes de la Pascua. Los 40 días parecen ser un precedente Bíblico para el periodo de tiempo para probar a los hombres y la sinceridad. Así que en algún lugar en la antigüedad antigua, 40 días se convirtieron en el requisito para “probar” el jugo de uva fermentado. Algún vino después de 40 días se echaba a perder y no era bueno. Éste fallaba en pasar el exámen. Era descartado o se permitía convertirlo en vinagre. Si usted es incapaz de hacer su propio vino nuevo de Pascua debido a circunstancias, usted puede comprar el vino de Pascua Kosher en cualquier tienda comercial grande. Este vino ha sido hecho por los mismos métodos que he descrito anteriormente. Ha sido hecho por los mismos métodos de la producción de vino por casi 3000 años.
Algunos han supuesto hacer su propio jugo de uva o comprar alguno que haya sido hervido donde los cuerpos del fermento estén flotando libremente por todo el jugo. Este jugo no es limpio o puro en ningún sentido de la palabra como es aplicada a la sangre de Cristo. Esta práctica no posee autoridad Bíblica. Pero los Judíos y Jesús nunca siguieron estos métodos. El mes de Nisán es en la primavera del año. No uvas frescas por otros seis-siete meses. Nadie ha demostrado que Jesús hizo una bebida de uva para ser servida en las Dos Pascuas que él observó. El vino de Pascua estaba disponible por toda Jerusalén. Pero jugo de uva fresco o hervido no iba a ser hallado en ningún lugar.
Cuando Jesús le dijo a Pedro y Juan que fueran a preparar el vino y el pan para la Pascua [Lucas 22:8], podemos estar seguros que ellos compraron estos ítems porque ellos no tuvieron lugar para hacerlos. Sólo dos días antes ellos estaban en Betania comiendo, y no hay registro que estos viajeros hombres de Dios llevaban el cordero de Pascua y otras provisiones con ellos. Elllos pidieron prestada la casa de un hombre [Lucas 22:11-12]. Era responsabilidad del hombre proveer el cordero de pascua para todos aquellos en su casa.
Molestar por jugo exprimido por manos o hervido para la Pascua es contienda innecesaria. Si el vino utilizado para la Pascua no tenía 40 días, éste no podía ser utilizado en ninguna manera. No hay uvas frescas crecidas en Israel en Febrero o Marzo para exprimirlas 40 días antes de la Pascua. Así que Cristo utilizó el vino nuevo que fue hecho de la cosecha justo antes de la fiesta de los Tabernaculos en Septiembre-Octubre. Si la forma en que los Judíos lo hacían era suficientemente buena para Jesús, es lo suficientemente buena para cualquiera. Si usted no puede preparar el suyo propio, lo cual es preferible, entonces vaya comprélo. Asegurese mezclarlo con un tercio de agua. El vino de Pascua se mezclaba con un tercio de agua. Cómo esto vino a existencia no hay respuesta conclusa. Pero responde exactamente la sangre y agua que salieron del costado de Jesús. Así es como se prepara el fruto del vino para la Pascua del Señor.
CÓMO OBSERVAR LA PASCUA EN CASA
La Cristiandad Moderna o sigue el espíritu Católico Romano de rechazar la Pascua en el día correcto, o ellos han adoptado su propia celebración de vísperas de Año Nuevo en el primer día del dios Romano Janus. Muy pocos observan la práctica del Primer Siglo de laPascua Cristiana. Si usted elije regresar a la verdadera tradición del Judaísmo Cristiano la cual he resaltado, no podrá encontrar muchos amigos para apoyo. Ya que desde el 325 d.C. y el Concilio de Nicea, el espíritu hacia la Pascua Cristiana en el día apropiado siempre ha sido cruel y de odio. Las hijas Protestantes de Roma han heredado ese espíritu y actitud. No confíe que ellas le alaben por escoger una práctica del Judaísmo Cristiano sobre los decretos de Nicea y sus propias tradiciones. Si usted espera burlas, excomunión, y oposición, usted será fuerte en la fe. Si usted piensa que otros lo animarán por su “pureza en la fe,” su corazón será aplastado y lastimado. Aunque algunos no puedan probar su celebracion de víspera de año nuevo y desean continuar esa falsa práctica hecha de hombre, que le sirva que ellos le odiarán si usted intenta convertirles. Ellos le acusarán de intentar volverles bajo la Ley, cuando usted sabe que todo eso junto al Memorial de Pascua de Jesús no tiene conexión a la Ley en absoluto, sino que es la certificación del Nuevo Pacto. Pero aquellos de nosotros que amamos esta verdad de la Pascua del Señor nunca volveremos bajo el decreto de Nicea, la autoridad para la Misa, u otra falsa sustitución del hombre.
Usted debe tomar la decisión de regresar a la observancia de la Pascua basada en su propia revelación de la verdad con la que el hombre no tiene nada que ver. Si usted ha recibido esta bendición de Dios, usted rápidamente verá que la Pascua Cristiana debe ser observada en la verdadera Pascua exactamente como Jesús, los Apóstoles, los primeros Cristianos, Policarpo, Polícrates, y los antiguos Celtas, representaron contra todos los gobiernos y todas las religiones.
Si usted siente que celebrar la Pascua del Señor no es bíblico, entonces vuelváse a la Misa, a los servicios de guisantes de ojos negros y pan de maíz de la Víspera de Año Nuevo, en memoria del primer día del dios Romano Janus.
Para aquellos que no tienen un Pastor o Iglesia que no regresará a la Fe, mantenga un espíritu dulce. No se revista del juicio de aquellos que se rehúsan a creer. Ellos están cegados por tradiciones de muchos siglos. Déles tiempo para que examinen la historia de la Iglesia por sí mismos y busquen a Dios por dirección. Hay esperanza hasta que una persona enfáticamente muestre en espíritu que permanecerá en el Concilio de Nicea y no observará la Pascua y utilizará falsas excusas para hacerlo así hasta que muera. En tal caso, si la Iglesia Católica es salva entonces ellos también lo serán.
No observe ninguna Cena del Señor con alguien si ellos son anti-Pascua. Porque si ellos creen que ésta puede ser observada todas las veces (a su voluntad) como a ellos les guste, sino que están predispuestos contra el verdadero día de Pascua, entonces ellos han mentido. Explíque esto a su Pastor o Iglesia. Dígale que usted respeta su elección de no regresar a la práctica Apostólica, sin embargo usted no participará de la Cena del Señor en ningún otro día del año si la Pascua es ignorada. Sí usted debe, realice esta Pascua en su casa.
PROCEDIMIENTO PARA OBSERVAR LA PASCUA EN CASA
1. Discuta la Pascua con su familia y amigos.
2. Enseñe la historia de la Pascua y cómo el papado la cambió en el 325 d.C.
3. Ore por liderazgo en el Espíritu para que ésta celebración sea conducida en honor.
4. En la tarde de Pascua haga el pan sin levadura de la Pascua.
5. Haga o compre el vino hecho para la Pascua.
6. Mezcle el vino con un tercio de agua (de su costado sale agua y sangre).
7. Cada esposo debe servir a su esposa e hijos luego a la familia y amigos. La Pascua puede ser comida mientras se leen las escrituras que se encuentran en Mateo 26:26-29.
8. Lavarse los pies entre sí [Lea Juan 13:4-17].
9. Que todos los presentes den a Jesús ofrenda de alabanza por su gran Pacto.
10. Finalizar la Observancia con “Próximo año Jerusalén.” El próximo año el Mesías debe regresar a restaurar a Jerusalén el Judaísmo Cristiano.
COSAS PARA RECORDAR CUANDO USTED OBSERVE LA PASCUA DEL SEÑOR EN CASA
(Esto puede adaptarse a un servicio en la Iglesia. Cada persona, esposo, esposa o hijo que participe debe hacer todo aspecto de esta observancia parte de su celebración)
¡Esta es la celebración del Nuevo Pacto en la Sangre de Jesús Mesías!
Lo siguiente no es un ritual. Puede ser cambiado en cualquier forma y en diferentes palabras. Esto es sólo una guía de lo que se debe cubrir en la Pascua del Señor. Lo he puesto junto para aquellos que nunca se les ha enseñado que deseen una guía para que ellos conozcan lo que la observancia debe incluir.
En lo que se refiere a la Pascua del Señor, me gustaría ir conseguirme algún vino de Pascua acorde, comprar o prepararme algo de pan sin levadura, y luego leer el registro de Mateo de la Pascua del Señor, juicio, y luego el registro de Juan. Entonces le diría al Señor:
Bebiendo esta Copa Señor, colocamos toda nuestra fe en la sangre del Nuevo Pacto.
Bebiendo esta Copa Señor, colocamos todos nuestros pecados bajo la santa sangre santificadora de la Cruz.
Bebiendo esta Copa Señor, estamos dispuestos a compartir el oprobio de la Cruz, la vergüenza de la persecución, y el odio de todos los que odian tu nombre.
Bendecimos esta Copa Oh Señor, porque ésta representa el sacrificio más santo alguna vez ofrecido sobre la tierra.
Bendecimos esta Copa Oh Señor, porque en ésta está representada la vida eterna.
Bendecimos esta Copa Oh Señor, porque ésta representa el fruto de tu propia vida durante los 33 1/2 años que tú fuiste el Mesías sobre la tierra.
Mire a su esposa y dígale:
Amor mío, mi ayuda idónea, Yo coloco todos tus pecados bajo la sangre de Jesús nunca serán recordados contra tí jamás. Yo coloco mis propios pecados bajo la sangre de Jesús nunca serán recordados nuevamente jamás. Coloco todos los pecados de nuestros hijos bajo la sangre.
La esposa debe mirar a su esposo y decirle las mismas cosas:
Amor mío, mi esposo, Yo coloco todos tus pecados bajo la sangre de Jesús nunca serán recordados contra ti jamás. Coloco mis propios pecados bajo la sangre de Jesús nunca serán recordados nuevamente jamás. Coloco todos los pecados de nuestros hijos bajo la sangre.
Juntos, ustedes colocan bajo la sangre del pacto todos los pecados de aquellos que hayan pecado contra ustedes.
Esta es una noche de libertad, el dejar atrás todo lo que era esclavitud para nosotros, que nos mantenía como esclavos, y ahora somos libres, iniciamos nuestro alijeh, el resto de nuestro viaje para Dios, con amor por cada uno, y juntos nuestro amor por Dios.
La Pascua del Señor es una exención de la futura ira y juicio de Dios; Así como la primera Pascua fue la exención de la ira y juicio de Dios del primógenito. Y así tanto como Jesús murió en nuestro lugar para librarnos del juicio de nuestros pecados celebramos que a través del pacto de nuestro bautismo fuimos primeramente exentos. Y se debe discutir que todo pecado que una persona pueda hacer durante el año venidero, si ellos se arrepienten, será colocado bajo el pacto del bautismo y cubierto por la sangre de ese Pacto. Ya que esta celebración concierne a la carne y sangre de nuestro Señor, y ya que es en el bautismo que nosotros primeramente recibimos la gracia y meritos de su sangre y muerte, esta celebración es una ocasión para reafirmar nuestro día de bautismo.
¡Luego beba el Nuevo Pacto en la sangre de Jesús Mesías! (Cuando usted bebe de esta Copa del Nuevo Pacto, usted no está bebiendo una simple ley del Antiguo Testamento por consiguiente usted no está bebiendo observancia de la Ley en ninguna forma o manera).
De igual forma el pan sin levadura:
Comiendo este Pan Señor, colocamos toda nuestra fe que tú eres de la simiente de David
y el Mesías de Israel.
Comiendo este Pan Señor, reconcemos tu carne como la encarnación del Dios
Todopoderoso.
Comiendo este Pan Señor, aceptamos sobre nosotros la comunión de tu Palabra como la
única Verdad que seguiremos.
Bendecimos este Pan Oh Señor, porque éste representa los 33 1/2 años de tu vida como
el Mesías de Israel.
Bendecimos este Pan Oh Señor, porque éste representa tu vida pura no corrompida por el pecado.
Bendecimos este Pan Oh Señor, porque éste te representa a ti que moriste en nuestro lugar y
tomaste nuestro juicio de pecado sobre tí.
Luego que cada uno coma el Pan sin levadura.
Yo cantaría Salmos 34:1-4
Bendeciré al SEÑOR en todo tiempo;
Su alabanza estará de continuo en mi boca.
En el SEÑOR se gloriará mi alma;
Lo oirán los mansos, y se alegrarán.
Engrandeced al SEÑOR conmigo,
Y exaltemos a una su nombre.
Busqué al SEÑOR, y él me oyó,
Y me libró de todos mis temores.
Hermano usted y su esposa deben lavarse el pie entre sí Orar y consagrar el agua del lavamiento de los pies. Luego lavar los pies en agua natural y bendecir los pies de su esposo para llevarle en sendas de justicia; bendecir sus pies para llevarle a la casa de Dios; bendecir sus pies para llevarle en el camino de la Verdad; bendecir sus pies para ser un testigo del Reino de Dios con quienquiera él/ella pueda ir; y bendecir sus pies para adorar al Señor en la belleza de la santidad. Luego secar sus pies.
Yo creo que los niños incluso los bebes deben tener una gota de vino en su lengua y un pedazo del pan y que sean lavados sus pies.
Usted puede cantar la anterior canción de alabanza y adoración una y otra vez.
Usted podría en este momento entrar en adoración y oraciones de consagración rededicando sus vidas para el Reino y para la extensión de la Verdad Mesiánica Apostólica.
Entonces, en la fe y esperanza que Jesús regresará a Jerusalén en su segunda venida, concluimos diciéndonos entre sí:
¡PRÓXIMO AÑO JERUSALÉN!
CÓMO PREPARAR EL PAN DE LA PASCUA DEL SEÑOR
El pan sin levadura no debe contener fermento [levadura]. Prepare pan sin levadura utilizando harina sin levadura. Para una pequeña porción utilice una copa de harina. Añada un huevo y un cuarto de margarina sin levadura. Mezcle esto con leche entera. Mueva o mezcle hasta que se burbujee agregando harina hasta que la pegajosidad se vaya y éste tenga la consistencia de pie o pan de masa. Extienda esto con el rodillo hasta aproximadamente un cuarto de pulgada de espesor. Tome una pequeña taza y utilicela como un cortador de galletas y corte en porción circular. Usted debe mezclar nuevamente el remanente y extenderlo con el rodillo y hacer otro o uno más pequeño. Engrase ligeramente una panadera con aceite de trigo sin levadura y cocine a 350 hasta que se ponga curruscante y se doree alrededor de los bordes. Ya que éste no tiene levadura, puede tomar un poco más para cocinarse. El pan sin levadura debe quedar un poco crujiente pero es delicioso. Usted puede cocinarlo menos tiempo si lo prefiere para que le quede más suave. Le sugiero que intente esto varias veces anes que usted finalize su propia receta. Usted también puede utilizar harina de trigo entera sin levadura si lo prefiere. No hay evidencia que Jesús tenía piel blanca de todas formas. Y así entonces, la harina blanca se dora después que ésta ha sido cocinada. Mantenga la santidad en el evento y argumentos y la contienda lejos del pan o éste se contamina y no es sagrado para uso en el Memorial.
CÓMO LA CMA OBSERVA ESTA CELEBRACIÓN
La semana anterior a la Pascua el Pastor debe enseñar sobre el tema y anunciar el día que la observancia tomará lugar. Él debe utilizar esto u otra lección y enseñar las verdades espirituales conectadas a la Pascua del Señor así como también la historia de cómo ésta fue alterada por la Iglesia Católica y otras tradiciones hechas de hombre que han entrado.
Toallas, copas, y provisiones de la comunión deben obtenerse. La Iglesia podrá comprar lo propio lo cual es preferible. Pero si es necesario, cada familia debe traer uno o dos palanganas metálicas y plásticas y toallas. Ellas deben donarlas a la Iglesia para uso futuro.
El Pastor mismo debe preparar el pan sin levadura y proveer el vino como el Ministro de Jesús. Él podrá elegir fabricar su propio vino o comprar vino de Pascua y prepararlo con la apropiada mezcla de agua.
En nuestra Iglesia la cual posee sillas, se traen mesas y son colocadas y cubiertas con un mantel de mesa satinado púrpura. Se colocan los emblemas de la Pascua al inicio de la mesa donde una silla trono vacía se coloca. La primera silla a la mano derecha de Jesús es reservada para el Pastor o si es una escena en la casa, el esposo. Ante su lugar esté su Biblia. Todos esta noche con su Biblia. Se colocan sillas suficientes alrededor de estas mesas para que se sienten aquellos esperados en asistencia. Otras sillas son colocadas junto a las paredes dejando seis o siete pies de espacio todas alrededor de la Mesa del Señor. Los miembros de la Iglesia se sientan en estas sillas hasta ser invitados a la Mesa del Señor.
El servicio comienza con oración, el anuncio de la ocasión. Y la declaración que todo aquel que no se haya arrepentido y que no haya sido bautizado por la fe según Hechos 2:38 no puede participar en esta celebración.
Todos, incluyendo niños, que al menos hayan sido bautizados y que estén buscando o que hayan sido llenos con el Espíritu Santo se les debe permitir observar este Memorial en todos sus aspectos, copa, pan, y lavamiento de pies.
También se debe resaltar que éste no es un ritual religioso ésta es nuestra fe y un tributo al Calvario en su más sagrada observancia. Todos los presentes deben confesar que Jesús es el Mesías sin reservación mental o ambigüedad. Aquellos que han satisfecho estos requisitos (porque los apóstoles cumplieron todos éstos no habiendo sido bautizados con el Espíritu Santo todavía), se debe invitar entonces a la mesa y aquellos que no vengan deben ser excusados para irse y no permitirséles quedar.
Traidores como Judas siempre son expuestos en la mesa y es el lugar del Ministro o esposo asegurar que ningún anticristo de cualquier descripción se le permita festejar con los santos o permanecer en el salón en la celebración desde este momento hasta que ésta termine.
Bajo ninguna circunstancia debe permitirse estar presente o participar a alguno que no haya confesado que Jesús es el Mesías. Cuando esté en duda, la siguiente confesión debe ser recitada por todos en asistencia:
Confieso que Jesús es el Mesías y que por medio de su sacrificio en el Calvario ambos Judío y Gentil tienen salvación y redención. Confieso sin reservación mental o ambigüedad que no hay salvación en ningún otro. Como señal de mi fe y sello de mi confesión, por la presente renuncio a toda lealtad a cualquier otra religión, cualquier otro juramento, y cualquier otro superior: con la solemne garantía que si participo de esta celebración en falsedad en cualquier forma, que he condenado mi alma al tomar los emblemas del cuerpo y sangre del Señor Jesús indignamente.
Han habido ocasiones cuando apostatas de la brujería, Judaísmo, Catolicismo, gobiernos, y otros grupos anticristos han entrado entre el pueblo de Dios para espiar a los Cristianos y bajo su respiración maldicen a aquellos que están en asistencia en el Memorial del Señor. Algunos vendrán como lobos en ropaje de ovejas y tomarán un juramento mental que aunque ellos coman el pan y beban de la copa, lo harán con un juramento secreto de destruir la fe de todos aquellos en asistencia, e incluso si es posible al mismo Pastor y la Iglesia (Vea el Juramento Jesuita). Muchos hombres, mujeres, y niños han sido asesinados después de permitir a espias entrar y habitar entre ellos y luego saliendo del medio para traicionarlos a muerte. Mientras yo no sea partidario de David Koresh o sus doctrinas, esto se hará contra él y miraré la matanza humana de inocentes mujeres y niños, todo justificado por los engañados en América que se suponen creen en y apoyan la libertad de religión. Aquellos que traicionaron a éstos comieron con ellos y en falsedad actuaron como amigos escapando por sus propias vidas antes del día fatal de odio sobre estas personas.
La anterior declaración una vez recitada por todos en sus respectivos lugares en la mesa del Señor no podrá alterar a un reprobado espía, pero servirá para condenar al tal de tener siquiera salvación después de entonces si ellos comen indignamente y traen daño sobre el pueblo de Dios.
El Pastor o esposo debe concluir la confesión de todos en asistencia con una oración para que el Señor Jesús preserve a aquellos que poseen la verdadera fe y condene a todos aquellos que pueden estar presentes cuyo propósito no es la observancia, sino que son enemigos de la Cruz y de la fe verdadera y han venido para traer daño al pueblo de Dios.
Esto debe señalar la apertura de las Escrituras en el texto de Mateo de la observancia y comenzar la lectura pública. En nuestra mesa dePascua a cada persona se le da una oportunidad de leer (no obligatorio) y esto pasa alrededor de la mesa desde el Pastor con las manecillas del reloj hasta él nuevamente. Yendo de registro de Evangelio a Evangelio hasta que todo sea completado. Luego también se lee el texto en Corintios. En conclusión de esto, el Pastor entonces le pide a cada uno la mesa que se examine y si ellos desean en su alma y en su corazón observar esta celebración como un compromiso al Nuevo Pacto sin reservación mental o ambigüedad y que ellos creen las Escrituras como fueron leídas.
Si todos se sientan a la mesa es el lugar entonces del Ministro o esposo anunciar que todos los presentes están celebrando este memorial en honor del Nuevo Pacto y cualquiera que haya reservado un juramento secreto que él o ella no está comiendo en fe y en honor del Señor Jesús como se acabó de leer en las Escrituras, tal juramento secreto es reprendido y cancelado y por la presencia de la persona en la mesa para comer o beber, hay o bendición o condenación para sus almas. No hay absolutamente razón para temer que no se debería ser parte de la observancia, tal fue el caso cuando Jesús dijo que uno en la mesa lo traicionaría, y sintieron que vino sobre ellos hasta que preguntaron: “SERÉ YO.” Solamente cuando Judas se fue el temor en los demás se apartó. Sacar este temor para la Comunión no es Bíblico y en realidad niega la observancia entera. ¿Por qué Pablo diría examinénse, a menos que para mostrar que nadie debe temer a participar que no fuere digno?
Ahora es tiempo para discutir las provisiones del Nuevo Pacto por las cuales Jesús fue crucificado y a las cuales la copa y el pan representan. Primero, la Pascua si es observada en fe es una exención de la ira de Dios. Así como la primera Pascua en Egipto fue una exención, así la Pascua de Jesús es una exención. La Pascua es un tiempo para recordar liberación. Ese es el día que el arrepentimiento y bautismo de la persona deben ser recordados en la mesa del Señor porque fue debido a lo que estamos observando que el arrepentimiento y bautismo tienen merito. Toda persona es amonestada que es la Pascua la que trajo la esperanza de una herencia eterna así como la primera Pascua era la esperanza de los Judíos de una tierra prometida. Y finalmente, debemos observar este Memorial dePascua hasta que Señor venga nuevamente. Y así que toda nuestra fe se enfoca en esta celebración y sus emblemas. Con nuestra salvación firmemente ubicada en la obra total del Calvario, y nuestra fe plenamente en el Nuevo Pacto, estamos listos para bendecir el pan y el vino. Como Pastor Yo bendigo estos emblemas y bendigo a aquellos que están comprometidos al Nuevo Pacto. Luego parto el primer pedazo del pan sin levadura y luego lo parto más en suficientes pedazos más pequeños para servir a aquellos presentes, paso el plato dorado del pan alrededor de la mesa con las palabras de nuestro Señor: *Tomad y comed esto es mi cuerpo.* En nuestra Iglesia Yo bendigo la única copa del Señor y luego vierto de ésta en copas de Comunión más pequeñas y éstas son servidas por mi como Ministro a cada Hermano, Hermana, o Niño en la mesa del Señor. Entonces con todos con su copa de Pascua, repito estas palabras de nuestro Señor: *Bebed todos de ella porque esta copa es el Nuevo Pacto en mi sangre.* Siendo así concluido. Como Pastor me levanto y dirijo en un canto de adoración y alabanza. Cada uno se anima a decir al otro *Felíz Pascua del Señor.* Y luego sobre todos coloco las bendiciones del Señor sobre sus hogares, sus familias, les bendigo en su entrega de diezmos y ofrendas para el próximo año, sus trabajos, su salud, y que todo lo que ellos hagan en el nombre de Jesús Mesías, sea bendecido. Y luego bendigo a la Iglesia y su trabajo para que podamos permanecer en la doctrina de Jesús Mesías y si hay alguna enseñanza o doctrina no en armonía con lo de Jesús oramos por su misericordia y gracia hasta que nos sea plenamente revelado para que por la fe podamos caminar plenamente en la unidad de la Palabra. Luego dividimos a los hombres de las mujeres y nos preparamos para el lavamientos de pies unos a otros y concluimos la celebración con cánticos congregacionales y algunos tiempos adiciones de adoración y predicación. Si el servicio inicia después de la puesta del sol enPascua puede razonablemente continuar derecho hasta la hora de media noche dependiendo del número que esté celebrando esta gran fiesta de nuestro Señor.
El servicio de Pascua tiene como su entero tema “Recordar:”
Recuerde cuando recibió el evangelio.
Recuerde cuando creyó.
Recuerde cuando se arrepintió.
Recuerde cuando fue bautizado.
Recuerde cuando recibió el Espíritu Santo.
Recuerde cuando fue salvo.
Recuerde las enseñanzas de la Escritura donde Dios le mostró el estilo de vida Cristiano.
Toda persona debe contener sus testimonios a estas áreas. Si alguien presente ha pecado contra Jesús o su verdad Mesiánica, morales, santidad, el Ministerio, u otro santo, ellos deben reconciliarse, antes de participar del memorial. Este es un día para utilizar la gracia de Dios. Es un día para extender la comunión a todos. Este es el Espíritu que Jesús demostró cuando él impartió la primera Comunión del Nuevo Testamento.
Como en el caso con Judas, siempre hay alguien presente que no desea vivir para Dios. Beber de la copa con un corazón caído es destrucción cierta.
El Pastor predicará sobre la Pascua del Señor. Su texto estará confinado a exaltar a Cristo y al poder de Dios el cual la observancia trae sobre el pueblo de Dios. Él convocará para un tiempo de oración alrededor del altar.
Los hombres y mujeres deben reunirse en lugares separados para el lavamiento de pies. Ellos deben lavarse los pies entre sí. Ninguna persona está calificada para lavar los pies a otro si no está en armonía y acuerdo con el Pastor y la familia de la Iglesia.
Habiendo concluido, los miembros de la Iglesia deben regresar al servicio. El último y final servicio de testimonio toma lugar.
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Marzo 1, 2010 | | Leave a Comment
Continua de la Parte II
También Constantino hizo el siguiente anuncio en una carta a todos los que no estuvieron presentes:
“¿Cuando surgió la cuestión relacionada a la fiesta sagrada de la Resurrección [Pascua], se pensó universalmente que sería conveniente que todos deberían celebrar la fiesta en un día; pues qué podría ser más bello y más deseado, que ver esta fiesta por medio de la cual recibimos la esperanza de inmortalidad, celebrada por todos con un acuerdo, y en la misma forma? Fue declarado ser particularmente indigno para ésta, la más santa de todas las fiestas, seguir la costumbre [el cálculo] de los Judíos, que han ensuciado sus manos con el más temible de los criménes, y cuyas mentes fueron cegadas. Al rechazar su costumbre, podríamos transmitir a nuestros descendientes el modo legítimo de celebrar la Resurrección [Pascua], la cual nosotros hemos observado desde el tiempo de la Pasión [crucifixión] del salvador hasta el presente día [según el día de la semana]. Por consiguiente no deberíamos tener nada en común con los Judíos, por que el Salvador nos ha mostrado otro camino: nuestra adoración sigue un más legítimo y más conveniente curso [el orden de los días de la semana]; y consecuentemente; en unánimidad adoptando este modo, nosotros deseamos, hermanos amados, separarnos de la detestable compañía de los Judíos, pues es verdaderamente vergonzoso para nosotros oír hacer alarde que sin su dirección no podríamos celebrar esta fiesta. ¿Cómo pueden ellos estar en lo correcto, –los que, después de la muerte del Salvador, no han sido más guíados por la razón, sino por salvaje violencia, cuando su desilusión les urge? Ellos no poseen la verdad en esta cuestión de la Resurrección [Pascua]; pues, en su ceguera y repugnancia a todas las mejoras, ellos frecuentemente celebran dos Pascuas en el mismo año. No podríamos imitar a aquellos que abiertamente están en error. ¿Cómo, entonces, podríamos seguir a estos Judíos, que están ciertamente en su mayoría cegados por el error? Porque celebrar la Pascua dos veces en el año es totalmente inadmisible. Pero igual si esto no fuera así, sería su deber no manchar sus almas con comunicación con semejante pueblo malvado [los Judíos]. Además, consideren bien, que en semejante asunto importante, y en un tema de tal grande solemnidad, no debe haber división alguna. Nuestro Salvador nos ha dejado sólo un día de fiesta de nuestra redención, eso es decir, de Su santa pasión, y Él deseó [establecer] solamente una Iglesia Católica. Piense, entonces, cuán indecoroso es, que en el mismo día algunos estén ayunando, mientras otros están sentados en un banquete; y que después de la Resurrección, [Pascua] algunos estén recogijándose en fiestas, mientras otros todavía están observando un estricto ayuno. Por esta razón, la Divina Providencia quiere que esta costumbre sea rectificada y regulada en una forma uniforme; y que todos, Yo espero, estarán de acuerdo con este punto. Como, por un lado, es nuestro deber no tener nada en común con los asesinos de nuestro Señor, y como, por otro, la costumbre ahora seguida por las Iglesias del Occidente, del sur, y del Norte, y por algunos de aquellos del Oriente, es la más aceptable, que ha parecido bueno a todos, y he sido garantía para vuestro consentimiento, que vosotros la aceptaréis con gozo, como ésta es seguida en Roma, en África, en toda Italia, Egipto, España, Gales, Bretaña, Libia, y toda Acacia, y en las diócesis de Asia, en Ponto, y Silicia. Deberíais considerar no solamente que el número de Iglesias en estas provincias conforma la mayoría, sino que también es correcto demandar lo que nuestra razón aprueba, y que no deberíamos tener nada en común con los Judíos. Para resumir en unas cuantas palabras: por el juicio unánime de todos, se ha decidido que la fiesta más santa de la Resurrección [Pascua] debe celebrarse en todo lugar en uno y el mismo día, y no es decoroso que en algo tan santo haya alguna división. Como esta es la condición del caso, acepte gozosamente el favor divino, y este mandato verdaderamente divino; pues todo lo que toma lugar en asambleas de los obispos debe ser considerado como procedente de la voluntad de Dios. Haga saber a sus hermanos lo que se ha decretado, celebre este día más santo según el modo prescrito; podemos celebrar así este santo día de la Resurrección [Pascua] al mismo tiempo, si esto se me concede, como deseo, me uniré con vosotros; podremos regocijarnos juntos, viendo que el poder divino ha hecho uso de nuestros instrumentos para destruir los malvados diseños del demonio, y esto causando que fe, paz, y unidad florezca entre nosotros. Que Dios os protega en gracia, mis amados hermanos.”
Hefele declara:
“No hallamos más detalles en los hechos. Pero es fácil comprender que los Padres del Concilio tomaron como la base de su decisión el cálculo el cual era en su mayoría generalmente admitido entre Cristianos ortodoxos, es decir, el que regulaba la Pascua según el equinoccio, y el Domingo de Resurrección según la Pascua. Tenemos una carta de Constantino sobre este punto, la cual muestra claramente el pensamiento del Concilio; pues, según esta carta, el Sínodo exige, 1ro, que el día de Resurrección debería ser siempre un Domingo [y por lo tanto decide contra los Cuartodecimanos]; y 2do, que éste nunca debería celebrarse al mismo tiempo que la fiesta de los Judíos. Resulta de esta segunda decisión, que según el Sínodo, si la Pascua caía un Domingo, la Resurrección no iba a celebrarse en ese día, sino una semana más tarde. Y esto por dos razones: [1] Porque la Pascua indica el día de la muerte del Salvador, y que la fiesta de la resurrección debería seguir ese día, y no coincidir con éste; [2] porque en aquellos años cuando la Pascua caía un Domingo, los Cristianos celebraban su Resurrección [Pascua] al mismo tiempo que los Judíos, lo cual era lo que el Sínodo deseaba evitar. La tercera decisión tomada en Nicea [3] prohibir a los Cristianos celebrar la Resurrección dos veces al año [año solar]; eso es para decir, que el equinoccio debería considerarse en todos los cálculos sobre la Resurrección.”
Debido a los decretos del Concilio de Nicea las Iglesias del occidente [Católicas] se cambiaron oficialmente de la observancia de la Pascua en el anochecer del 14 de Nisan a la observancia de la Pascua de Resurrección solamente. Confirmado por el primer canon en el Sínodo de Antioquía en el 341.
Las Iglesias Apostólicas de Asía todavía utilizaban la luna para las temporadas. Constantino deseaba que las Iglesias abandonaran esta práctica y utilizarn el calendario solar.
Las Iglesias de Asia [Cuartodecimanos Juanianos] bautizaban en el nombre de Jesús Cristo. Esto le causó a muchos ser catalogados herejes.
El Sínodo de Antioquía en el 341 oficialmente excomulga a los Cuartodecimanos:
“Todos aquellos que se atrevan a actuar contrario a la orden del gran y santo Sínodo, reunido en Nicea en presencia del pío Emperador Constantino, amado de Dios, respecto a la sagrada fiesta de Resurrección [Pascua], serán excomulgados de la Iglesia si ellos obstinadamente persisten en su oposición a esta más excelente decisión. Esto se refiere a la laicidad. Pero si después de esta orden alguno de los oficiales de la Iglesia, obispo, sacerdote, o diácono, aún se atreve a celebrar la fiesta de Resurrección [Pascua] con los Judíos, y seguir su propia voluntad perversa para la ruina del pueblo y la disturbancia de las Iglesias, el santo Sínodo sostiene a tal persona desde ese momento como separado de la Iglesia, porque él no solamente peca para sí, sino que es la causa de ruina y destrucción para muchos; y el Sínodo no sólo despoja a tal persona de su oficio, sino también a todos aquellos que después de su despojamiento presuman sostener comunión con ellos. Las personas despojadas también serán privadas de los honores externos gozados por el santo canon y el sacerdocio.”
Estas amenazas no fueron enteramente exitosas. Por lo contrario, aprendemos de Sn. Epifanio que nació y creció en Tierra Santa, que en su tiempo, alrededor del año 400 después de Cristo, habían todavía muchos Cuartodecimanos. En cuanto a su fe, ellos eran ortodoxos, dijo Epifanio. Ellos observan la Pascua Judía y se edifican sobre el pasaje: “Maldito es el que no celebra su Pascua en el 14 de Nisan.”
2 Timoteo 4:3-4
3: Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias,
4: Y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.
EN EL SÍNODO DE LAODICEA
Data después de Antioquía en el 341 d.C. y antes del 2do Concilio General 381 d.C.
Canon 7:
Se estableció: la persona que no renunciara a la observancia de la Pascua del Señor sería contada un hereje. Aquellos que se retractaran de la Pascua del Señor y vinieran bajo el Credo de Nicea y observaran la Pascua de Resurrección serían ungidos y recibidos entre los misterios Católicos. En este entonces ellos no exigían a aquellos (Novatianos y Fotinianos) que eran bautizados en el nombre de Jesús que fuesen rebautizados. Ellos los consideraban como bautizados en un modo primitivo de bautismo. Pero éstos ya no podían bautizar mas personas en el nombre de Jesús sino que debían utilizar la formula Romana del Padre, Hijo, y Espíritu Santo negando por ello el uso Apóstolico del nombre de Jesús. Los Romanos controlaban a las Iglesias para continuar bautizando en la forma acordada en el Concilio de Nicea “en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.” Los miembros de familia de generaciones siguientes de las Iglesias Apóstolicas fueron de allí en adelante obligados a ser bautizados en los títulos Padre, Hijo, y Espíritu Santo. Las Iglesias Romanas Occidentales consideraban esto como una revelación proveniente del Concilio de Nicea en el 325 d.C.
Cristianos que seguían a los Apostólicos Cuartodecimanos Juanianos, tenían que renunciar a celebrar la Pascua del Señor en el 14 de Nisan entre las dos tardes. Aunque muchos se retractaron y se cambiaron de la Pascua del Señor para observar el día pagano de la Pascua de Resurrección un número grande se rehusó y nunca se convirtieron en Católicos. Por lo tanto, no todos los Cristianos son Católicos o Protestantes. Muchos grupos Cristianos son descendientes de Iglesias Apostólicas que siempre han rechazado la corrupción Romana de las verdades del Nuevo Testamento.
El Rev. Marvin M. Arnold, en su “Oneness Apostolic History,” d.C. 600-700, reporta: “Nota: Durante 626 años [desde 37-42 d.C.] los Celtas Apostólicos celebraron la Pascua el 14 de NISAN. Un Apóstolico del Nombre de Jesús plantó Hechos 2:38 en Glastonbury en el 37-42 d.C. En el 633 éste era la religión dominante en ese entonces [E.T. Thompson, Through The Ages, pp 10-15, 156].”
Vemos de los documentos originales, la Iglesia Católica prohibió el bautismo en el nombre de Jesús y celebrar la Cena de la Pascua del Señor en el 14 de Nisan el cual era el mismo tiempo que los Judíos celebraban su Pascua Egipcia. Cuando la verdadera hora llegó para observar la antigua Pascua, sólo entonces Jesús instituyó la Pascua del Nuevo Testamento en memoria de sí mismo convirtiéndose en nuestro Cordero de Pascua. El celebrar la fiesta de la Pascua del Señor fue predicado y practicado por los Apóstoles, Pablo, Felipe, y demás Cristianos. Todos los apóstoles advirtieron a las Iglesias retener esto y las demás verdades que les habían sido enseñadas hasta que el Señor regresara. Fue Misterio Babilonia la Grande, a través del Catolicismo su hija ramera, que abolió y prohibió en el Concilio de Nicea la Fiesta de la Pascua del Señor en el anochecer del 14 de Nisan (el cordero era sacrificado entre las dos tardes en el 14 pero la pascua era esa noche la cual era en el calendario Judío el 15, pero porque los Romanos contaban hasta medianoche algunos extendían el 14 hasta medianoche. Este es un error fácilmente corregible).
La Iglesia Católica dice que ha recibido una nueva revelación. Que el verso, “todas las veces que lo hiciereis” [1 Co. 11:26] es la auotidad de la Misa en cualquier momento que un sacerdote desee celebrarla. De hecho ellos observa la Cena del Señor con la Misa de la Eucaristía 3 o más veces al día.
Los rituales de las Misas Misterio eran observados en las religiones de Misterio Babilonia desde el tiempo de la Babilonia de Nimrod. Con el fin de instituir estas abominaciones en la Iglesia ellos tuvieron que hacer que las personas creyeran que ellas podían observar la Cena del Señor en cualquier momento que ellas desearan. Los Obispos en Nicea tuvieron que suprimir la Doctrina de los Apostóles con el fin de establecer la Misa de Misterio Babilonia.
Aunque las Iglesias trinitarias hijas [Protestantes] no celebran la Cena del Señor tres veces al día, ellos aún obedecen los decretos del Concilio de Nicea y luchan contra todo aquel que celebra la Pascua del Señor el 14 de Nisan. Algunos han decidido observar la Cena del Señor una vez al mes. Otros celebran la Cena del Señor 2 0 3 veces al año durante matrimonios o avivamientos. Algunos sienten que es mejor observar la Cena del Señor en la noche del 31 de Diciembre, en conmemoración del año viejo que se va y el año nuevo que viene.
Incoscientemente, ellos están celebrando esta Sagrada Observancia en el mes del día de nacimiento del dios Romano Janus; el dios del tiempo, y el abridor de puertas. Una noche y tiempo cuando la orgia, embriagüez, y el comer guisantes de ojos negros y pan de maíz arrasa a los paganos en un espíritu de libertinaje.
No solamente el Cuerpo del Señor no ha sido discernido, sino que muchos observan la superstición Romana de votos de año nuevo que no tienen nada que ver con la Pascua del Señor. El comer guisantes de ojos negros después de su libertinaje, y el ir a la Misa Misterio es puro paganismo. Se nos dice en Apocalipsis 18:4 que salgamos de Babilonia y paremos de participar en sus detestables abominaciones.
Por todo este estudio aprendemos la verdad de las decisiones en el Concilio de Nicea. Los apostóles nos dijeron concerniente a la sinagoga de Satán; Aquellos que prestan atención a los espíritus seductores y doctrinas de demonios; Y aquellos que vendrían para destruir la verdad y convertirla en fábulas. La Iglesia Católica ha decretado que la observancia de la Cena del Señor el 14 de Nisan debe interrumpirse para siempre y nunca practicada nuevamente. El Concilio de Nicea decretó a la Pascua del Señor el 14 de Nisan, como una fábula Judía que sólo herejes y pecadores, rechazando la autoridad de la Iglesia, observan.
El Concilio de Nicea y Papas siguientes van más allá y proclaman que si alguno persiste en observar esta fábula [Pascua], esa persona será excomulgada y se le negará el privilegio de participar en los manjares de la Misa del Misterio Babilónico.
Bueno, obedezcamos el ejemplo establecido por Jesús y sígamos la doctrina de los apostolés y celebremos el 14 de Nisán entre las dos tardes como la Fiesta de la Pascua del Señor que Él ordenó.
Si desobedecemos los decretos de Nicea y regresamos a la Pascua del Señor, estamos quitándonos de la Iglesia Católica, sus credos, y sus decretos de Concilio. Elija obedecer a Dios antes que al hombre, aunque éste sea el Concilio de Nicea, el Papa, una Denominación, Organización, Sacerdote, Maestro, Padre, Madre, Esposo, Esposa. Obedezca a su Señor Jesús Cristo. Obedezca a su Señor y la Doctrina de los Apostóles y celebre la Fiesta de la Pascua el 14 de Nisan entre las dos tardes. No sea más engañado. Jesús cumplió la ley del cordero de Pascua y nosotros debemos celebrar la Pascua Cristiana el 14 de Nisan como él ordenó como un memorial de su muerte y la compra de la Iglesia.
IGLESIAS MODERNAS SIGUEN AL PAPADO
Y OBSERVAN LA PASCUA DEL SEÑOR CUANDO SE LES ANTOJA
Muchas Iglesias y Pastores no disciernen la comleta revelación en la Copa del Señor o Su Cuerpo. Ellos afirman solamente lo que su denominación les enseña o lo que ellos han llegado a creer como una tradición de hombre. La prueba es su celebración de vísperas de año nuevo de este Memorial sagrado. Ellos sustituyen la Pascua del Señor con su propio estilo de Misa o servicio. Algunos se enfadan mucho si usted intenta cambiarles o desafíarles con la verdad. Ellos niegan el honor y gloria que viene con el verdadero recordatorio de la muerte de Cristo en el día apropiado. En lugar de enfocarse en Su muerte, como Jesús dijo que la Pascua tipificaría, ellos se enfocan en la Resurrección como el propósito de la Cena del Señor. Cualquier Estudiante de la Biblia puede ver el error. Sin embargo, aquellos que acompañan al Concilio de Nicea siempre han intentado decir que aquellos que celebran la Pascua del Señor niegan la Resurrección. Esto es falso. Ellos siguen los decretos del Concilio de Nicea en el 325 y celebran la Pascua de Resurrección, rechazando la Pascua del Señor. Aquellos que celebran la Pascua del Señor, celebran ambas su crucifixión y su resurrección.
No había verdadero ritual a seguir en memoria de la resurrección. Todas las costumbres modernas vienen del paganismo. La Pascua de Cristo nunca fue dada para simbolizar la Resurrección. Sin la Pascua, no habría habido Resurrección y consecuentemente no Iglesia. En cambio, Jesús instituyó que la Resurrección sería conmemorada todas las veces que una persona se bautizara. [Ro. 6:4] Porque es en el Bautismo que somos sepultados con Cristo. Es en el Bautismo que somos levantados como Cristo fue resucitado de los muertos. Es mediante el bautismo en agua que los pecados son perdonados por la sangre de Cristo. [Hechos 2:38] Es levantándonos del bautismo que somos hechos nuevas criaturas en Cristo. [Ro. 6:1-6] Es en el Bautismo que tomamos el nombre de Cristo. [Hechos 2:38]. Es en el bautismo que afirmamos nuestra fe que el mismo Jesús que murió en Pascua, se levantó el primer día de la semana para nuestra total redención.
EL SACRIFICIO DIARIO DE LOS CORDEROS
En el Tabernáculo, dos corderos eran sacrificados todos los días por el sacerdote. Un cordero era sacrificado en la mañana. El otro era sacrificado en la tarde. El sumo sacerdote sacrificaba estos corderos primeramente por sus propios pecados, y luego los pecados del pueblo que serían confesados ese día. Estos corderos eran para consolidar todos los pecados confesados del pueblo por el día entero. Estos corderon eran sacrificados por la remisión de aquellos pecados. Los pecados en una base diaria eran llevados hasta el día de la Expiación. En el día de la expiación ellos eran llevaados hacia al Calvario. Cada día y año se mantenía en lo suyo por separado de todos los demás días y años.
Así que si el sacrificio en el templo se detenía por cualquier razón, el pueblo no sería privado de la remisión de pecados la Expiación de Dios ya había aceptado.
Estos dos corderos eran sacrificados en el altar. Su sangre no era llevada al lugar santo. En cambio, un copa de oro llena de vino era vertida sobre el sacrificio. Luego el sacrificio era encendido y ofrecido a Dios.
En esta ofrenda está descrito el sacrificio de Cristo. En ésta está descrita la Comunión. El cordero significaba a Cristo, el pan sin levadura. El vino significaba su sangre la cual fue ofrecida en sacrificio. Aquí dentro Cristo cumple el “Cordero De Dios Que Quita los Pecados del Mundo.” [Juan 1:29] Recuerde, el cordero de Egipto no quitó el pecado. El cordero de Egipto no era sacrificado por el perdón de pecados. Solamente los corderos ofrecidos diariamente por sacerdote hacían eso. Ni siquiera en la Expiación un cordero quitaba los pecados del pueblo. Porque no era un cordero sacrificado en el día de la Expiación por una “Cabra.” De allí, cuando usted mira al sacrificio diario de corderos por la remisión de pecados, usted ve el cuadro de Cristo. Un cuadro del Cristo que diariamente hace intercesión por nosotros. El Cristo que nos perdona diariamente. De allí, “Dános este día” …. “Perdona nuestra ofensas como nosotros perdonámos a los que nos ofenden.”
Así que el Cordero de Dios que diariamente quita los pecados del Mundo es Jesús Cristo. Cuando usted echa un viztazo a la Cena de la Pascua de Cristo tiene una visión momentánea de dos ceremonias. La primera es la conmemoración de la antigua Pascua Judía. La segunda es la Pascua Cristiana en conmemoración del sacrificio de Cristo, el cordero de Dios. Cristo juntó estos dos sacrificios en Su Cena de Pascua. Por lo tanto él se ha convertido en ambos nuestra Pascua y el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo.
En tanto como Cristo fue sacrificado temprano en la mañana al mismo tiempo del sacrificio del cordero de la mañana, y en tanto Cristó murió antes de la oblación de la tarde o sacrificio del cordero de la tarde, Cristo como el cordero de la mañana canceló la necesidad del cordero de la tarde. Así que el cordero de Dios ha reemplazado para siempre todos los sacrificios por su propia muerte en la Cruz.
Hebreos 7:27
27: Que no tiene necesidad cada día [dos corderos], como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.
Cuando celebramos la Pascua del Señor, llamamos a recordar todas estas cosas maravillosas y hermosas. Entonces ignorar la Pascua es la insulto más alto que usted puede mostrar a la gracia y sacrificio de Cristo. Otras podrán intentar justificarse ignorándola diciendo que Dios tendrá que aceptar sus otros días escogidos, o no tener ninguno en absoluto, pero esto es sacrilegio y medio fogoso. Juan el Bautista no vio a Cristo como el cordero de Pascua, él Lo vio como el cordero que diariamente quitaría los pecados del mundo. [Juan 1:29] El cordero de la Pascua de Egipto habla de liberación de atadura y esclavitud opresiva del gobierno. La Pascua Cristiana habla de liberación de atadura opresiva del gobierno bajo la Ley y esclavitud a una naturaleza de pecado. El cordero Diario de Dios, habla a la remisión de pecados. Ambos el sacrificio diario del cordero y la Pascua Cristiana son juntados en la Cena del Señor. Por esta razón, solamente una pequeña copa de vino con pan sin levadura significa el sacrificio de Cristo como el cordero diario de Dios crucificado en nuestro nombre. Tomar la Comunión reafirma este fe abierta y públicamente.
La Cena del Señor también trae de vuelta al Cristiano el recordatorio de su día del bautismo en agua y primer amor en el Evangelio. Promueve actitudes correctas de perdón, caridad, y comunión. Tomar la Cena del Señor es reafirmar su bautismo y su experiencia del nuevo nacimiento. Si por alguna razón hay débilidad, caída, o causas de excomunión, la Comunión es el lugar para restaurar. Es el lugar para rededicar y reconsagrar la vida de alguien. Participando, usted está reafirmando su creencia que Jesús Cristo es el cordero que quita sus pecados. Un Cristiano que ignora la Comunión de la Pascua del Señor se ha engañado a sí mismo y estará sujeto a muchos problemas y dificultades.
Una mala actitud hacia la Comunión hace a un mofador de Cristo. La ignorancia sobre la Pascua del Señor no es excusa para evitarla. Aquellos que han negado a Cristo para vivir vidas pecaminosas no deben participar de ésta. En la Pascua deben participar creyentes únicamente. Nadie puede quitar las maldiciones que vinen como resultado de ignorar la Pascua del Señor en su apropiado aniversario anual el 14 de Nisan del año Judío.
Muchos no siempre han visto esto, pero cuando busquemos la historia y hallemos que la Iglesia Católica cambió la Pascua en el 325 d.C., conocemos que el Señor quería que su Pascua fuese restaurada. Desde ahora hasta que muramos o que Jesús venga, debemos pensar en honrar el memorial del Señor en el día correcto. Si otros piensan que estamos honrando un día sobre otro, ellos tienen razón. Las Escrituras sobre este tópico simplement dice, “cada uno esté plenamente convencido en su propia mente.” [Romanos 14:5] Ya que Yo estoy convencido en mi propia mente, la Primera Iglesia y el Apostól Pablo celebraron esta fiesta anual, estamos en obediencia a la práctica Apostólica y la Palabra de Dios. Ya que la historia registra que la Pascua Cristiana era celebrada por los santos hasta el tiempo del Concilio de Nicea en el 325 d.C. y luego hasta el 626 d.C., Yo estoy convencido que es el día más sagrado del año para la Iglesia. Porque muchos no han restaurado este día más Sagrado del año, estamos sin los beneficios que la primera Iglesia Apostólica disfrutó. Beber la copa de la Comunión es decir, “Estoy honrando la muerte del Señor hasta que él venga.”
LA BIBLIA Y USO DEL VINO EN LA PASCUA
Hay un gran esfuerzo para probar el uso del jugo de uvas para el Memorial del Señor. Porque la mayor parte, casi todos los Cristianos utilizan jugo. ¿Pero es verdad que los Judíos usaban jugo de uvas para la Pascua? ¿Es verdad que Jesús usó jugo de uvas para la Pascua y luego para su propio Memorial? ¿Tenían los Judíos una costumbre o práctica de preservar jugo de uva para observancia religiosa porque ellos consideran un pecado alcohólico utilizar vino para la Pascua? ¿Es verdad que beber vino era considerado pecado? Todos estos argumentos son usados para intentar probar y establecer el uso del jugo. Exáminemos las Escrituras y ver si hay alguna luz importante sobre esto que pruebe que el jugo no fermentado no era usado en la Pascua y que el uso no pecaminoso del vino no estaba prohibido.
Melquisedec sacerdote del Dios Altísimo:
Melquisedec sirvió a Abraham pan y vino, en tipo de Comunión. Jesús era sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.
Gn. 14:18
18: Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino: y él era el sacerdote del Dios altísimo. [Hebreos 6:20]
Algunos piensan que Melquisedec era una manifestación de Dios (lo cual nosotros no sostenemos), pero quienquiera que él fuera, sirvió a Abraham vino. Eso es un hecho que nadie honestamente puede negar. Y, que nosotros sepamos, Abraham lo bebió.
¿Si Jesús Cristo vino según el Orden de Melquisedec y no sirvió a los apostóles “Pan y Vino” en su vida, cómo es entonces que él es sacerdote según el orden de Melquisedec?
VINO UTILIZADO EN EL TABERNÁCULO
El vino era utilzado en los sacrificios del Tabernáculo y no lo manchó. Su cuerpo es ahora el Tabernáculo [templo] de Dios (Éx. 29:40; Lv. 23:13; Nm. 15:5, 7, 10). Los Judíos bebían vino en usos no pecaminosos y esto no fue condenado en ningún lugar en las Escrituras. El pecado era que alguien abusara por embriagüez. Este exceso así como también la glotonería ambos son condenados. ¡Esto no quiere decir que el vino será prohibido más que el comer lo cual es el acto de la glotonería que quiere decir no comas! Para ser escriturales y evitar conducta de pecado en la embriagüez o colocar innecesarias escollos por los cuales un hermano o hermana se ofenda, deberíamos usar vino solamente para Pascua.
Diezmos eran pagados en vino (Dt. 18:4).
Aun cuando algunos sigan intentado hallar alguna forma de tener a Jesús convirtiendo el agua en jugo de uva para la fiesta de bodas en Caná, la realidad permanece que él convirtió el agua en vino verdadero (Juan 2:4).
Juan 4:46
46: Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo.
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